Montaje de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, frente a la sede de ERC, en la calle Calàbria de Barcelona

Montaje de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, frente a la sede de ERC, en la calle Calàbria de Barcelona

Política

Junts agita a las bases de ERC para boicotear la nueva financiación

Los posconvergentes responden a las presiones haciendo lo propio con la militancia rebelde de los republicanos, que estudia la opción de una nueva consulta a los afiliados ante "las diferencias entre el modelo inicialmente anunciado y el resultado final de la negociación"

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Considerarlo un avance irrechazable ante la falta de alternativas viables, o defender que no se hizo el procés para acabar aceptando una reforma del modelo de financiación sin ni siquiera salir del régimen común.

Estas son las dos posturas enfrentadas entre el independentismo, y no necesariamente coinciden con los votantes y militantes de Junts –cuya dirección rechaza el acuerdo y amenaza con tumbarlo en el Congreso– y ERC, que defiende los 4.700 millones de euros que, en caso de aprobarse, sumarían las arcas de la Generalitat.

"Traidor"

Es una cuestión de relato. Nada nuevo entre la derecha y la izquierda nacionalista, que buscan sumar adeptos del bando opuesto, tildando al otro de traidor. En pleno carrusel de entrevistas, declaraciones, reproches y promesas, la historia se repite. 

Quien no se ha movido de su negativa rotunda a todo lo que no sea un "concierto económico a la vasca" es el partido de Carles Puigdemont, que ha maniobrado vía "llamadas", según aseguran diversas fuentes, para agitar a las bases de ERC, per se divididas.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, junto al 'conseller' de la Presidencia, Albert Dalmau, y un lazo amarillo en el escaño de Carles Puigdemont, en el Parlament

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, junto al 'conseller' de la Presidencia, Albert Dalmau, y un lazo amarillo en el escaño de Carles Puigdemont, en el Parlament David Zorrakino / Europa Press

Sectores disidentes

Y es que el sector que acabó perdiendo por la mínima el último congreso frente a Oriol Junqueras ha alzado la voz frente al plan del líder al que pretendieron derrocar con el argumento de "renovar liderazgos caducados".

Tanto Nova Esquerra Nacional, la candidatura rovirista, como Foc Nou, la tercera plataforma que optó a dirigir ERC en 2024, reclaman que el acuerdo de investidura de Salvador Illa, sometido al refrendo de la militancia, "dista mucho" de la propuesta pactada con el PSOE; por lo que, siguiendo la lógica, debería volver a votarse

Grupúsculo

Con mayor o menor intensidad, rechazan que "ni hay cambio de modelo ni se tiene la llave de la caja, como se prometió", mientras el sector radical y minoritario 1 d'octubre, directamente, acusa a la actual cúpula de "autonomista".

Cuando las tres candidaturas del congreso evitaron posicionarse colectivamente en la consulta del acuerdo de investidura, negociada por Marta Rovira y asumida, tras su victoria, por Junqueras, este grupúsculo siempre estuvo en contra de cualquier aproximación a los socialistas, que siguen siendo "los del 155".

La que fuera secretaria general de ERC, Marta Rovira

La que fuera secretaria general de ERC, Marta Rovira EFE/Andreu Dalmau

Consulta a las bases

En cualquier caso, el debate respecto a una nueva votación interna se ha encendido en el seno de ERC. Según sus estatutos, sería tan sencillo como reunir las firmas de un 10% de los afiliados.

Cifras que, a tenor de los resultados del congreso, no sería complicado asumir pese a que todavía nadie, al haberse "disuelto" las candidaturas perdedoras, haya tomado la iniciativa.

De momento, todo se ha limitado a mensajes críticos en X como el de Alba Camps, número dos de Nova Esquerra, y a darles la razón, en privado, a los dirigentes de Junts.

Contra la resignación

Los dirigentes de la candidatura rovirista consultados por este medio, en esta línea, no las tienen todas consigo respecto a la capacidad de movilización interna para impulsar esta consulta y que finalmente acabe triunfando.

Temen, derrotistas, que "en la Cataluña de la resignación" se impondrá la tesis de que "mejor algo que nada". Y apuntan que, a su pesar, "el acuerdo abre la puerta a un nuevo ciclo autonómico".

Más, con la "amenaza" de un Gobierno de PP y Vox a la vuelta de la esquina y la voluntad de Calàbria de "aprovechar el momento histórico".

Rechazo de otros partidos regionales

Hubieran sido partidarios, dada la coyuntura actual, de negociar un "frente común" con Junts para "presionar" a Pedro Sánchez con una propuesta "más ambiciosa". Algo complejo, dada la relación entre las direcciones de ambos partidos, que solo aluden a esta "unidad" en función de sus intereses particulares.

Ayer lunes, a título de ejemplo, los posconvergentes rechazaron públicamente la iniciativa de Junqueras de visitar a Puigdemont en Waterloo, asegurando que "tendría que haberse producido antes, y no ahora".

Nacionalistas

Las posibilidades del modelo acordado entre ERC, PSC y PSOE, en cualquier caso, también toparán con el rechazo de otros partidos necesarios para superar la mayoría absoluta imprescindible para reformar la LOFCA.

Es el caso de grupos como la Chunta Aragonesista, el Bloque Nacionalista Gallego o incluso Podemos, que tienen previsto sumar su rechazo a la nueva financiación de la mano de los partidos de Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal. A lo que cabe añadir a algunos cuadros críticos de los propios socialistas.

Junts, también presionado

Respecto a las presiones en clave catalana, por otra parte, también cabe destacar el papel de Jaume Giró, el exconseller de Economía y todavía militante de Junts, que ha alzado la voz contra la postura de su formación alegando que "Cataluña, siempre que ha avanzado, lo ha hecho poco a poco y no de golpe".

Jaume Giró, exconseller de Economía

Jaume Giró, exconseller de Economía David Zorrakino Europa Press Barcelona

En esta línea, también se sitúan de parte del Govern la gran mayoría de patronales, con la sonora excepción de Foment del Treball, y también los distintos sindicatos, así como otros representantes de la sociedad civil.