Antes de que se averigue qué ha podido pasar en el trágico accidente ferroviario acontecido este martes por la noche en la localidad barcelonesa de Gelida --por ahora con una persona fallecida a causa del choque de un convoy de Rodalies--, tanto Aliança Catalana como Vox han querido aprovechar sus redes sociales para sacar rédito político del suceso.
Ambos partidos ultraderechistas, con mensajes muy similares en sus respectivas cuentas de X, han acusado, directamente, a la gestión socialista de acabar con la vida de las personas.
Atribuyendo una culpa en este caso al PSC y al PSOE que nada o poco tiene que ver con la realidad. Más allá de las responsabilidades políticas que, en su momento --y no apenas unas horas después del incidente, con los servicios de emergencia a pleno rendimiento-- los órganos políticos pertinentes depurarán.
Y animando a sus fieles parroquias a acusar directamente a sendos gobiernos de negligentes. Poniendo en duda la información que los distintos consellers y conselleres del Govern comunicarán de forma oficial en las próximas horas, que será trascendental para la seguridad pública, y sembrando el caos. Sólo pensando en las elecciones.
"Accidentes evitables"
Para el partido de Sílvia Orriols, "estos accidentes son evitables tras años de dejadez, falta de inversión y menosprecio a los usuarios".
Precisamente en un momento donde la histórica demanda de la gestión catalana del servicio de trenes de Rodalies ha quedado zanjada para la mayoría del arco parlamentario con la constitución, hace unos días, de la nueva empresa mixta.
Y en medio, también, de la polémica sembrada por la diputada y alcaldesa de Ripoll respecto a la enfermedad que sufre el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. A quien, todavía ingresado en el hospital Vall d'Hebron de Barcelona, ha acusado falsamente de trato preferente por parte de los servicios médicos.
Garriga, más conciso
El líder de Vox en Cataluña y secretario general del partido a nivel nacional, Ignacio Garriga, ha escrito desde su cuenta particular, por su parte, que "la gestión del PSOE es una amenaza para la vida de los españoles".
Su jefe, Santiago Abascal, ha compartido en X que "la corrupción mata". Haciendo su guerra particular contra el Gobierno en un contexto donde, precisamente tras el choque de dos trenes de alta velocidad en la localidad cordobesa de Adamuz, con más de cuarenta muertes, tanto la Junta de Andalucía gobernada por el PP como el Ejecutivo socialista han puesto en valor la "lealtad y cooperación entre administraciones en momentos tan duros".
