Manifestación de opositores al régimen cubano en el Paseo de Gràcia, Barcelona
Cubanos en Barcelona se suman a las protestas de la isla: “Pagamos el precio de no volver a ver a nuestras familias”
La oleada de protestas en Cuba, impulsadas por una crisis energética extrema, ha activado a la diáspora catalana
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La cazuela se ha convertido en un símbolo de la resistencia cubana. Los opositores al régimen la hacen sonar para lanzar un mensaje claro: no hay comida.
En las últimas semanas, Cuba ha vivido una nueva oleada de protestas impulsada por una crisis energética extrema. Las cazuelas han vuelto a resonar en calles de Morón, La Habana o Santiago de Cuba, pero también en Miami, Madrid y Barcelona.
Opositores al régimen cubano en Barcelona
Frente al Consulado
En la capital catalana, los manifestantes se concentran frente al Consulado General de Cuba, en el Paseo de Gràcia, para dejar claro su rechazo: “La dictadura no nos representa”.
En Barcelona se han movilizado los días 28 de febrero, 15 y 17 de marzo, y se mantienen en contacto permanente a través de las redes para salir cada vez que la situación lo requiere.
No son muchos, no suelen superar la cincuentena, pero cada vez que hay protestas en la isla, la diáspora catalana se activa. “Seremos su espejo siempre que salgan”, afirma Bárbaro González, que lleva cuatro años residiendo en Barcelona, a este medio.
Manifestación de opositores al régimen cubano en Barcelona (15 de marzo)
"Estamos todos en una lista"
Aunque estén lejos de sufrir las detenciones masivas de los antidisturbios del régimen, los exiliados también afrontan consecuencias. “Quienes decidimos hablar desde aquí pagamos el precio de no poder volver a ver a nuestras familias”, explica otra opositora, Yenit Rodríguez Bermúdez.
“Estamos todos en una lista”, añade María del Carmen Martínez Recio, otra de las voces de la diáspora en Barcelona. Pese a ello, ninguno ha pedido el anonimato a Crónica Global; al contrario, quieren dar la cara y prefieren que la noticia incluya sus nombres y apellidos.
De 2021 a hoy
En 2021, Cuba vivió una ola de protestas sin precedentes desde los años noventa, en un contexto de grave crisis económica y sanitaria agravada por la pandemia.
Fue entonces cuando María del Carmen decidió empezar a tocar las cazuelas en Barcelona. “Quisimos hacer algo parecido a los aplausos a los sanitarios: salir a las nueve”, recuerda.
No estaba sola. Las movilizaciones masivas de la isla tuvieron su eco, a menor escala, en la capital catalana: “Éramos más de 150 personas”, rememora otra opositora, Yamila García Mazon.
Durante aquellos meses, los opositores se enfrentaron también a concentraciones convocadas por el consulado en el lado opuesto. “Fue una ola de insultos”, afirma Yamila. Aún así, lo recuerda con emoción: “Ojalá podamos volver a reunir a tanta gente como entonces”.
Manifestación de opositores al régimen cubano, en Barcelona (2021)
"Cuba merece ser libre"
Pero nada los desalienta. Así continúan: siempre conectados, difundiendo vídeos en redes y organizando concentraciones de manera constante para apoyar desde el exilio a sus compatriotas en Cuba.
“Queremos dar visibilidad a lo que ocurre en la isla, movilizar a más personas y unir voces en defensa de la libertad”, explica María del Carmen.
“A nuestro pueblo le han cortado las alas, pero seguimos alzando la voz, porque Cuba merece ser libre”, concluye.