Cuatro años de inhabilitación no fueron un punto final, sino el arranque de una larga montaña rusa política y judicial.
Desde hace más de tres décadas, la trayectoria pública de Joan Campolier, alcalde de Santa Susanna (Barcelona), discurre en paralelo a una sucesión de causas penales, investigaciones judiciales y denuncias que han marcado su carrera y han convertido al municipio del Maresme en un escenario recurrente de conflicto con la justicia.
Prevaricación urbanística
La primera gran sacudida llegó a principios de los años 2000. Los hechos se remontaban a 1992, cuando Campolier adjudicó el proyecto de un pabellón deportivo municipal al arquitecto del Ayuntamiento sin seguir el procedimiento legal.
La Audiencia de Barcelona lo condenó en 2003 por prevaricación administrativa, imponiéndole ocho años y siete meses de inhabilitación. El Tribunal Supremo confirmó la sentencia en 2005 y, un año después, el Gobierno concedió un indulto parcial que redujo la pena a cuatro años.
En enero de 2007, Campolier dimitió como alcalde. Pero la retirada fue solo temporal.
Joan Campolier, alcalde de Santa Susanna (Barcelona)
Una gestión sospechosa
Tras regresar a la política municipal, los frentes judiciales no tardaron en reaparecer. Uno de los más relevantes fue el conocido como 'caso de las basuras'.
A partir de 2011, la Fiscalía de Barcelona puso el foco en la modificación del sistema de recogida de residuos del municipio, después de que el Ayuntamiento retirara el servicio al Consell Comarcal y optara por un nuevo modelo.
El Ministerio Público apreció una tramitación acelerada, sin informes técnicos previos suficientes, y una adjudicación presuntamente irregular. Campolier fue citado como investigado en diligencias abiertas en Arenys de Mar entre 2014 y 2015. Sin embargo, no trascendió la resolución de este asunto.
En paralelo, se abrió otro procedimiento por la gestión del transporte municipal. Los hechos se situaban en 2013, cuando expiraron las últimas prórrogas del contrato del transporte urbano, escolar y del tren turístico.
Según la Fiscalía, el alcalde habría permitido que el servicio continuara sin licitación, pese a los reparos técnicos. El juicio se celebró en octubre de 2021, con una petición fiscal de 14 años de inhabilitación por prevaricación. Tampoco en este caso ha trascendido públicamente una sentencia concluyente.
Fachada del Ayuntamiento de Santa Susanna
Presunto acoso laboral
Ese mismo año, en 2021, Campolier se sentó en el banquillo por una causa especialmente sensible: el presunto acoso laboral al secretario-interventor del Ayuntamiento.
La Fiscalía sostuvo que, desde 2015, el alcalde impulsó expedientes disciplinarios y medidas de presión como represalia por discrepancias profesionales. El procedimiento, juzgado en la Audiencia de Barcelona en junio de 2021, incluía acusaciones de acoso laboral y prevaricación, con peticiones de dos años de prisión y quince de inhabilitación.
No todas las causas acabaron mal para el alcalde. En enero de 2025, la Audiencia de Barcelona lo absolvió de un delito de prevaricación urbanística relacionado con la autorización, en 2016, de un aparcamiento provisional de autocares en un solar no urbanizable. El tribunal concluyó que la actuación no alcanzaba el umbral penal exigido.
Presunto espionaje al PP
Pero hay más. En la actualidad, está siendo investigado por un presunto delito de revelación de secretos, en el marco de una causa conocida mediáticamente como el “espionaje” a una concejala del PP.
El procedimiento arrancó a raíz de un expediente disciplinario interno abierto en la Policía Local de Santa Susanna, después de que un agente interino detectara presuntas irregularidades en la actuación de un cabo del cuerpo.
Sin embargo, y según la parte denunciante, la información reservada vinculada a ese expediente habría sido obtenida de forma irregular, tras acceder de forma indebida a datos personales y comunicaciones privadas del policía y su mujer, una exconcejal del PP.
A partir de estos hechos, el Ayuntamiento presentó denuncia en 2023 por las presuntas irregularidades vinculadas al agente; y este contraatacó con otra denuncia. Este giro dio lugar a diligencias judiciales que afectan tanto al alcalde como a mandos policiales.
En este contexto, Campolier declaró como investigado el pasado martes 13 de enero y la causa continúa en fase de instrucción.
Imagen de archivo de la Policía Local de Santa Susanna
Última denuncia de la CUP
A este historial se suma la denuncia presentada el pasado verano por la CUP ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Barcelona. La formación acusa al alcalde y al Ayuntamiento de permitir vertidos de aguas freáticas al mar durante unas obras en el Pla de Balasc, sin autorización administrativa.
Lo que podría traducirse en presuntos delitos contra el medio ambiente y prevaricación por omisión. La causa, no obstante, todavía se encuentra en fase preliminar.
Con condenas pasadas, absoluciones recientes y causas aún en instrucción, la trayectoria de Joan Campolier sigue marcada por un vínculo persistente con los tribunales. Tres décadas después de su primer revés judicial, el alcalde de Santa Susanna continúa gobernando bajo el escrutinio constante de la justicia.
