El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dejado sin efecto la decisión del Parlamento Europeo de retirar la inmunidad al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, adoptada en 2021 a instancias del Tribunal Supremo para permitir su juicio en España.
La sentencia, publicada este jueves, también corrige al Tribunal General de la Unión Europea (TGUE), que en 2023 había confirmado la decisión del Parlamento Europeo.
El TJUE indica que el informe que usaron para justificar retirarles la inmunidad podría no haber sido imparcial, dando la razón al líder de Junts, que apeló esa decisión y sigue a la espera de que se aplique la ley de amnistía aprobada en el Congreso de los Diputados.
Algo que el partido espera que suceda en las próximas semanas cuando el mismo tribunal se pronuncie sobre la conformidad con el derecho comunitario de la norma, pactada entre los independentistas y el PSOE en 2023. Que, aseguran, es el último escollo para su aplicación.
Argumento
La justicia europea sostiene, respecto a la sentencia de hoy, que el ponente de un suplicatorio no puede pertenecer al mismo grupo político del diputado ni al que promovió el proceso penal.
En este caso, Angel Dzhambazki, eurodiputado búlgaro vinculado a Vox, no cumplía ese requisito, ya que el partido ultraderechista fue el que impulsó el juicio contra el expresident. Según el TJUE, su participación podía comprometer la imparcialidad del proceso.
Caso omiso
En septiembre de 2024, el abogado general del TJUE, Maciej Szpunar, respaldó la decisión del Parlamento Europeo de quitar la inmunidad parlamentaria a Puigdemont y a los exconsellers Toni Comín y Clara Ponsatí tras el suplicatorio enviado por el Tribunal Supremo español.
Sin embargo, el TJUE no siguió la recomendación de Szpunar. Y avaló que se le retirara la inmunidad. Algo que carece de efecto en la actualidad al no ser Puigdemont eurodiputado en la presente legislatura.
Maniobra
Sí lo fue en la pasada, tras conseguir tres escaños en la Eurocámara en las elecciones de 2019. Cuando llevaban dos años fugados en Bélgica tras organizar el referéndum del 1-O y ser instados a declarar en Madrid, y mientras se tramitaban las distintas euroórdenes.
En enero de 2020, la Eurocámara los reconoció como diputados, aunque ninguno viajó a Madrid a jurar la Constitución, como dicta el procedimiento habitual. Y pudieron ejercer durante buena parte del mandato, aunque con un papel más bien discreto teniendo en cuenta que su objetivo era "internacionalizar el conflicto catalán".
Trabajo
En marzo de 2021, el Parlamento Europeo aprobó el suplicatorio contra Puigdemont con amplia mayoría. Se señaló que los hechos de los que se le acusaba habían ocurrido antes de su elección y no estaban relacionados con su trabajo como eurodiputado y que no había indicios de persecución política.
Puigdemont recurrió alegando que el Tribunal Supremo no era competente y que la Eurocámara no actuó de manera imparcial ni justificó bien su decisión.
¿Y ahora, qué?
Según explican fuentes cercanas al expresident, el quid de la cuestión para su defensa es la sentencia prevista para este mismo mes en relación a la adecuación de la amnistía con el derecho europeo. Que el abogado general de la UE, con quien suele coincidir el TJUE, ya avaló.
En esta línea, los posconvergentes sostienen que el TS no tendrá más remedio que aplicar la norma al expresident si el tribunal se pronuncia favorablemente.
Y desde el punto de vista político ya preparan un regreso con el que esperan volver a impulsar a la formación, hundida en las encuestas en los últimos meses.
