Los restos de Francisco Franco ya reposan en el cementerio de El Pardo-Mingorrubio (Madrid). Los trabajos de exhumación y reinhumación del féretro del dictador se han desarrollado sin incidentes en la mañana de este 24 de octubre del 2019, 44 años después de su muerte.

En las inmediaciones del cementerio se han concentrado más de 250 seguidores de Franco –algunos, con banderas franquistas–, donde han cantado el Cara al sol y han gritado "viva Franco", "viva Cristo Rey", "Cataluña es España", "Puigdemont a prisión" y "Borbones traidores", entre otros.

Un grupo de personas se concentran en el acceso del cementerio de El Pardo-Mingorrubio antes de la llegada de los restos del dictador Francisco Franco para su reinhumación / EFE

Un grupo de franquistas

La exhumación de Franco del Valle de los Caídos ha comenzado pasadas las once de la mañana, mientras los familiares han llegado antes de las diez. Hasta allí se ha desplazado también un pequeño grupo de franquistas, que ha colgado pancartas con los textos "Franco vive" y "España dictatorial". Por su parte, la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, ha ido en representación del Gobierno como notaria mayor del Reino. Tampoco han faltado el secretario general de la Presidencia, Félix Bolaños, y el subsecretario del ministerio de la Presidencia, Antonio Hidalgo.

Los operarios han utilizado un gato hidráulico para levantar la losa y unos rodillos para deslizarla –han completado este proceso a las 11.51–; la lápida de granito que cubría la tumba pesa 1.500 kilos. Una grúa se ha llevado esta pieza a un lugar que nadie podrá visitar.

Caja de zinc dentro de un ataúd

El cuerpo de Franco se conserva dentro de una caja de zinc sellada, introducida a su vez en un ataúd de madera que la familia no ha querido reemplazar fuese cual fuese su estado. Sus descendientes –han acudido 22 nietos y bisnietos– lo han sacado a hombros, cubierto con una tela marrón y un pendón con la Cruz laureada de San Fernando, la máxima recompensa militar que se entrega en España. El Gobierno no les ha permitido emplear otros símbolos.

Ya en el interior del coche fúnebre, el prior ha bendecido los restos mortales a petición de la familia. Lo han despedido al grito de "¡Viva España! ¡Viva Franco!".

Una bandera preconstitucional

Ese coche ha acercado el féretro hasta un helicóptero Súper Puma del 402 escuadrón de las Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire –el que se utiliza para el transporte de personalidades del Gobierno y la Casa Real–, que ha despegado alrededor de las 13.40 para trasladar a Franco al cementerio de Mingorrubio. Francis Franco es el único que ha acompañado los restos de su abuelo por aire hasta su nuevo lugar de reposo; los demás familiares han ido por carretera. Él mismo había accedido al Valle de los Caídos con una bandera preconstitucional en la mano.

Llegada del helicóptero al Monte de El Pardo, que trasladara los restos de Francisco Franco al cementerio de El Pardo-Mingorrubio para su reinhumación / EFE

El Gobierno ha prohibido el uso de medios de captación de imágenes y sonido en el interior del templo. Tampoco ha permitido que se tomen imágenes ni audio del interior del panteón de la inhumación, que se ha completado con una misa oficiada por el prior de la Basílica, Santiago Cantera, y el sacerdote Ramón Tejero, hijo del militar golpista del 23F. En esa ceremonia, la familia sí ha podido emplear los símbolos que ha querido, dado que es un acto íntimo. El dictador reposará al lado de donde yace su mujer, Carmen Polo, enterrada en 1988 en ese panteón.

El ex teniente coronel de la Guardia Civil que encabezó el fallido golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, Antonio Tejero, se ha sumado a los manifestantes que se concentran en las inmediaciones del cementerio de El Pardo-Mingorrubio / EFE

Sánchez niega electoralismo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respondido a las críticas de algunos dirigentes políticos de que la exhumación de Franco sea un acto electoralista, ya que el Ejecutivo se comprometió a hacerlo en cuanto pudiera, "y este es el momento, ni un día antes ni un día después". Asimismo, ha destacado que ahora hay que identificar a los miles de enterrados que quedan en el Valle de los Caídos, "una infamia que más pronto que tarde deberá ser reparada".

El presidente ha destacado que a partir de ahora el Valle de los Caídos no será un mausoleo de homenaje a un dictador, sino que "simbolizará el recuerdo de un dolor que no debe repetirse y un homenaje a las víctimas del odio".

"Reconciliación"

Sánchez ha explicado que los tres poderes del Estado se han pronunciado a favor de este traslado para terminar "con una anomalía" de la democracia española, un mausoleo construido "a mayor gloria de la dictadura". "Se da un paso más en la reconciliación, que sólo puede descansar en la democracia y la libertad que compartimos. Y nuestra democracia se prestigia a los ojos del mundo, atendiendo a una recomendación respaldada entre otros organismos por Naciones Unidas", ha añadido.

Ha explicado que el legislativo aprobó "sin un voto en contra" la exhumación del dictador del Valle de los Caídos, el Ejecutivo decidió cómo materializarla y el judicial "ha respaldado" el procedimiento por sentencia del Tribunal Supremo. "Así funciona un Estado social y democrático de derecho como es España", ha dicho.

Miles de personas por identificar

Sánchez también ha recordado que los restos de 34.000 personas fueron trasladados durante la dictadura hasta el Valle de los Caídos, en muchos casos sin conocimiento siquiera de sus familias y sin consentimiento, y que un tercio permanece sin identificar.

"Es, por tanto, una infamia que más pronto que tarde deberá ser también reparada, como habrá de serlo igualmente el que aún hoy existan miles de fosas dispersas por toda nuestra geografía. Es una aberración que debemos afrontar con decisión. Por justicia y dignidad. Pero, sobre todo, por pura humanidad", ha asegurado el presidente del Gobierno.

Convivencia

También ha tenido un recuerdo para los exiliados por la Guerra Civil, para los encerrados en campos de concentración, para quienes lucharon en la Segunda Guerra mundial contra el fascismo y para los que sufrieron la dictadura, "humillados durante décadas".

"La generación de nuestros abuelos se enfrentó en una contienda feroz. La generación de nuestros padres se reconcilió en un acto de concordia. Hoy, rendimos un tributo a todas las generaciones pasadas y con el pensamiento puesto en las generaciones futuras, proclamamos que la enseña de la democracia y la convivencia ondeará siempre en nuestra patria", ha concluido el presidente del Gobierno.