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La Generalitat de Cataluña acelera un gran "pacto de país" para devolver la dignidad a Rodalies y, así, a los 410.000 catalanes que utilizan sus convoyes a diario, y que han vivido en sus carnes tres semanas de crisis ferroviaria.

La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, así como el presidente interino hasta este lunes, cuando se reincorpore Salvador Illa de su baja médica, Albert Dalmau, aprovechan cada oportunidad para apelar al mundo económico, político, institucional y social a que se sumen.

En busca del mayor consenso

Para ello, el departamento del que pende el servicio ultima un manifiesto y negocia con el Ministerio de Transportes. Y, por tanto, con las empresas estatales Renfe y Adif, propietarias de trenes e infraestructuras, y empleadoras de maquinistas y técnicos, lo que les hace imprescindibles en la misión.

También mantiene contactos con plataformas de usuarios, sindicatos y patronales, como Foment, que ayer presentó una comisión para "rescatar" la movilidad ante su "intolerable" colapso. Una comisión a la que llaman a la Generalitat a sumarse.

En el plano político, se da por descontada la adhesión de los socios de la legislatura: Comuns pide que este sea el mandato "de los trenes", y ERC participa del traspaso de la red de Rodalies de Renfe.

Mucho más complicado se antoja el apoyo del resto de partidos de la oposición: principalmente, Junts.

La conselleria envió el texto, y este fin de semana tiene previsto recopilar contrapropuestas de los potenciales firmantes, después de que éstos hayan analizado su contenido. El objetivo: generar el mayor consenso posible para evitar que se repitan décadas de desinversión.

Usuarios de Rodalies embarcan en uno de los trenes de la red /EP

La oferta del Govern

La primera oferta del Govern, a la que ha tenido acceso este medio, pasa por comprometer al Gobierno a ejecutar las inversiones previstas por el Plan de Rodalies, recientemente actualizado y con 2.243 millones hasta 2030 sólo para la partida de mantenimiento y renovación de material.

"Planificar y calendarizar" todas las actuaciones, "priorizando aquellas que contribuyan de manera inmediata a mejorar la fiabilidad del sistema", dice el borrador, que también llama a firmar un programa plurianual de compra de trenes, porque parte de la flota lleva circulando 46 años.

Siete prioridades

El Ejecutivo apela a la construcción y renovación de talleres de mantenimiento, la mejora de la seguridad de las vías --"especialmente, en puntos críticos"-- y la redefinición de la red de mercancías, porque "los cortes recientes han interrumpido hasta el 78% del tráfico desde el puerto".

Una lista de siete prioridades que completan el traspaso de las vías R1 norte, R2 Sur, R3, R4 norte y R16 --que pasen de Adif a la empresa pública catalana Ifercat--, y los esfuerzos en la mejora de la información, "clara y en tiempo real", al usuario.

"No podemos esperar más para ver resultados tangibles [...] Este pacto nace con una vocación transversal: queremos sumar a todos para consensuar una solución definitiva", señala el texto, para el que aún no hay fecha de presentación.

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