Los gremios de editores, libreros, distribuidores y de la comunicación gráfica, integrados en la Cámara del Libro de Cataluña, se sienten "decepcionados" y "engañados" por la Generalitat al haber mantenido las restricciones a su actividad debido a la pandemia de coronavirus, en lugar de considerar a las librerías como uno de los sectores de bienes esenciales.

Así, en la lista de actividades que pueden vender productos esenciales los dos próximos fines de semana en Cataluña, el Govern no ha incluido a las librerías, haciendo así oídos sordos a la demanda del sector.

Por ello, la Cámara expresa su "profunda preocupación por la falta de credibilidad del Govern de la Generalitat" y cree que, con esta decisión, el Ejecutivo catalán ha incurrido en una "incoherencia respecto de su propia resolución del 22 de septiembre de 2020, que declaraba la cultura como bien esencial".

"La Cámara del Libro de Cataluña se siente decepcionada y engañada ante la resolución del Govern y continuará luchando para que el libro mantenga el papel esencial en la vida de los ciudadanos", explica la entidad en un comunicado.

El Gremio de Libreros recuerda que, con las actuales restricciones impuestas por la Generalitat, "los establecimientos de más de 400 metros cuadrados tienen que cerrar cada día, ya que no se permite acotar espacios, como se había interpretado hasta ahora", y además, los fines de semana las librerías tendrán que cerrar al público, de manera que tampoco se podrán atender pedidos en línea con cita previa.



La presidenta del Gremio de Libreros, Maria Carme Ferrer, se ha reunido con la Generalitat "cada día" y ha solicitado nuevos encuentros "al más alto nivel" para debatir las nuevas restricciones que se puedan aprobar, según señala la nota.