Todos los grupos parlamentarios han instado al director de la Oficina Antifraude de Cataluña (OAC) a “tirar de la manta” y que acuda a la Fiscalía para aclarar los detalles de la grabación de su conversación con el ministro de Interior, Jorge Fernández. El PP no ha pedido su revocación, mientras que JPS ha aprovechado para reclamar un Estado propio que acabe “con toda esta porquería”.

De Alfonso comparece hoy en la Comisión de Asuntos Institucionales de la Cámara catalana, convocada como paso previo a su destitución, dado que JpS, PSC, Ciudadanos, CSQP y CUP la piden.

Por parte de Ciudadanos, Inés Arrimadas ha expresado su sorpresa ante la “normalidad” que De Alfonso ha apuntado respecto a las conversaciones con otras instituciones. “De lo que se deriva de las grabaciones, se han violado diversos principios de actuación, sobre todo la objetividad y la independencia. Usted rinde cuentas ante el ministro sobre los casos que tiene abiertos o que piensa abrir. Usted solo puede rendir cuentas ante este Parlamento catalán”.

¿Mariano Rajoy lo sabía?

Para la diputada de la formación naranja, lo importante es averiguar “si hay grabaciones con otras instituciones o si el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, conocía esas informaciones”. O si el director de la OAC se ha reunido con miembros del Gobierno catalán para preparar investigaciones contra partidos de la oposición.

Arrimadas ha precisado que “esto no va de un ataque de España contra Cataluña, pues hemos sabido de casos de espionaje de Mossos a través de Cesicat (el embrión del servicio de inteligencia de la Generalitat)". La líder de Ciudadanos en Cataluña ha instado a “tirar de la manta” a De Alfonso. “¿O espera a ser revocado?”, ha preguntado.

El diputado del PSC, Ferran Pedret, considera que se han incumplido principios establecidos por la ley que regula la OAC. “Usted nos debería haber ahorrado este procedimiento presentando la dimisión. Su credibilidad está bajo mínimos. Si conocer quién grabó las conversaciones, debería ir a la Fiscalía”, ha manifestado.

El socialista ha dicho que las filtraciones beneficia a las formaciones soberanistas y le ha reprochado el “flaco favor” que le hace a las instituciones al ponerse “al servicio” del ministro de Interior. Se ha posicionado con Ciudadanos para pedir que “tire de la manta” y lleve a la Fiscalía todo lo que sabe sobre las grabaciones.

"Episodio sórdido"

El presidente del grupo parlamentario de CSQP, Lluís Rabell, ha calificado como “uno de los episodios más sórdidos de la democracia” la planificación de “investigaciones a medida” entre la OAC y el Ministerio. No obstante “mentiríamos si dijéramos que nos han sorprendido las grabaciones”, en referencia “a la trayectoria antidemocrática del ministro Fernández”. Rabell ha tildado de “declaraciones de sargento chusquero” algunas declaraciones de De Alfonso sobre los políticos. Asimismo, le ha exigido que aporte información a la Fiscalía sobre lo ocurrido. “Usted hace un enorme mal a un organismo diseñado para vigilar el buen funcionamiento de las instituciones. Cuanto más tiempo esté usted al frente, peor credibilidad tendrá”.

Por parte del PP, que no ha pedido la revocación de De Alfonso, Santi Rodríguez le ha dado la bienvenido “a la campaña electoral” y ha reprochado que quienes hablan de “persecución” digan que el director de la OAC “no era de los nuestros, dividiendo así la sociedad”, en referencia al expresidente Artur Mas, quien propuso al magistrado para el cargo. El popular quiere que se clarifique si se urdieron investigaciones y cuáles de ellas prosperaron judicialmente. “Durante este tiempo, hemos sido muy crítico con su actuación al frente de la OAC, pero lo que no haremos es clasificar a los cargos en función de si son ‘nuestros” o ‘de los otros’”.

Nihilismo

Anna Gabriel, diputada de la CUP, ha afirmado que se están utilizando los poderes públicos “como arietes” contra opciones políticas. “Hay pruebas de que el Estado responde a intereses de partido, no a intereses judiciales”. Para la antisistema, De Alfonso ha perdido la credibilidad ética porque “recoger instrucciones directas de un ministro, no solo es susceptible de delito, sino también es un insulto”. Cree que la frase “soy español por encima de todo (que se escucha en las grabaciones), es su sentencia”. Según Gabriel “se ha engañado a la democracia” por lo que “aquí deben dimitir algunas personas”, y ha rechazado el nihilismo que implica creer que “no hay nada que hacer” en la lucha contra la corrupción, por lo que ha defendido la continuidad de la OAC.

La representante de la CUP ha hablado de “lobbies” que participan en la guerra sucia y se ha referido al Opus o a determinados grupos mediáticos “que deberían ser investigados también”.

El diputado de Junts pel Sí, David Bonvehí, ha aprovechado la comparecencia para reclamar un Estado propio para acabar con la guerra sucia y “toda esta porquería”. Considera que los hechos suponen “un ataque a la democracia” y “una persecución” del proceso secesionista. Bonvehí ha apuntado al presidente Rajoy. "Somos los del imperio de la ley, pero no del imperio franquista", ha dicho parafraseando a Artur Mas, quien ayer se manifestó en este sentido. El diputado ha acusado al compareciente de "crear corrupción".