Las alcaldesas de Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat, Ada Colau y Nuria Marín, han rechazado ceder locales para el referéndum / AJUNTAMENT DE BCN

Las alcaldesas de Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat, Ada Colau y Nuria Marín, han rechazado ceder locales para el referéndum / AJUNTAMENT DE BCN

Política

Los grandes ayuntamientos se rebelan contra el referéndum

Ciudades como Barcelona, Lleida, L’Hospitalet, Tarragona o Santa Coloma, que concentran el mayor volumen de población, aguantan la presión frente a 654 consistorios pequeños que cederán locales

9 septiembre, 2017 00:00

Pese a la suspensión de la ley del referéndum y la consiguiente acción judicial contra el presidente Carles Puigdemont y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, el Gobierno catalán sigue adelante con el desarrollo de la logística del 1-O y pretende embarcar a los ayuntamientos en la organización de esa votación. Sin embargo, los grandes consistorios de Cataluña, aquellos que concentran un mayor número de población, se han revelado contra esa presión independentista, muy fuerte en las redes sociales, donde incluso hay webs donde se invita a señalar qué municipios no comulgan con la causa secesionista. Se trata de una quincena de municipios, siete de ellos con más de 100.000 habitantes, con Barcelona en cabeza, que, en conjunto, representan a un 38% de los catalanes.

Si bien es cierto que el número de municipios pequeños que se han comprometido a ceder locales para la votación asciende ya a los 654, que representan a un 41% de los catalanes –según el último recuento efectuado por la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI)--, son las ciudades más populosas las que resisten la invitación de Puigdemont, quien pocas horas después de firmar el decreto de convocatoria del referéndum, envió una carta a los alcaldes para invitarles a participar en el 1-O. Cataluña tiene en total 948 municipios.

Especialmente significativo resulta el rechazo de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, a poner las urnas. La líder de los comunes, rompió ayer la equidistancia que había mantenido entre la defensa del derecho a decidir y la independencia, y finalmente anunció que no cederá locales municipales para realizar la votación. Junto a su negativa, la alcaldesa insta a Puigdemont a aclarar cómo piensa proteger a los funcionarios y empleados municipales.

com sempre web

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La web comsempre.cat invita a señalar a los municipios no independentistas y a instarles a que se impliquen en el referéndum

Más previsible era la negativa de las alcaldesas de L’Hospitalet de Llobregat, Núria Marin, y de Santa Coloma de Gramanet, Núria Parlon, ambas del PSC, aunque con posturas ideológicas diferentes. Mientras la primera siempre se ha mostrado fiel a los postulados federalistas, Parlon no ha escondido nunca sus buenos contactos con sectores de Podemos e incluso había defendido la celebración de un referéndum. Eso sí, legal y pactado.

Los alcaldes de Lleida, Àngel Ros, y de Terrassa, Jordi Ballart, también han dado plantón a Puigdemont.  Ambos están identificados con los sectores más soberanistas del PSC, pero según han afirmado, no secundarán un referéndum ilegal. Los alcaldes socialistas de Tarragona, Josep Félix Ballesteros y de Mataró, David Bote, han dado la espalda al 1-O. En el caso de Bote, la presión ha sido doble, pues ha visto cómo prosperaba una moción municipal de apoyo al referéndum de CiU, ERC y la CUP. Otras ciudades como Gavà, Rubí o Blanes también han dicho no a Puigdemont.