Publicada
Actualizada

En contra de lo que defiende habitualmente Junts, y en concreto su vicepresidente, Toni Castellà, que es quien lleva esta carpeta, el disidente Jaume Giró, que abandonó el grupo parlamentario posconvergente por diferencias con la dirección del partido, ha insistido esta mañana en que su formación debería apoyar la financiación singular de Cataluña.

Se trata de un acuerdo de ERC y PSC y asumido por el Gobierno de España, que en las próximas semanas llegará al Congreso de los Diputados. Se votará el  traspaso del IRPF, y los votos de los de Carles Puigdemont serán absolutamente necesarios.

Principio de ordinalidad

El exconseller de Economía ha argumentado que el nuevo modelo implicará "una mejora respecto a la situación actual" si, como se han comprometido las partes, se acaba respetando la ordinalidad y la Generalitat puede gestionar más impuestos.

"Quien no esté a favor de esta mejora no lo tendrá fácil de explicar a los ciudadanos. Cataluña siempre ha avanzado paso a paso, nunca ha avanzado todo o nada", ha asegurado en una entrevista en Cafè d'idees, de La 2 Cat, desmarcándose de nuevo de las "orientaciones políticas" de Waterloo que le han distanciado de la cúpula hasta ser, hoy, un mero militante más.

Puigdemont, ensimismado

En esta línea, Giró ha criticado que Puigdemont haya priorizado cuestiones como la amnistía, el traspaso de competencias en inmigración o la oficialidad del catalán en Europa que, a su juicio, no son las principales demandas de la ciudadanía.

Asimismo, ha pedido a su partido que sea capaz de llegar a acuerdos con el PSC de Salvador Illa, un partido que, explica, está "ocupando espacios" que Junts ha dejado vacíos y liderando reformas como la del modelo de financiación, que precisamente mañana abordarán Pedro Sánchez y Oriol Junqueras en una cumbre en la Moncloa. 

Descarta presentarse a las primarias en Barcelona

Por otro lado, y en pleno debate interno sobre quién debería ser el candidato de Junts a la alcaldía de Barcelona, Giró ha cerrado la puerta a presentarse a las primarias que se celebrarán si Puigdemont, como parece, no encuentra un candidato externo de prestigio y acaba designando a dedo a Josep Rius.