Pese a las acusaciones de la Generalitat, el Ministerio de Sanidad ha autorizado la petición del Govern de ampliar 15 días más el confinamiento en cuatro municipios de la cuenca de Òdena: Igualada, Vilanova del Camí, Santa Margarida de Montbui y Òdena.

La aprobación llegaba durante la noche del jueves a pocos minutos de la medianoche, cuando finalizaba el primer decreto de confinamiento. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba al final del día la orden adoptada por Sanidad que prorroga la restricción de movimientos aprobada el 12 de marzo.

Cierre

El gobierno catalán había solicitado esta extensión el miércoles, junto con un endurecimiento de las medidas en la cuenca de Òdena, donde viven unas 70.000 personas. Se pedía aplicar un cierre total para que todos los vecinos, excepto los servicios esenciales, se queden en casa.

El Govern justifica la petición en la elevada tasa de mortalidad por coronavirus que sufre la zona, que se sitúa en 63,1 personas de cada 100.000. Sanidad no hace referencia a este endurecimiento de las medidas, que sólo puede dictaminar el ministro del departamento, Salvador Illa, quien ha llamado, “una vez más”, a la unidad de acción.

Estado de alarma

Lo que sí señala el BOE es que, si en el transcurso de los citados 15 días naturales en que se prorroga el confinamiento de la cuenca de Òdena finalizara el estado de alarma y sus posibles prórrogas, dichas medidas quedarán sin efecto.

Antes de la resolución del ministerio, el consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, se precipitaba este jueves a acusar al Gobierno a través de los medios de comunicación de negarle la medida. Asimismo, criticaba al Gobierno de "ir a ciegas" en la gestión de la crisis del Covid-19, al no atender las peticiones de la Generalitat, que requiere el confinamiento total de la zona de Igualada, pero también de toda Cataluña.

Después de dos semanas de confinamiento casi total, con los accesos por carretera controlados y filtrados por los Mossos d'Esquadra y la Policía Municipal, las cifras de contagios y fallecimientos de la zona de Igualada superan la media catalana, lo que lleva a los técnicos a dudar de la eficacia del cierre absoluto de la zona.