Oriol Junqueras, presidente de ERC, en un acto anterior

Oriol Junqueras, presidente de ERC, en un acto anterior Europa Press

Política

Las dudas de Junqueras con los presupuestos irritan a los empresarios

El posible rechazo de ERC a las cuentas del Govern aviva el fantasma de la inestabilidad política, que se creía enterrada con la llegada de Illa a la Generalitat

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Oriol Junqueras deshoja la margarita sobre si ERC apoyará o no los presupuestos de la Generalitat que ha presentado el Govern de Salvador Illa.

Sus dudas irritan a los empresarios y las fuerzas vivas de Cataluña, que temen por la posibilidad de una repetición electoral.

Las encuestas publicadas por distintos medios en los últimos meses dibujan un Parlament ingobernable por el auge de Aliança Catalana, y la imposibilidad de articular mayorías entre grandes bloques políticos.

Por ello, empresarios catalanes consultados explican a este medio que el supuesto rechazo de Junqueras despierta el fantasma de la inestabilidad política, que se creía enterrada con la llegada de Illa a la Generalitat.

Zozobra y confianza

Voces patronales señalan, sorprendidas, que la relación con Junqueras siempre ha sido "buena", desde que el de Sant Vicenç dels Horts fue conseller de Economia durante el mandato de Carles Puigdemont. Y confían en que "los presupuestos se negociarán y saldrán adelante".

De hecho, Junqueras ha sido históricamente uno de los hombres de la izquierda más sensibles con el empresariado. El también exvicepresidente de la Generalitat acaba de colocar a su hombre de confianza Vicenç Pedret como consejero de Enagás.

Illa y los empresarios

Tras los años del procés, la llegada de Illa al Palau de la Generalitat fue vista como un soplo de aire fresco entre los empresarios. En este año y medio, patronales y lobis económicos se han sentido cómodos con el socialista, o al menos así lo han expresado públicamente.

El empresariado ha cosechado victorias como la promesa de ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat, o el rechazo a la OPA del BBVA al Sabadell, que el Govern y el Gobierno ayudaron a torpedear.

Salvador Illa, en su primer encuentro como presidente de la Generalitat con el máximo dirigente de Foment, Josep Sánchez Llibre

Salvador Illa, en su primer encuentro como presidente de la Generalitat con el máximo dirigente de Foment, Josep Sánchez Llibre Foment del Treball

También es cierto que ha habido alguna que otra zozobra en los últimos meses, como la posición de Foment con la financiación autonómica pactada entre PSC y ERC, de la que Josep Sánchez Llibre dijo que era "claramente insuficiente", y descolocó al president y a sus hombres de confianza.

La mayor inquietud ha sido siempre la excesiva dependencia de los socios de gobierno, debido a la frágil mayoría parlamentaria catalana.

Por un lado, ha preocupado la relación con los Comuns, especialmente por sus políticas de vivienda, que Foment se plantea llevar al Tribunal Constitucional.

Ayer miércoles, fue la patronal vallesana Cecot la que apremió a ERC a dar el visto bueno a los presupuestos. Y alegó que, sin las cuentas públicas, Cataluña "corre el riesgo de volver a quedar atascada".

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, en el Palacio de la Moncloa

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Oriol Junqueras, en el Palacio de la Moncloa Eduardo Parra Europa Press

"Los necesitamos para seguir avanzando, para decidir y para activar proyectos esenciales para la ciudadanía y para la actividad económica", señaló su presidente, Xavier Panés.

Cabe recordar que Cataluña solo ha aprobado los presupuestos cuatro veces en los últimos 12 años.

Negociaciones en curso

De momento, ERC ha presentado una enmienda a la totalidad de las cuentas y, si nada cambia, el 19 de marzo, los presupuestos naufragarán.

Estas semanas, hombres de la confianza de los presidentes de ambas formaciones como Lluïsa Moret, Ferran Pedret, Albert Dalmau --por parte del PSC--, Ester Capella, Isaac Albert o Lluís Salvadó --de ERC-- se han reunido para intentar desencallar las negociaciones.

Hay un escollo insalvable: la cesión del IRPF a la Generalitat que reclama Junqueras depende del Gobierno, por lo que el PSC poco puede hacer. Debería ser su diputado en el Congreso Gabriel Rufián, cuya laxitud con Pedro Sánchez sorprende incluso en su propio partido, quien luchara por ello en Madrid.

Las elecciones no beneficiarían a nadie, salvo a Aliança Catalana. ERC no tiene un candidato claro a la Generalitat, por mucho que Junqueras desee un segundo indulto que hoy se da por imposible.