En un acto de campaña de JxCat en Sabadell, el presidente de la Generalitat, Quim Torra, se ha encontrado con un escrache de los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) que han criticado que los Mossos d’Esquadra hayan retirado símbolos independentistas de los edificios públicos en Cataluña, tal y como dictaminó la Junta Electoral Central (JEC).

Los radicales independentistas han advertido a Torra que seguirán presionando al Govern para que persista en el desafío al Estado: "Apretaremos", ha espetado un CDR al president. "Vosotros haréis vuestro trabajo, y nosotros haremos el nuestro, que es apretar y exigir", ha reiterado el manifestante, que también ha criticado al consejero de Interior, Miquel Buch, por "las cargas policiales".

"Queremos lo mismo"

Torra ha intentado calmar los ánimos de los simpatizantes independentistas: "No entiendo por qué estáis aquí, queremos lo mismo", ha manifestado ante los concentrados que blandían una pancarta de protesta en la que reclamaban la implementación de la república o la "rendición". "Luchemos juntos, luchemos por la unidad", ha continuado el jefe del Ejecutivo catalán, quien ha justificado: "yo soy el pueblo, vengo del pueblo, soy de Òmnium". "Os pido que tengamos confianza en seguir adelante", ha continuado.

Para justificar la retirada de lazos amarillos y pancartas en defensa de los políticos presos de edificios de titularidad pública, el president también ha acusado a los Mossos de actuar "como la policía judicial española".

Recurso

Torra ha anunciado este sábado que presentará un recurso contencioso ante la resolución de la JEC que ordena la retirada de estos símbolos, y solicita su suspensión inmediata. La intención de la Generalitat es presentar una querella por un presunto delito de prevaricación porque sostiene que es una decisión "arbitraria".

Además, ha reclamado "teñir Cataluña de amarillo", y ha garantizado que continuará defendiendo la libertad de expresión "con todas las consecuencias que tenga que asumir".