Si algo hay que reconocerle a Quim Torra es su sinceridad: “Me pondré a disposición de la nueva presidencia de la Cámara de Comercio”. Léase, al servicio de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), que ahora gobierna esa entidad. Lo dijo en la inauguración del XXXV Reunión del Círculo de Economía, otra de las instituciones empresariales que ese activismo quiere conquistar.

El presidente de la Generalitat, lejos de papel institucional que le es debido, mutó ayer en portavoz de la ANC en esa sesión inaugural, donde se constató su absoluto alejamiento de quien realmente tiene las riendas del tejido empresarial catalán.

"¿Por qué no enviar a alguien que entienda de economía?"

Pero Torra acudió con el discurso de siempre, leído y pronunciado en un tono tan agrio que sonó a bronca a unos empresarios que no entienden de aventuras rupturistas y sí de diálogo y negociación para sacar adelante proyectos de país. “Previsible, era de esperar, pero también una falta de consideración”, valoraba un hombre de negocios tras escuchar la perorata independentista de Torra. “El protocolo obliga a invitar al presidente, pero ¿no hubiera sido mejor enviar a un secretario o un director general que entienda de economía?”, apuntaba un empresario.

Protocolo, por tanto. Y cortesía. Entre los asistentes se encontraba el presidente de Foment del Treball, Josep Sànchez Llibre, o Carles Tusquets, que fue candidato a la Cámara de Comercio finalmente ocupada por la ANC. Por lo demás, pocos primeras espadas acudieron a escuchar a Torra, pues los CEO prefirieron delegar en otros directivos de nivel inferior.

Dijo el presidente catalán que la fuga de empresas --debido al procés-- apenas se ha dejado notar en la economía catalana. Pero la ausencias del sector financiero y económico sí que fueron muy evidentes en estas jornadas.

Quim Torra (c), la consejera Àngels Chacón (d) y los líderes de la ANC y Eines de País Joan Canadell (2d), Pere Barrios (2i) y Mónica Roca (i) / GENCAT

Quim Torra (c), la consejera Àngels Chacón (d) y los líderes de la ANC y 'Eines de País' Joan Canadell, Pere Barrios y Mónica Roca

Tras poner esa pica empresarial, la entidad secesionista tiene puesta la vista en este Círculo de Economía, cuyas jornadas anuales se convierten en cita imprescindible del mundo empresarial y político. Torra actuó como avanzadilla de la ANC, pues ofreció un discurso de carril al que los empresarios respondieron con preguntas que en realidad eran puñales. “¿Acuerdos estratégicos para cuándo?”, “¿qué opina de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que cuestiona el procés?”...

Ronda de contactos

El dirigente catalán respondió con más agitación, a modo de ensayo general de los encuentros que, según anunció en martes en sede parlamentaria, piensa mantener en las próximas semanas "con los partidos y las entidades del país que tienen un compromiso firme con el ejercicio del derecho de autodeterminación". El objetivo, dijo, es buscar "una unidad estratégica" de cara a los próximos meses.

Resulta obvio que Quim Torra busca apoyos en caladeros que nada tienen que ver con el Círculo de Economía, donde encontró mucha indiferencia y pocos aplausos. Y eso que lo intentó: "Sitges tiene ese aire de vieja ciudad europea, sus calles, el arte, y que te encuentras en cada esquina, mar que rompe constante contra la iglesia. No cuesta demasiado imaginarse Rusiñol y Charles Deering charlando en la terraza del Palau Maricel, tomando una taza de café mirando el horizonte. Esta es mi idea de Europa. La de un horizonte de mujeres y hombres libres".

Sublime.