El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha manifestado este viernes que no ve "una solución mágica ni dulce" que pase "por un diálogo con el Estado español" y que pueda desembocar en un referéndum de "autodeterminación" en Cataluña.

El prófugo de la justicia por el procés independentista de 2017 ha subrayado que la clave para la unidad de su movimiento político pasa por que el conjunto del secesionismo comparta su diagnóstico.

En una intervención telemática durante la presentación del segundo volumen de sus memorias La lluita a l'exili en la localidad barcelonesa de Vic, Puigdemont ha defendido que el independentismo "vaya a una", pero ha avisado de que el camino a la independencia es "el más difícil y el más arriesgado y el que representa más amenazas".

"Unidad estratégica"

Esta semana, el Govern catalán ha afirmado que la inhabilitación del presidente de la Generalitat Quim Torra "no facilita" la mesa de diálogo con el Gobierno central, si bien el Ejecutivo catalán mantiene su voluntad de reunirse en dicha mesa si ven "voluntad real" de resolver lo que denominan el "conflicto político" por la otra parte.

"Tenemos un objetivo, todos empezamos a compartir el análisis de que aquí no hay una solución mágica ni dulce que pase por un dialogo con el Estado español, que será lo que nos llevará a un referéndum de autodeterminación. (...) A medida que todos lo vamos compartiendo, nos vamos acercando a la unidad estratégica que venimos reclamando desde las elecciones del 21D", ha señalado.

"No nos hemos rendido"

El expresidente catalán ha manifestado además que el Estado no ha conseguido su "propósito", según él, de "liquidar, decapitar y desmovilizar" al independentismo gobernante en Cataluña.

"Cada día que resistimos, que aguantamos la posición, cada día que, cuando tenemos la oportunidad de votar, renovamos aquel mandato, cuando nos tenemos que manifestar, sea en Bruselas hace tres años, sea en Perpiñán este 2020, nos movilizamos, quiere decir que no nos hemos rendido", ha indicado.

"Represión"

Puigdemont ha opinado que el proceso independentista es "imparable", y ha señalado que, tres años después del referéndum ilegal del 1-O sin garantía democrática alguna y la declaración unilateral de independencia, el Estado "no ha sido capaz de ofrecer nada más que represión policial y judicial".

"Como el jefe de Estado no ha sido capaz ni de pedir perdón por aquel discurso que hizo hace tres años, confirma que no tenemos más remedio que salir adelante", ha añadido.