Unas 1.000 manifestantes secesionistas se han concentrado este sábado por la tarde ante el palacio de la Generalitat, en la plaza Sant Jaume de Barcelona, donde han reclamado la dimisión del Govern y de su presidente, Pere Aragonès, al grito de "Govern dimisión, Aragonès, dimisión".

La protesta ha tenido lugar a primera hora de la tarde, tras un acto organizado por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) para conmemorar el quinto aniversario del referéndum ilegal y unilateral de secesión de Cataluña del 1 de octubre de 2017.

Los manifestantes han repetido lemas como "Puigdemont el nostre president" --"Puigdemont, nuestro presidente"-- o "1-O, ni oblit ni perdó" --"1-O, ni olvido ni perdón"--, y han levantado pancartas con la frase dirigida al presidente Aragonès "Botifler, jo no et votaré" --"traidor, no te votaré"--.

Feliu lamenta que los partidos "no se suman" a la secesión 

La presidenta de la ANC, Dolors Feliu, ha lamentado en el acto que los partidos secesionistas "no se suman" a la vía para romper con España, y ha asegurado que su entidad encontrará "nuevos caminos" para lograrla.

En el acto, los manifestantes han levantado ante la Generalitat "un muro" simbólico de urnas que se usaron en el referéndum ilegal del 1-O. Según Feliu, la acción simboliza "el distanciamiento entre la gente que votó el 1-O y las instituciones", resaltando así la desunión que ve entre la ciudadanía y el Govern.

La presidenta de la ANC, Dolors Feliu, en su discurso mientras se levanta el "muro de urnas" ante la Generalitat / Lorena Sopêna - EUROPA PRESS

La mandataria de la ANC ha asegurado que su entidad pedirá que se convoquen elecciones si los partidos secesionistas catalanes no recuperan "la voluntad para hacer la independencia", y ha recordado que su entidad presentará una lista cívica para las próximas elecciones autonómicas.

Un grupo de radicales en el balcón del Ayuntamiento de Girona 

En Girona, un grupo de radicales independentistas se ha encaramado al balcón de su ayuntamiento, donde han desplegado una pancarta en la que instan a "liberar" la ciudad y animar a la desobediencia civil.



Ante un centenar escaso de personas en la plaza del Vi, los activistas, ataviados con un mono blanco y los rostros cubiertos por una máscara del mismo color, han colocado una escalera en la fachada del edificio consistorial, por la que tres de ellos han subido hasta el balcón principal del ayuntamiento.

"Bajo el control de la república catalana"

Una vez allí, han colgado una pancarta con el lema "liberemos Girona" y una de las radicales ha leído un manifiesto que proclama que la ciudad queda a partir de ahora "bajo el control de la república catalana".

El manifiesto llama a sumarse a un "movimiento nuevo" que se centre en el "control efectivo del territorio catalán mediante actos de "desobediencia civil".

Tras abrir dos botes de humo a ambos lados del balcón, los activistas se han despedido entre gritos de "independencia" y han iniciado una marcha por el centro de la ciudad que les ha llevado hasta una de las escuelas donde, hace cinco años, se realizó la votación ilegal secesionista.

El exdiputado y cantautor Lluís Llach había llamado hace días por las redes sociales a participar en ese acto para "liberar Girona", una iniciativa simbólica que ya se había llevado a cabo en otras poblaciones catalanas aunque aún en ninguna capital.