Mariano Rajoy no tiene apoyos para convertirse de nuevo en presidente del Gobierno, no se presentará a una investidura que no puede ganar y, tal y como reconoció ante el premier británico (y ante todo el mundo por una mala pasada de su micrófono) la opción que ve más factible es volver a las urnas en verano.

Pero no por ello deja de insistir en que la única opción de conseguir un Gobierno estable en España pasa por una gran coalición en la que él repita en la primera butaca.

En un acto de Nuevas Generaciones desarrollado en Bilbao este sábado, el presidente en funciones exigió que se acabe con la “política del postureo” y que el PSOE dé el paso y aporte “cordura” a la situación. El principal argumento para que los socialistas le apoyen es aritmético, la fuerza que tendría un Gobierno con el PP, el PSOE y Ciudadanos.

Respuesta del PSOE a Podemos

Este escenario es prácticamente imposible. El partido de Pedro Sánchez se mantiene firme en no facilitar la investidura de Rajoy. Aunque el pacto hacia el arco izquierdo parlamentario no es sencillo. Casi al mismo tiempo en que Rajoy se ponía tras el atril, los socialistas mandaban a Podemos una respuesta al programa de gobierno que les había entregado Pablo Iglesias.

Existen puntos de encuentro, pero las desavenencias conocidas anteriormente se mantienen. La principal es que el programa-propuesta de Podemos “dedica buena parte de su contenido a definir la estructura de Gobierno y la Administración General de Estado y a la identificación  de una multiplicidad de cargos públicos en cuyo nombramiento pretende tener una capacidad determinante”, indica el documento.

Este reparto no ha gustado a los socialistas. De hecho, dejan claro que se trata de una “cuestión que es de la competencia del presidente del Gobierno, y en su caso podrá ser objeto de diálogo tras la negociación del programa de gobierno con quienes se alcance el correspondiente acuerdo”.

Control de los cargos institucionales

El PSOE acusa también a Podemos de mantener su “obsesión por el control político de instituciones incompatible con las exigencias de regeneración democrática que reclaman los ciudadanos”. La formación de Pablo Iglesias ha corregido la escandalosa versión de su propuesta en la que proponía poner a cargos públicos al frente de instituciones como el Banco de España, la CNMV, la CNMC el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial o puestos de control militar, policial o universitario.

“La versión actual sigue denotando un interés especial de Podemos por asegurarse que determinados cargos institucionales no sean nombrados sin su aquiescencia”, sentencia el PSOE. Tampoco aceptan que necesariamente el presidente de RTVE esté comprometido con el programa de gobierno. Es “inadmisible para el PSOE, pues supondría renunciar a recuperar la independencia y pluralidad de los medios de comunicación públicos de titularidad estatal” cuya pluralidad ya ha sido “suficientemente dañada tras la experiencia de gobierno del Partido Popular”.

Referéndum en Cataluña

Cataluña separa de nuevo a Podemos y PSOE. Los socialistas indican que el referéndum sólo divide la sociedad española y mantiene como alternativa abrir el melón de la reforma de la Constitución para debatir e incluir cambios en las competencias de Cataluña y otras comunidades autónomas.

De forma literal, los socialistas apuestan por consultar a la ciudadanía sobre la “reforma de la Constitución y consecuentemente del Estatuto de Autonomía”.

Acuerdo posible

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, asegura que existen “mimbres para llegar a un acuerdo” con Podemos si Pablo Iglesias rectifica estas cuestiones. Le pide que entre a negociar “políticas para mejorar la situación de la ciudadanía, mejorar la situación de los trabajadores y recuperar derechos”. Este será la materia de debate en la mesa a cuatro impulsada por IU junto a Compromís, los socialistas y el partido morado.

“Iremos a trabajar sobre qué España queremos no sobre quién va a ocupar su sillón”, indicó Hernando al ser preguntado por la reunión, que aún no tiene fecha. “Pedimos que se vaya a hablar de las cuestiones que preocupan y afectan a los ciudadanos”, añadió, para acusar después a Podemos de mantener durante 18 días un debate únicamente sobre “sillones”. El portavoz socialista ha revelado que este sábado la comisión negociadora de su partido ha estado reunida toda la mañana con una delegación de Compromís.

Coincidencias

Los socialistas están dispuestos a negociar con Podemos en cualquier momento. El documento publicado este sábado indica los puntos de acuerdo en varios ámbitos. En política presupuestaria y fiscal, por ejemplo, existe el consenso de implementar un “incremento gradual del personal de la AEAT destinado a la lucha contra el fraude”, negociar un “nuevo marco de relaciones laborales”, replantear la “política energética” o aprobar una ley de segunda oportunidad, entre otros.

El debate de investidura comenzará el 2 de marzo.