La fiscalía pide dos años de cárcel para la mujer que en 2014 golpeó e insultó al entonces líder del PSC, Pere Navarro, cuando asistía a una comunión en la catedral de Terrassa, en una agresión que el dirigente socialista atribuyó al "clima de crispación" derivado del proceso soberanista.

La fiscalía sostiene en su escrito de acusación que la acusada, Montserrat P.C., de 65 años, coincidió el mediodía del 27 de abril de 2014 con el exdiputado socialista y exalcalde de Terrassa a las puertas de la catedral de la población, donde asistía a la ceremonia de comunión de un familiar.

La acusada, según el ministerio público, se dirigió al político socialista "propinándole un golpe en la espalda mientras profería la expresión 'grandísimo hijo de puta'" y, al girarse este, le dio también "un puñetazo en la cara", sin causarle ninguna lesión.

Atentado

En opinión de la Fiscalía, la mujer actuó contra el exlíder de los socialistas catalanes "a sabiendas de la condición de autoridad del señor Navarro y del cargo que ostentaba en el Parlament de Cataluña, así como del que había ostentado como alcalde de Terrassa", y con el ánimo de "menoscabar el principio de autoridad".

La agresión a Pere Navarro originó una polémica política en Cataluña cuando el exdirigente socialista vinculó el ataque al "clima de crispación" que a su parecer había originado el proceso soberanista, lo que suscitó duras críticas entre los sectores y partidos independentistas.

Tras la agresión, la acusada --suegra del concejal de Economía en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) Carles Brugarolas-- retiró su cuenta de Twitter, con la que había expresado su adhesión a varios manifiestos soberanistas y de apoyo al expresidente de la Generalitat Artur Mas.

Cuestión de banderas

En todo caso y según consta en un documento de la mediación al que ha tenido acceso Efe, Montserrat P.C. firmó el pasado 22 de diciembre un escrito en el que admitió su "agresión" y pedía "disculpas por el trato inadecuado" a Navarro, lo que llevó al dirigente socialista a pedir el archivo de la causa.

En dicho escrito, Montserrat P.C. admitía sus "diferencias políticas" con Navarro, a quien envió un correo electrónico el 18 de noviembre de 2003 en el que recriminaba al entonces alcalde de Terrassa las "banderas sucias y asquerosas" que colgaban a la sazón del balcón del consistorio y el "maltrato" a la bandera catalana: "La bandera española ya la puede quemar por mí", escribió.