El exdiputado de la CUP en el Parlament Quim Arrufat abandonó la formación independentista en abril de 2019 después de haber recibido dos denuncias internas: una por presunta agresión sexual y una segunda por un supuesto caso de abusos sexuales, según publica este domingo el diario Ara.

Arrufat tenía pensado presentarse en las elecciones municipales de la CUP en la localidad barcelonesa de Vilanova i la Geltrú, pero tras la apertura de la segunda denuncia desistió y dejó el partido, cuando aún se estaba tramitando.

Según dicho diario, el primer caso se produjo en 2014 y el segundo en sus últimos meses como miembro de la CUP. Los hechos no fueron denunciados a la justicia ordinaria.

Investigación interna

El asunto, según revela dicho medio, se trató “desde dentro del partido, a través de su comisión de abordaje de las agresiones machistas y siguiendo los protocolos que tiene la CUP para tratar estas situaciones”.

Arrufat, diputado en el Parlament de 2012 a 2015 y miembro del secretariado nacional de la CUP de 2016 a 2017, acabó abandonando la formación ya que, aunque la comisión aún estaba tratando el caso, el protocolo interno consideraba un agravante su reincidencia, que conllevaría la expulsión.

Según Ara, dicho protocolo, de junio de 2019, establece cuatro niveles en casos de violencia sexual: un nivel 1 por comentarios lascivos; un nivel 2 por exhibicionismo o tocamientos no deseados; un nivel 3 por violación o para forzar prácticas sexuales no deseadas; y un nivel 4 por violación con fuerza. El caso de Arrufat del 2014 sería, según dicho medio, una agresión de nivel 3.

Según Ara, a finales del 2014 se produjo una reunión con Arrufat en la que se acordó que, para reparar el daño, no podría coincidir con la víctima en ningún acto y debería iniciar una terapia personal para asumir lo que había hecho y perder presencia mediática. En 2017, tras la aprobación de los protocolos internos, se volvió a tratar el caso y, en 2018, se acordó que dejara de ser una figura representativa del partido y siguiera haciendo trabajo terapéutico.

Comunicado de la CUP

Tras trascender públicamente la noticia, la CUP ha emitido un comunicado en el que confirma los hechos: "Quim Arrufat se encontraba en medio de un proceso de gestión de agresiones machistas y, mientras se estaba gestionando a través del protocolo propio con el que cuenta la CUP, abandonó la militancia".

La CUP reafirma su "compromiso claro y firme en la lucha contra el patriarcado y contra las agresiones machistas" y "condena la agresión", a la vez que constata que "esto ha sido lo prioritario" desde que esta agresión "se puso en conocimiento" de la organización.

"Asumimos y reconocemos que se dan casos de agresiones en el seno de la organización y que la CUP no es ajena al patriarcado en general ni a las agresiones machistas en particular", admite en su comunicado, en el que recuerda que ha aprobado un "protocolo propio" para tratar este tipo de casos y ha creado una comisión que gestiona las denuncias.

Anonimato

La CUP "respeta el anonimato y protección de la persona agredida para evitar victimizarla doblemente".

El protocolo de la CUP establece que una repetición de este tipo de acusación, una vez analizada e investigada internamente, implica para el agresor su expulsión del partido, aunque Arrufat lo abandonó antes de que se hiciese efectiva una suspensión de militancia.