Susto importante con muchas víctimas. El fallido golpe de Estado en Turquía cuenta, al menos, 290 muertos --la mitad son golpistas y, la otra, fuerzas leales y civiles--, un millar de heridos y más de 6.000 detenidos, según los datos ofrecidos este domingo por el ministro de Justicia, Bekir Bozdag.
 
Fuentes del Gobierno cifran las víctimas mortales en 290 por el momento, según los datos actualizados durante la noche del domingo. Hay al menos 1.400 heridos. El primer ministro, por su parte, afirma que las autoridades han detenido a más de 6.000 militares supuestamente relacionados con la sublevación.
 
Liberación, negación y bombardeo
 
La derrota del intento de golpe de Estado ha permitido la liberación del jefe del Estado mayor, Hulusi Akar, tomado como rehén por los golpistas.
 
El clérigo turco Fetullah Gülen, a quien el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan ha vinculado con la intentona, ha negado tal supuesto desde el exilio en Pensilvania (EEUU). El régimen sospecha que Gülen está detrás de los descubrimientos --y difusión-- de casos de corrupción del entorno político y familiar del presidente en 2013 y lo acusa de ser el responsable de haber montado una estructura paralela dentro de las instituciones estatales.
 
El Parlamento turco, por otra parte, ha sufrido daños importantes por los bombardeos de los golpistas.