El denominado "Pacto Nacional por la Industria" (PNI) de Cataluña para el período de 2026 a 2030 prevé una inversión mínima de 5.000 millones de euros a través de 190 medidas, con las cuales el Govern pretende transformar el ecosistema industrial catalán.
El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha desgranado las líneas generales del plan. Y el documento del mismo cuenta con el aval de diversas organizaciones empresariales y sindicales, así como representantes de colegios profesionales, grupos parlamentarios, asociaciones municipalistas, universidades, cámaras de comercio, cooperativas y centros tecnológicos, según informa el Govern en un comunicado.
Las actuaciones comprometidas suman unos 4.463 millones de euros, aunque el pacto contempla el objetivo de alcanzar, como mínimo, los 5.000 millones de euros durante su período de vigencia.
Ámbitos de actuación
Sàmper ha destacado que se trata del PNI "más participativo posible". Y que su aprobación se produce en "un momento clave", al fijar la hoja de ruta de la política industrial para este lustro.
El PNI 2026-2030 se estructura en cinco ámbitos --sostenibilidad y energía, empleo de calidad, innovación y competitividad, infraestructuras y suelo industrial, y marco institucional y social-- y 11 ejes estratégicos, con el objetivo de impulsar una reindustrialización verde y digital, competitiva y resiliente.
El peso de la industria en Cataluña
El Govern ha resaltado el peso de la industria en la economía catalana, que representa cerca del 20% del PIB --más del 50% si se incluyen los servicios a la producción--, y concentra más de la mitad del gasto en innovación.
Entre 2013 y 2023, el valor añadido bruto (VAB) por ocupado en la industria ha crecido un 13%, mientras que las exportaciones catalanas de bienes han aumentado un 70% nominal entre 2013 y 2024, según los datos facilitados por el Ejecutivo catalán.
Productividad, sostenibilidad y resiliencia
El nuevo marco estratégico se articula en torno a tres grandes objetivos inspirados en las misiones definidas por Mario Draghi en su informe sobre la competitividad de la Unión Europea.
El primero de estos ejes pasa por aumentar la productividad de la industria catalana, un factor que el Govern considera decisivo para reducir la brecha en tecnologías clave y reforzar la posición competitiva del tejido empresarial.
El Ejecutivo catalán destaca que el aumento de la productividad permitiría mejorar la eficiencia y el valor añadido de la producción, constituye la base de un crecimiento sostenido del PIB per cápita y, en consecuencia, del bienestar económico y social.
El PNI, según el Govern, pone el foco en la capacidad de la industria para exportar productos de mayor sofisticación tecnológica, una estrategia orientada a consolidar la presencia de las empresas catalanas en los mercados internacionales y en evitar que la competitividad se sustente exclusivamente en costes laborales o factores coyunturales.
Descarbonización
El segundo gran objetivo del pacto se centra en aprovechar las oportunidades derivadas del proceso de descarbonización global, en línea con los compromisos del Pacto Verde Europeo.
El Govern plantea que la transición hacia una economía descarbonizada y circular representa un desafío de gran magnitud para numerosos sectores industriales, tanto por las exigencias regulatorias como por la necesidad de adaptar procesos productivos e inversiones.
El PNI prevé medidas destinadas a favorecer la eficiencia energética, la reducción de emisiones y la incorporación de tecnologías limpias, con el objetivo de compatibilizar la competitividad industrial con los objetivos climáticos.
Más exportaciones
El tercer eje apuesta por reforzar la resiliencia de la industria catalana en un entorno internacional marcado por tensiones geopolíticas, disrupciones en las cadenas de suministro y volatilidad en los mercados energéticos.
El pacto plantea la necesidad de garantizar el acceso seguro a materias primas, energía y tecnologías clave, así como de aumentar la autonomía productiva y la capacidad de adaptación de las empresas.
Sàmper, por otra parte, ha indicado que el Govern también aspira a que Cataluña cuente con 19.000 empresas exportadoras regulares y 3.500 filiales en el extranjero en 2030.
Foco en las infraestructuras
La mayor inversión, por otra parte, se concentrará en las infraestructuras, que recibirán 1.500 millones de euros (un tercio de los 4.500 millones de euros valorizados hasta el momento) para asegurar la movilidad de mercancías, la descarbonización del transporte y una mejor red ferroviaria, con la mirada puesta en el Corredor Mediterráneo.
Le siguen las partidas destinadas a la transición energética y sostenibilidad, centradas en reducir los costes operativos en un contexto de precios energéticos volátiles y en cumplir con las exigencias de descarbonización de la Unión Europea.
Sectores prioritarios
El PNI 2026-2030 pone el foco en sectores con peso y potencial de crecimiento en Cataluña. Entre ellos, el impulso a la movilidad eléctrica, la biotecnología y salud, y la industria alimentaria avanzada.
El plan, asimismo, pretende potenciar los sectores de los chips y semiconductores, así como el de las tecnologías del agua. Este último, vital ante la emergencia climática y la necesidad de optimizar los procesos industriales en escenarios de sequía.
