Felipe VI sostiene que "no es admisible apelar a una supuesta democracia sin respetar la ley". En una referencia velada al argumento que esgrime el independentismo catalán, cuando defiende que votar en un reférendum no es delito, el monarca sostiene que "sin el respeto a las leyes" tampoco es posible la "convivencia": solo "inseguridad" y "abitrariedad".

Durante el acto de clausura del Congreso Mundial del Derecho este miércoles en Madrid, al que han asistido 2.000 juristas de 77 países, el Rey ha manifestado que "por encima del Derecho" no se puede invocar la democracia. Además, sostiene que esta postura supone la "quiebra de los principios morales y cívicos de la sociedad". 

Felipe VI y la democracia de los independentistas

Juicio del 'procés'

Estas manifiestaciones coinciden con las primeras sesiones del juicio del 1-O contra los líderes independentistas. Aunque no ha hecho ninguna referencia directa al proceso, Felipe VI ha centrado su parlamento en la defensa del Estado de derecho y el respeto a la ley.

El monarca, que ha recibido el Premio Mundial de la Paz y la Libertad que le ha otorgado la Asociación Mundial de Juristas, ha apelado a la convivencia y ha garantizado la independencia y neutralidad de la Corona.

Testigo

Los líderes del proceso independentista reclamaron al Tribunal Supremo que el Rey compareciese como testigo. Las defensas de Jordi Sàchez, Jordi Turull y Josep Rull argumentaron su petición en su discurso del 3 de octubre, tras la celebración del referéndum ilegal, en el que tildó la situación de "extrema gravedad" y expresó que "los legítimos poderes del Estado" tenían el deber de "asegurar el orden constitucional". 

El tribunal rechazó esta petición, al igual que la comparecencia del jefe de la Casa Real, Jaime Alfonsín.

Congreso Mundial

Por otra parte, el Congreso Mundial del Derecho --organizado por la Asociación Mundial de Juristas (WJA)-- ha concluido con una alerta sobre los populismos y los nacionalismos excluyentes que aspiran a "destruir" el modelo democrático constitucional, al tiempo que ha advertido de que "no se puede apelar a la democracia por encima del derecho".

La WJA ha expresado su apoyo explícito a la democracia española, a su "impecable" Estado de derecho y a la monarquía parlamentaria. "No puede aceptarse que se apele a la democracia por encima del derecho, ni a la libertad por encima del derecho, ni a la paz sin el derecho", señala la declaración en alusión al pulso entablado por los dirigentes separatistas que abogan por la ruptura con España.