Solo 13 de los 266 senadores que han causado baja por el final de la legislatura ha renunciado a la llamada indemnización de transición que otorga la Cámara alta, establecida en 154,54 euros diarios desde la disolución de las Cortes hasta el día de las elecciones, en total 54 días.



Así consta en el documento que ha publicado el Senado en su Portal de la Transparencia que detalla los nombres de los 181 senadores que por el contrario sí han solicitado esa indemnización, por un monto total de 8.345,16 euros por senador.

La Diputación Permanente

No obstante, no todos 266 senadores de la Cámara tienen derecho a esta ayuda, ya que los 71 parlamentarios que permanecen en la Diputación Permanente no han causado baja y, por tanto, siguen cobrando sus emolumentos al 100%, con normalidad, además de permanecer aforados.



Además, el reglamento de pensiones parlamentarias y otras prestaciones a favor de los exparlamentarios establece que esta indemnización es incompatible con la percepción de cualquier otra retribución pública o privada.

En el Congreso

En el Congreso, el sistema de indemnizaciones de transición es algo distinto al del Senado, ya que se trata de un único pago de dos mensualidades completas.



Esta indemnización tampoco afecta a los 60 miembros titulares y 60 suplentes de la Diputación Permanente, el máximo órgano en periodos inhábiles, quienes no causan baja y, por tanto, también continúan percibiendo sus retribuciones sin cambios hasta la constitución de las nuevas Cámaras pasadas las elecciones.



La Mesa del Congreso acordó también que los diputados pudieran quedarse durante este periodo con los teléfonos y las tabletas nuevas que se les facilitaron al inicio de la XI legislatura, aunque con el compromiso de su devolución si no resultan elegidos en los comicios del 26 de junio.



No obstante, si algún diputado que no repita en la próxima legislatura desea quedarse con el teléfono o la tableta, se le ofrecerá su venta "a precio de mercado" ya que se encuentran prácticamente nuevos.