El partido de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ha perdido unos 146.000 euros de su programa de donaciones de salarios. La fuerza que gobierna la Ciudad Condal ha recortado La Filadora, el programa social que costea el excedente salarial de sus concejales. La plataforma lo atribuye a tener un concejal menos que el pasado mandato y a que Joan Subirats, teniente de alcalde de Cultura, no cobra del ayuntamiento. Y promete reinvertir el sobrante de las retribuciones en un futuro. 

Lo factual es que los ediles de BComú tienen limitado el salario anual a 2.200 euros, como establece su código ético [consultar aquí]. A esta cifra se le suma un plus mensual de 900 euros para la alcaldesa y de 600 euros para sus compañeros, avanzó El País. La diferencia entre la retribución ética de BComú y el sueldo habitual de cualquier otro concejal en Barcelona se dona, en teoría, al partido, que lo reinvierte en el programa social La Filadora. 

Recorte del programa de donaciones

Como avanzó Metrópoli Abierta, las donaciones sociales con los excedentes salariales se repartieron en 2017 y 2018. El primer y segundo año, BComú repartió a diferentes entidades sociales 216.000 y 174.479 euros correspondientes a los sobrantes retributivos de 2015, 2016 y 2017. En otras palabras: el partido de Colau repartió casi una media de 123.000 euros anuales el primer mandato de la primera edil en Barcelona. 

La Filadora no se celebró en 2019 ni 2020. La fuerza de Colau arguyó que el primer ejercicio era "año electoral" y el segundo, año de pandemia. El reparto del exceso de los sueldos sociales de los concejales comunes sí se celebrará en 2021 [ver proyecto aquí]. Está dotado con mucho menos dinero: 100.000 euros para proyectos culturales locales. 

¿Donde están 146.000 euros?

Con la media de las donaciones de años anteriores, y teniendo en cuenta que lleva dos años sin celebrarse, el programa social de BComú debería repartir en 2021 unos 246.000 euros. Solo dará 100.000. Faltan unos 146.000 euros

Una portavoz del partido de Colau ha explicado que "en esta ocasión, BComú utilizará una parte de los excedentes de sueldo acumulados en los últimos tres años". La misma fuente admite que "la cifra es más baja porque tenemos menos concejales --uno menos que el pasado mandato-- y porque Joan Subirats decidió no cobrar ningún sueldo del ayuntamiento". Hay otro motivo. "Y, por otro lado, porque ahora repartimos los excedentes de sueldo entre La Filadora, donaciones puntuales y el fondo de conciliación". 

"Habrá más convocatorias"

La representante del partido que gobierna Barcelona recuerda que el programa social "es la diferencia entre el sueldo que marca la institución y lo que marca el código ético de BComú". Es con esta diferencia que "se dota un fondo social y solidario con el cual se financia La Filadora". 

A la pregunta de si hay sobrantes pendientes de invertir, la fuerza reconoce que "sí". ¿Se reinvertirán? "Para este año tenemos solo una convocatoria, pero los excedentes acumulados se ahorran y más adelante se decidirá qué proyectos se financiarán con este dinero en el futuro", ha apostillado la misma voz. La plataforma enfatiza que los cargos electos tienen un tope salarial de 2.291,03 euros por 14 pagas --3,5 veces el salario mínimo interprofesional-- más un "concepto de complemento por responsabilidad de gobierno y cuidados" que va de 300 a 900 euros, "según el cargo". 

Transparencia

La versión del partido puede ser sólida, pero jamás ha venido acompañada de documentos. Al menos los que ha pedido este medio. Como explicó Crónica Global, el Ayuntamiento de Barcelona publica el desglose del sueldo de Ada Colau [consultar aquí], pero no su liquidación tras la campaña de a renta. Por lo tanto, la ciudadanía no conoce cuánto se embolsa exactamente la primera edil de Barcelona por su responsabilidad al frente del segundo mayor ayuntamiento de España. Se desconoce la retención que le practican, por ejemplo. 

A este recoveco en la transparencia municipal se le suma el hecho de que al estreno del presente mandato, el partido de la munícipe subió el sueldo a sus cargos electos. En el caso de la jefa de corporación, sus emolumentos aumentaron un 40%. Como admite ahora BComú, esa subida salarial ha impactado en su programa de donaciones de los excedentes retributivos, que se ha encogido.