El exceso de impuestos, la falta de apoyo político y trabas administrativas expulsa a las empresas catalanas a otras comunidades. Así lo advierte un estudio elaborado encargado por la Cámara de Comercio de Lleida a la Universitat de Lleida y de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) [se puede leer en este enlace], que incide en el gran número de tasas propias que tiene Cataluña, un total de doce, frente a Aragón (3) y Madrid (una).

Comparativa de los tributos propios
  Cataluña Aragón Madrid
Impuesto sobre grandes establecimientos comerciales x x  
Canon sobre la incineración de residuos municipales x    
Canon sobre los residuos municipales x   x
Canon sobre los residuos de construcción x    
Canon sobre los residuos industriales x    
Impuesto sobre los establecimientos turísticos x    
Impuesto sobre las emisiones de aviación comercial x    
Imouesto sobre las emisiones de gases producidos por la atmósfera por parte de las industrias x    
Impuestos sobre las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos de tracción mecánica x    
Impuesto sobre los activos no productivos de las personas jurídicas x    
Impuesti sobre instalaciones que afectan al medio ambiente x    
Impuesto por la contaminación de las aguas x x  
Impuesto sobre instalaciones de energía eléctrica de alta presión   x  

 

Las empresas que se marchan a Barcelona (un 39,4%) “lo hacen en busca de los beneficios de la capitalidad, como las infraestructuras o las oportunidades de crecimiento”. Las que se desplazan a Aragón (18,9%) lo hacen especialmente por razones de agilidad administrativa, predisposición política y disponibilidad de suelo. Y las que prefieren Madrid (14%) apelan a los incentivos fiscales y subvenciones.

El Estudio sobre la deslocalización de empresas de las comarcas de Lleida indica que “en los últimos seis años, se han ido de Lleida un total de 428 empresas, siendo la provincia española con más deslocalización de todas las comparables por proximidad o densidad empresarial. Además, es un fenómeno que afecta de forma proporcional a compañías de todas las dimensiones. Los sectores con mayor deslocalización son el comercial y el de la construcción, pero el impacto también es transversal”.

Los autores del estudio consideran que se debería “trabajar en los cuatro grandes objetivos que atacan directamente las causas: mejorar las infraestructuras y conexiones de la provincia, favorecer la agilidad administrativa mediante el concepto “ventanilla única”, crear un polo de atracción del sector agroalimentario con polígonos especializados y poner en marcha un plan de comunicación que permitiera mejorar la imagen social de el emprendedor y la empresa. Teniendo en cuenta la relevancia del problema y los efectos que puede tener la deslocalización empresarial sobre el bienestar de las personas de un territorio, el estudio invita a tomar acciones decididas por mantener la competitividad económica de la provincia de Lérida.