"Les tiendo la mano, les pido que la cojan, por favor", ha emplazado Salvador Illa a Esquerra. "Se la cogeremos, pero primero cumplan y luego negociaremos", le ha respondido el líder republicano Josep Maria Jové.
El Govern y su principal socio de legislatura se han buscado el uno al otro este miércoles en el Parlament para alumbrar los que serían los primeros presupuestos en Cataluña desde 2023. De momento, sin éxito.
El contexto es enrevasado. Uno de los acuerdos firmados en agosto de 2024 para la investidura del president, la cesión de la recaudación de los 25.000 euros anuales del IRPF a la Agencia Tributaria de Cataluña, depende del Gobierno.
El PSOE aún no se ha comprometido a ello como sí lo ha hecho el líder de los socialistas catalanes. Y la vuelta de vacío de Oriol Junqueras de su visita a Pedro Sánchez en Madrid --así como su profunda complejidad técnica, que obliga a aplazar la misión a 2028-- tensa las relaciones en Cataluña.
La pelota, en tejado ajeno
"Lo que el pais necesita son hechos, no declaraciones. Dicen que confiemos en su Govern, pero para hacerlo, deben cumplir con lo acordado", ha desconfiado Jové, después de que la consellera Sílvia Paneque descartara más "gestos" que el compromiso público de Illa en la misión.
La posición del Govern no convence a los republicanos porque "lo que da sentido a esta legislatura son los avances en soberanía política", y no se sentarán a negociar "si antes no hay garantías de cumplimiento por la recaudación del IRPF".
El presidente del ERC en el Parlament, Josep María Jove, interviene durante el pleno del Parlament, a 6 de mayo de 2025, en Barcelona
"Somos previsibles y coherentes", ha agregado el líder de Esquerra en la sesión de control al president, presentando los suplementos de crédito como un mal menor que permitiría que "los recursos lleguen a la ciudadanía" negociando paquete a paquete.
Así se hizo el año pasado, cuando los socios inyectaron un total de 4.000 millones de euros a las arcas de la Generalitat para sortear la ausencia de cuentas.
"Nosotros tambien queremos presupuestos, pero la responsabilidad es suya. A quien debe presionar es al PSOE, no a ERC. Nosotros siempre estamos con la mano tendida", ha acabado Jové.
75% de acuerdos cumplidos o avanzados
En su respuesta, Illa, que ha vuelto al Parlament tras su baja médica de un mes, ha hecho valer las concreciones logradas en el año y medio de legislatura ya gastado.
Algunas, de gran calado, como la constitución de la empresa mixta por el traspaso de Rodalies, en marcha, o el nuevo modelo de financiación, que ahora depende de lo que pase en el Congreso de los Diputados.
De hecho, "el 75% de los acuerdos se han cumplido o se está avanzando en ellos", ha compartido el cálculo el president, no sin reconocer que "queda mucho por hacer", pero que tanto él como el partido socialista cumplen todos sus compromisos, ha aseverado.
El president de la Generalitat, Salvador Illa, durante una sesión de control al Govern, en el Parlament de Catalunya, a 25 de febrero de 2026, en Barcelona
Margen para el entente
El jefe del Govern visibilizó el apoyo unánime de las principales patronales y sindicatos hace dos días, y reunirá a sus consellers bajo una convocatoria extraordinaria este viernes para aprobar los presupuestos y llevarlos a la Cámara catalana.
Llegados a este punto, "no hay vuelta de hoja", ha sentenciado, apelando al imprescindible entendimiento con los republicanos: "Este no es el final de nada, sino el inicio de una tramitación parlamentaria".
El viernes, fecha clave
La consellera de Economía de la Generalitat, Alícia Romero, ha explicado que el Govern presentará su proyecto de Presupuestos a los grupos parlamentarios después de aprobarlos en un Consell Executiu extraordinario el viernes, y ha reconocido: "Es verdad que el país es mejor gobernarlo con Presupuestos".
En respuesta a una pregunta de Joan Garriga (Vox), ha asegurado que harán "un acto de transparencia" presentando su proyecto a los grupos, que podrán disponer de toda la información relativa a las cuentas.
La consellera de Economía de la Generalitat, Alícia Romero, en el pleno del Parlament
También ha reivindicado que su propuesta incorpora medidas que "favorecen la generación de prosperidad" y refuerzan el estado de bienestar, y se ha mostrado en contra de bajar impuestos como propone Vox, porque asegura que si se reducen no quedarían recursos para dedicar a políticas públicas.
