Oriol Junqueras ha hecho suyas las palabras del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y las ha ampliado. El exvicepresidente del Govern ha dicho ante el juez del Tribunal Supremo que instruye la causa sobre el conflicto catalán, Pablo Llarena, que no sólo no se pagó el referéndum del 1-O con dinero público, sino que “no se ha dedicado un solo euro del presupuesto al proceso”.

Fuentes presentes en la declaración del líder de ERC aseguran que su comparecencia ha durado unos 40 minutos y que sólo ha respondido a las cuestiones planteadas por su abogado. Junqueras ha dicho que convocar un referéndum no es delito y que cree "en la dignidad humana, en el pacifismo y en la convivencia”.

Procesamiento por rebelión

El magistrado Llarena había citado este lunes tanto a Junqueras, como al número dos de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, y el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart, para notificarles de forma personal su procesamiento por rebelión. En el caso del titular de Economía durante el Govern de Puigdemont, también será procesado por malversación de fondos públicos.

Los tres han sido trasladados al Tribunal Supremo desde Estremera y Soto del Real, donde se encuentran respectivamente en prisión preventiva desde hace meses. Después de la comparecencia de Junqueras será el turno de Sànchez, que es también exlíder de la ANC, y de Cuixart.

¿Violencia?

El auto de procesamiento indica que tanto Junqueras como Puigdemont y el exconsejero de Interior Joaquim Forn fueron advertidos antes del referéndum por los Mossos d’Esquadra del peligro a que se produjeran incidentes violentos si se celebraba.

Para el juez, el exvicepresidente de la Generalitat y los Jordis conocían el la gravedad de la protesta ante la sede del Departamento de Economía del 20 de septiembre. Pese a esto, continúa, decidieron seguir adelante con la convocatoria del referéndum y llamaron a la población a movilizarse.