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José Ruiz es concejal en el Ayuntamiento de Reus (Tarragona). Es el único edil que tiene relación profesional con el sector funerario, ya que antes de entrar en política en 2023 trabajó durante años como gestor para una compañía aseguradora. Sigue vinculado a la industria.

Quizá por ello, el concejal no adscrito vinculado al PP se ha convertido en el azote del gobierno municipal de PSC, ERC y Ara Reus en materia depolíticas del ciclo de final de vida. Ha criticado el proyecto de FuneCamp, la funeraria provincial cuyos acuerdos fundacionales acaba de anular la justicia.

-¿Cuál ha sido su relación con el asunto de los servicios funerarios en Reus y cómo está la situación ahora mismo?
Yo, en mi vida particular y profesional, llevo años trabajando como agente de asistencia para una gran compañía de seguros. Conozco bastante bien cómo funcionan los servicios funerarios, especialmente en la provincia de Tarragona.
Tengo relación con todas las funerarias de la zona, incluida la de Reus, y hablo de relación con las personas que trabajan allí; tenemos un contacto continuo para atender a las familias.
Cuando llego al Ayuntamiento como concejal, mantengo mi trabajo, aunque es verdad que hace más de un año y medio que no ejerzo por motivos de salud. Al entrar como regidor, empiezo a notar que dentro de los servicios funerarios pasan cosas. Comentarios, familias atendidas de forma diferente...
Noto una ansiedad por el dinero, por vender más, por que las familias paguen más. Y eso se nota en la actitud de los tramitadores, que en el fondo son mandados; no los hago responsables a ellos.
Pero, ¿usted qué ve?
Empiezo a ver cosas raras. Como regidor, me meto más a fondo en el proyecto de funeraria supramunicipal, y veo mimbres de malas prácticas laborales, por ejemplo. Y otras. 
Háblenos de esa supuesta mala praxis con el cuerpo de un difunto que ha salido a la luz.
Este tema es muy delicado. La regidora Montserrat Flores (de ERC) no lo ha asumido. Ella hizo investigaciones, y la respuesta siempre fue que todo era mentira. Cuando yo tuve conocimiento de esto, informé a alcaldía. Siempre quise arreglarlo en los despachos, porque es un tema demasiado serio y macabro para llevarlo a la ciudadanía sin más.
Pero si me dicen que me lo invento cuando tengo pruebas, la solución cambia.
Hablé con la alcaldesa; se inició una investigación interna, y la respuesta volvió a ser que era un invento mío. Entonces lo llevé a Fiscalía. Eso fue antes del verano, sobre mayo o junio de 2025. En octubre, recibí en mi correo unas fotos donde aparece el cadáver de un señor y otra foto con su nombre.
Coincidían las incisiones de las que se había hablado con las de las fotografías. Inmediatamente lo llevé a Fiscalía, porque vi que el Ayuntamiento no quería arreglarlo de forma interna.
¿Qué dice la Fiscalía? ¿Ve mimbres de delito?
Ayer —la semana pasada— me llamaron para comprobar que las fotos de mi correo eran verídicas. La semana pasada estuve con la fiscal de Reus dando mi testimonio. Ella da por verídicas las fotos.
Y lo más grave: la persona o personas que hicieron esa práctica con el difunto ya han admitido que lo hicieron.
-¿Quién dio la orden?
Reitero que los trabajadores no tienen la culpa. Fue una orden de una persona superior, en este caso, la pareja del gerente, que, sin trabajar aún en los servicios funerarios, mandó realizar esa práctica a un empleado que era alumno suyo de tanatopraxia. No son prácticas que deban hacerse a ningún difunto, y menos a un difunto de beneficencia que iba a ser inhumado directamente sin despedida de la familia. Es penoso.

José Ruiz, sobre la funeraria de Reus

-Más allá de este caso macabro, ¿cómo valora el funcionamiento de FuneCamp en estos meses de operativa? ¿Ha mejorado el servicio y los precios como prometieron sus impulsores?
Me ciño a los datos públicos. El otro día, en el pleno, dijeron que FuneCamp cerró 2025 con un superávit de entre 50.000 y 80.000 euros. Si nos vamos a la memoria, hay infinidad de mentiras.

Primero, en el número de servicios. En Reus tienen prácticamente el monopolio porque las familias van al tanatorio municipal, y eso me parece bien como regidor. Pero en Salou, Vila-seca y Constantí, que son los otros tres municipios socios, prometían hacer el 98% de los servicios y no llegan ni al 40%.

Están infravalorando a la competencia privada, que está haciendo un gran trabajo. Pero lo más importante es el precio. Se vendió por activa y por pasiva que FuneCamp sería un 20% más económico que la empresa privada.
Yo invito a la gente a que pida presupuestos. Un servicio mínimo de incineración en FuneCamp cuesta unos 2.300-2.400 euros con un féretro sencillo. La competencia te hace ese mismo servicio por 1.750 euros. ¿Dónde está el ahorro del 20%? No lo veo.
-¿La funeraria pública es más cara?
En Vila-seca, la sala de velatorio costaba 293 euros + IVA. Ahora, con FuneCamp, cuesta más de 600 euros + IVA. ¡Casi el triple! ¿Cómo pueden decir que es más económico?

Montserrat Flores, consejera delegada de FuneCamp y concejal en Reus Cedida

-¿Por qué una empresa pública no puede ofrecer precios más bajos?
Muy sencillo: porque tiene una estructura de personal corrompida. Hay más capitanes que marineros. Hay coordinadores para cada dos o tres trabajadores. Para coordinar un solo servicio, el proceso pasa por tres o cuatro personas con sueldos altos. Es normal que tengan que inflar los precios; si no, no podrían pagar tantos cargos.

Y pensemos una cosa: estos edificios son municipales; ya están pagados. Reus debería poder ofrecer servicios de incineración por 1.600 euros con IVA incluido perfectamente. Pero tiene que alimentar una estructura sobredimensionada
-Cree que FuneCamp terminará siendo la gran funeraria de toda la provincia de Tarragona?
Tiene esa pinta porque están negociando con Castellvell del Camp o Alcover. Pero también hay municipios que no quieren saber nada, como Cambrils o Hospitalet de l'Infant.
Entiendo que los alcaldes se hayan creído lo del precio social; yo también lo querría para mi municipio si fuera alcalde, pero les estamos demostrando que no es así.

Según la regidora Flores, yo soy de ultraderecha, un peligroso fascista y miento. Pues bien, que no me crean a mí: que miren las tarifas públicas y pregunten a la competencia.
-Para terminar, ¿qué impacto político cree que tendrá todo esto para el mandato de la actual alcaldesa?
Sinceramente, ninguno. Porque no les importa nada. Es penoso ver la actitud con los trabajadores y con la mala praxis.
La alcaldesa ha tenido quejas en su WhatsApp personal de cosas que pasaban ahí dentro y ha habido cero consecuencias.

Se van a gastar un dineral de dinero público en recurrir sentencias y en pagar indemnizaciones de más de 50.000 euros a trabajadores despedidos improcedentemente. Les da igual porque no es su dinero. Cuando el dinero no es tuyo, te dan igual los ciudadanos.
-Se lo pregunto de otra forma: ¿qué impacto político le gustaría a usted que tuviera este asunto?
¿Qué me gustaría a mí? La dimisión de la regidora Flores y la destitución de toda la dirección de FuneCamp. Hay gente muy competente trabajando allí a la que se han cargado. En este sector no hay que inventar nada; los clientes son los que son. Trabajemos por Reus y ofrezcamos un servicio digno y, sobre todo, económico.
-Señor Ruiz, muchas gracias por atendernos.
Gracias a vosotros. Y ya sabéis, andad con cuidado con quién habláis, que soy un peligroso fascista (ríe). Soy muy irónico, pero aunque me tachen de eso, quiero a los ciudadanos de Reus y me debo a ellos, voten lo que voten. Un saludo.