¿Cómo ve Barcelona, cómo valora la gestión de Xavier Trias?

A Xavier Trias le ha faltado tener un proyecto de ciudad. Ha hecho cosas, pero de una manera desordenada sin un concepto global de la Barcelona que queremos y como la veremos dentro de diez años. Es difícil acertar si se va actuando de manera desenganchada y se van sumando actuaciones descoordinadas, lo que se puede denominar una política de parches, de patchwork.

¿Cómo debería ser?

Esta ciudad, que viene de las Olimpiadas, que ha crecido con el turismo, ¿cómo la veremos en diez años? Si sabemos lo que queremos, si consensuamos el proyecto de ciudad entre todos, podremos desde el primer día hacer las cosas necesarias para lograr el objetivo final.

Y esto es lo que piensa que le ha faltado a Trias.

Es verdad que no lo ha tenido fácil, entre otras cosas, porque ha gobernado en minoría. Un buen dirigente ha de firmar un pacto de sangre con la oposición y poner sobre la mesa los tres o cuatro temas que no se han de renegociar mande quien mande. A partir de aquí se puede debatir, hacer política o discutir, pero no romper el consenso básico de ciudad.

Política de altura...

Es que la política, con su inmediatez, tiene unos calendarios a los que que los proyectos importantes no se ajustan, ya que son, como mínimo a diez años vista. De ahí la importancia de llegar a un acuerdo a largo plazo en aquellas cosas que son 'sagradas', si es necesario se refrenda con los ciudadanos y después no se han de tocar. Y Trias o no ha podido o no ha sabido conseguirlo. De ahí que tengamos una Barcelona de suma de cosas, no un auténtico proyecto de ciudad.

¿Y Jaume Collboni, el candidato del PSC, podría conseguir 'enganchar' Barcelona?

Jaume tiene voluntad de ganar, lo que es bueno. Y le veo en el Ayuntamiento de Barcelona con cargo, pero para ser honesta no sé si será alcalde porque habrá una gran fragmentación del voto. Y en las municipales, como son las primeras del ciclo electoral en Cataluña, los partidos de larga trayectoria 'recibiremos' más que los nuevos.

¿Por qué 'recibirán' más?

Es que ser 'virgen' tiene muchas ventajas, lo que no se sabe es lo que pasará cuando se deja de serlo. Hay partidos que en este sentido, al ser nuevos, pueden prometer cosas que después serán imposible que las puedan cumplir. Es importante saber combinar el dar ilusión a la gente con proyectos, pero sin decir mentiras ni que sean propuestas irrealizables.

Eso resulta familiar...

A eso vamos. Lo que no se puede hacer es lo mismo que ha pasado con el tema independentista, el fletar barcos imposibles para que la gente se movilice. Esto tiene un problema, porque tiene fecha de caducidad y luego viene todo el desengaño y la desilusión. Y también una situación de bloqueo mental, porque las utopías sirven para movilizar, sí, pero con posibilidades, pero no pueden servir para movilizar imposibles.

Una persona como Ada Colau, que aspira a dirigir Barcelona, cuestionó el funcionamiento del Mobile World Congress y pidió "cambios". ¿Cómo lo ve?

El solo hecho de presentar esta propuesta demuestra una gran ignorancia, que me preocupa porque denota que esta persona no tiene un concepto global del mundo. Barcelona es una de las ciudades más importantes del planeta, y alguien que no sea capaz de entender que a nivel mundial el Mobile es una máquina bestial, no solo de generar dinero, que también, sino de prestigio, de creación de empresas, de riqueza, de publicidad, de futuro... Quien no sea capaz de verlo está perdido.

¿Entonces?

Solo el hecho de cuestionar el Mobile me puso la piel de gallina. Me preocupa porque Barcelona es una ciudad global. Si yo escuchara a Ada Colau decir "Barcelona en el top. Este es mi proyecto", sería otra cosa. Pero no quiero mirar a Barcelona con microscopio, la quiero ver con telescopio. Lo que no quiere decir que no sea importante ocuparse de las cosas del día a día de los ciudadanos, que hay que saber solucionar con prontitud.

¿Trias ha sabido solucionar estas pequeñas cosas?

No, porque todo lo que ha arreglado es de una parte de Barcelona. Es verdad que de repente se han hecho obras en Paseo de Gracia, en Balmes, en el Paralelo... Pero hay otros barrios que también merecen atención. Hace poco estuve hablando con Jaume Collboni y le recordé las actuaciones que habían hecho Maragall y Clos esponjando Ciutat Vella.

Se transformó el Raval...

Una de las cosas por la que la situación no ha reventado es porque el urbanismo de Barcelona, hecho por los socialistas, ha favorecido el no ghetto. El ghetto es lo que existe en las banlieue de París, o en Londres y es donde pasa lo que pasa. En Barcelona se puede pasear por todos los barrios, aunque aún queda trabajo por hacer en Ciutat Vella y en muchos otros barrios. Redistribuir, hay que redistribuir.

¿Cómo?

Los marroquíes son la comunidad número uno de esta zona, la número dos son los rumanos, la cuarta son los paquistaníes... Se ha de conseguir conocer a los comerciantes y a los vecinos de Ciutat Vella como conoces a los del Eixample. Si no, estás perdido.

Barcelona está claro que es una marca global. ¿Eso sitúa a la ciudad en el punto de mira del terrorismo islamista?

Desgraciadamente los informes de los servicios de inteligencia en esta materia dicen que, en Europa -después de París, Londres y Roma- Barcelona está como cuarto objetivo por el conocimiento de la marca Barcelona y la repercusión que tiene. Además hay objetivos, y no quiero llamar al mal tiempo y deseo que jamás ocurra. Debemos vigilar y trabajar mucho a todos los niveles, para alejar posibilidades.

¿Cómo se puede solucionar?

Es complicado. Además hay un componente en este terrorismo que es muy preocupante. Ya les pasó a los israelíes en el Líbano: el atentado suicida tiene una peculiaridad que rompe todos los esquemas occidentales. El que se inmola no espera salvarse, el único objetivo que tiene es hacer el máximo daño posible. Aquí estábamos acostumbrados a un terrorismo como el de ETA, que el que hacía el atentado lo que buscaba después era escaparse. Debemos conocer los imanes de todas las mezquitas de Cataluña, saber lo que predican y actuar en consecuencia. Hay que vigilar internet, lamentablemente es el camino mas rápido de adoctrinamiento y menos visible.

No todos los terrorismos son iguales.

Claro que no, en el caso de ETA, si la posibilidad de hacer más estragos se contradecía con la capacidad para huir, igual se hacía menos daño porque se pensaba en el escape. Y los terroristas islamistas, al tener otra mentalidad, al pensar que se irán al paraíso con su inmolación, rompen nuestros esquemas y hace que sea más difícil de combatir.

¿Cómo ve la política, que sigue sobre todo CDC, de acercarse a ciertos grupos islámicos, facilitando recursos económicos públicos?

Conozco poco el tema. En todo caso hoy en día antes de hacer determinadas cosas uno se ha de informar muy bien. No digo que no se tenga que hacer. Al contrario, creo que se ha de favorecer la comodidad de determinados colectivos y sectores para favorecer la convivencia en nuestra ciudad. Que no haya discriminación, que tengan acceso a los mismos derechos que el resto de barceloneses... Pero que tengan también los mismos deberes. Lo contrario es irresponsable.

No me refería tanto a la integración en general como a la presunta financiación de grupos radicales para que den apoyo al proyecto independentista...

El Gobierno de Cataluña haría bien en informarse con los servicios de inteligencia españoles, son los que están conectados con la inteligencia internacional. Y sería prudente antes de hacer según qué, preguntar.

¿Por?

En los países musulmanes, como no hay Estado del Bienestar se fía todo a la caridad, a la limosna. Es como pasaba antes en España, cuando se daba caridad en las Iglesias, los domingos y festivos, durante la Cuaresma, etc. Ellos lo hacen el viernes, en sus festividades, durante el Ramadán, etc. Tienen la obligación moral de ayudar a los huérfanos, etc., de dar una parte de los ingresos. Y es algo respetable. Después viene la segunda parte. ¿Qué uso se hace de ese dinero?

Esa es la clave...

Y eso es lo que se ha de clarificar, no sé exactamente cómo funciona, pero por la vía de determinados comercios se blanquea dinero para financiar grupos integristas. Hay que afinar los sistemas de control. Pero a las entidades musulmanas no se ha de intentar comprarles el voto, lo importante es que se sientan cómodos y se alejen del radicalismo.

Apoyo y vigilancia...

Pues sí, sin descuidar la vía de la inteligencia, de los servicios de información que hoy en día son capaces de detectar a los ciudadanos que están más horas visitando páginas islamistas en internet... Se han de coordinar estas tareas, y es un tema en el que merece la pena pensar más que no en la cuestión de la independencia de Cataluña, que por otra parte no parece viable.

Como presidenta de la Fundación Internacional Olof Palme, y persona interesada en los temas de cooperación, cree que es más útil invertir en el desarrollo económico de esos países que no mandando tropas para combatir el yihadismo?

Estos temas son bastante complejos, es evidente que la pobreza es un factor, como también lo es el no tener perspectivas de futuro. Pero no es solo eso.

Explique, por favor.

Es clave el conocimiento de algunos de los valores que en Occidente tenemos, que no los acaban de entender. Porque el gran fenómeno es que universitarios se van a Siria a apuntarse al Estado Islámico. No es solo una cuestión de capacidad económica. Creo que el tema de la cooperación ha de ir unido a la formación. Hace poco estuve en Marruecos y el director de un instituto de estudios estratégicos, Mohammed Benhammou, que trabaja muy próximo al Rey, explicó que en Marruecos están haciendo esfuerzos democráticos, lentos, pero los hacen, y tienen unos programas de formación con contenidos contra el radicalismo en las escuelas.

¿Le dio alguna idea?

Nos deberíamos plantear en todas estas escuelas que tenemos en el Raval a ver qué es lo que se ha de enseñar a todos estos chavales. Es evidente que hay familias con influencias radicales, pero deberíamos ser capaces de educarles en los valores de los derechos humanos. En Francia enseñan la Constitución, es una asignatura. Los marroquíes lo hacen en su país porque quieren influir en las nuevas generaciones explicándoles lo que es el terrorismo internacional, cuales son las normas de convivencia... En Cataluña hay trabajo por hacer.

En Francia se enseña la Constitución, en Cataluña se quiere derogar. ¿Es necesario ir todos juntos para salir de la crisis y no apostar por una utopía casi imposible de conseguir?

Aquí se han mezclado varias cosas. En Cataluña siempre ha habido un porcentaje de personas independentistas, que no llegaba al veinte por ciento. Y ya me parece bien que estén, no tengo nada en contra. El problema es qué ha pasado para que hayan llegado al 40-45 %.

¿Qué ha pasado?

Hay varios elementos. Uno, evidentemente la crisis. Otro un cierto 'espectáculo' respecto a los partidos políticos. No estoy segura que ahora haya más corrupción que antes.

¿Entonces?

De lo que sí estoy convencida es de que ahora sale más en los medios de comunicación que antes.

¿Por qué?

La democracia consiste también en explicar las cosas, siempre que se expliquen bien. Porque también se cuentan cosas de corrupción que al final quedan en nada, y a la persona afectada ya la han reventado.

¿Qué solución ve?

Estoy totalmente en contra de la censura, ha de ser un tema de autoresponsabilidad de los periodistas. El problema es que algunos la tienen y otros no saben lo que es, solo buscan vender. No hay un código moral compartido por todos los medios. Es necesario combinar el derecho a hacer negocio y ganar dinero con la responsabilidad. Porque si dan unas informaciones que son falsas pueden hacer mucho daño. Y con la rapidez que tienen ahora los medios electrónicos este problema se agrava.

Volviendo a lo que comentaba antes...

En Cataluña se ha errado el tiro. El gran desastre fue la confusión de aquella manifestación del 11 de septiembre de 2012, a la que algunos fuimos porque pensábamos que estábamos pidiendo una mejor financiación y una vez allí nos encontramos que los que gritaban más eran los independentistas. Y que además, a pesar que Duran i Lleida había dicho que iría porque era una manifestación no independentista, al día siguiente se manipuló y se vendió que todos los que estábamos allí éramos independentistas.

Fueron hábiles.

Naturalmente, no he vuelto a ir a ninguna manifestación de este tipo, porque no quiero que me manipulen. Puedo ir a una manifestación pensando que el que estoy expresando mi rechazo a una sentencia del Tribunal Constitucional y que también pido un nuevo marco de relaciones España-Cataluña, en el que el elemento económico y el respeto a la lengua y a nuestra cultura sea la clave. Pero no pido la independencia, de ninguna de las maneras.

Manipularon a mucha gente de buena fe...

Me encontré allí a muchos que pensaban como yo, y nos pusieron en el mismo saco. Pero volvamos. Primero, crisis económica. Segundo, el cansancio hacia determinadas formas de hacer política, y tercero, el bombardeo de los temas de corrupción. Y cuatro, la idea del 'paraíso'.

¿Ítaca, la tierra prometida, un país que tendrá menos cáncer con la independencia?

Todo esto es engañar. ¿Y por qué se lo cree la gente? Bueno, pienso que muchos juegan a la lotería. Es evidente que el paraíso no existe. Y por eso se ha de trabajar para la mejora. Si hace cuarenta años nos hubieran dicho que Cataluña sería una autonomía, que la lengua catalana gozaría de respeto, que tendríamos un parlamento, que tendríamos representantes políticos nuestros, no nos lo habríamos creído. Es que en aquella época teníamos que correr delante de los 'grises'. La mejora que ha tenido este país es evidente.

Es que Cataluña goza de unas libertades y un autogobierno que pocas veces ha tenido…

Por eso. Pero si lo que se quiere son cosas imposibles, y se pide un país con pleno empleo, donde no haya gente que no sea catalana de soca-rel, en el que no se paguen impuestos, en el que todo sea gratis... Esto es la carta a los Reyes Magos.

Nunca mejor dicho.

Por cierto, yo a los Reyes le pedía cada año una caja de veinticuatro colores Caran d'Ache y me traían siempre una de doce colores de Alpino. Yo aprendí mucho, porque los Reyes no me podían comprar los Caran d'Ache. Por cierto, Raimon Obiols me los regaló cuando tuve mis hijos gemelos, porque siempre había sido mi frustración. Cuando apareció por la clínica con la caja de veinticuatro colores dije: "¡Por fin!".

Con eso quiere decir...

Que con el esfuerzo personal y la colaboración colectiva se puede mejorar, con el apoyo de todos. Ahora estamos en una batalla absurda, un cuarenta y pico por ciento en contra del otro cuarenta y pico por ciento. Es una locura, porque mientras tanto el resto de países van avanzando y nos van adelantando.

El mundo no para, pase lo que pase en Cataluña.

Soy miembro del Wilson Center de Washington, soy scholar del centro, y cada dos años hacemos un encuentro internacional. En el último, que fue hace un año en Roma, se trataron solo dos temas: 'De la primavera árabe al Estado Islámico' y 'Rusia-Ucrania: ¿una nueva guerra fría?'. Esto es lo que de verdad está pasando ahora en el mundo.

Pues no parece que la Generalidad esté en eso.

Pues estos dos temas tienen unas consecuencias brutales, porque nos afectan a los catalanes directamente. Por ejemplo, ya no vienen turistas rusos debido a las sanciones internacionales, porque el rublo ha caído un treinta por ciento. Cerca de un 30% de los turistas rusos que venían a Barcelona ya no lo hacen, porque Cataluña era la primera Comunidad recibiendo a visitantes de esta nacionalidad, entre otras cosas gracias al buen trabajo de una agencia que está en Pineda de Mar. Esto tiene consecuencias sobre las tiendas, tanto la del Paseo de Gracia, como la de los barrios, porque no todos los rusos que venían eran tan ricos, había de todo. También ha afectado a los agricultores de Lérida que no pueden exportar y han sufrido enormes pérdidas.

Por las sanciones...

No podemos vender. Estos fenómenos de alcance mundial afectan a nuestra comunidad. ¿Y qué nos preocupa? ¿el no pagar impuestos cuando seamos independientes? Es un debate estéril. Y no hablemos del otro tema, que lo tenemos a la puerta. La desaparición del Estado libio tiene unas consecuencias graves y los terroristas islamistas quieren convertir el país en su cabeza de puente para asaltar Europa. ¿Y qué hacemos en Cataluña?

Eso, ¿qué se hace?

Ni siquiera tenemos conciencia de ello, y todos juntos deberíamos estar trabajando esta cuestión, en el Raval de Barcelona, de Lérida, en la periferia barcelonesa... Deberíamos tener la sensibilidad para tratar este tema. Si alguien me propone que se organizan unas clases organizadas, por ejemplo, por Jorge Fernández Díaz, yo voy a que me expliquen cómo lo podemos abordar desde el punto de vista del vecindario, de la observación...

Lo que decía de conocerlos mejor.

Exacto, pero no porque nos tengamos que convertir en un Estado policial, sino porque hemos de saber tratarlo, desgranarlo... Los ayuntamientos han de tener políticas para interactuar con estas comunidades. Y se ha de tener una política de control de los imanes. Y de todo esto no habla nadie, y es el gran reto.

Entonces cuando los independentistas dicen que el mundo "está mirando a Cataluña", es como poco una exageración...

Ahora ha bajado un poco. Hace un par de años, cuando iba por Bruselas preguntaban el "¿qué pasará?". Y les contestaba que "nada", y no se lo creían. Cuando les decía "esto va de broma", no lo entendían. Es que la gente normal no comprende cómo han podido montar este carnaval y que muchas de las personas que lo organizaban no se lo creían. Que es lo que, desgraciadamente, pasa.

Los promotores entonces no se lo creían...

Algunos de los promotores no se lo creían. Saben que es imposible, y utilizan algo, que tendrá consecuencia a medio y largo plazo, para objetivos a cortísimo plazo. Esto no puede ser.

¿Cree que se votará el 27 de septiembre?

No creo que haya elecciones. Y lo digo desde el primer día. El presidente Mas convocó a las urnas después de la manifestación del 11S del 2012 porque confundió a los asistentes con los votantes. Esto en política siempre es un grave error, nos ha pasado a todos los partidos. Ibas a un pueblo, llenabas a reventar el teatro y pensabas "aquí ganaremos".

Y luego había sorpresas.

Claro, porque todos los que querían votarte estaba en el acto, pero fuera de estos, pocos más te daban apoyo. Y luego pensabas: "Qué raro, no hemos ganado". Y no es extraño, porque hacer más ruido no significa tener más razón, ni más votos. Aquí ha habido unos que han hecho más ruido que los demás. Por ejemplo en las redes sociales, en las que han tenido una gran presencia.

Volviendo al 27S...

Creo que no habrá elecciones porque con las encuestas que hay ahora sería suicida que Mas las convocara, y además Oriol Junqueras ya no aprieta tanto porque ya no le va tan bien, y además en ERC también tiene líos. Aunque para no convocar tendrán que desactivar una parte de los que ellos mismos han encendido. Creo que la llamada sociedad civil organizada tiene apoyo económico y político que hasta ahora le ha prestado directa o indirectamente desde el Gobierno catalán y que podrían dejar de hacerlo. Y aunque igual me equivoco, no creo que las elecciones generales tengan lugar en el 2015, pueden ser en febrero de 2016.

Rajoy aguantará lo que pueda.

Apurará al máximo, porque lo que le interesa es que Podemos gobierne en algún Ayuntamiento y pierda la 'virginidad'', y está a punto de pasar con las autonómicas y municipales. Por eso Iglesias es astuto al haber apostado a que en los ayuntamientos se vaya con siglas diferentes. Además, como Rajoy ha puesto en marcha la campaña para identificar Venezuela con Podemos igual a eje del mal, esto hace que el tiempo le beneficie. Y aunque Rajoy ha dicho muchas mentiras, es un hecho que la economía está mejorando y se está creando, poco a poco, puestos de trabajo netos.

¿Qué ha de hacer el PSC para recuperar un papel preponderante en la política catalana?

Si lo supiera, iría corriendo a decírselo a Miquel Iceta. Pero en la tempestad hay que atarse al palo de la vela mayor, mirar que el oleaje no te expulse del barco y esperar que amaine. Nosotros, hagamos lo que hagamos, no lo tenemos fácil. Porque han salido dos fuerzas políticas muy potentes...

¿Podemos y Ciudadanos?

Sí, son partidos que han sabido conectar mucho mejor que nosotros con lo que la gente quiere, muchos quieren cambio, piensan que será positivo y hemos de aguantar de la mejor manera posible. Naturalmente tendremos que cambiar cosas, porque el panorama político está muy movido. Hay que ver qué pasa con el nuevo partido de Duran, si se rompe CiU...

¿Se romperá la coalición? Llevan treinta años que lo amagan, y han durado.

No sé, no se les entiende porque son muy vaticanistas, explican una cosa en el púlpito y luego hacen otra diferente en la sacristía. Pero alguna cosa pasará, las nuevas generaciones lo ven de otra manera.

Volvamos al PSC.

Hemos errado porque hemos tenido mucho poder, la primera vez que en Cataluña un partido mandaba en los tres principales ámbitos ha sido en la época de Montilla: Ayuntamiento de Barcelona y los más grandes de Cataluña, Generalidad y en Madrid con Zapatero. Eso supone un desgaste muy grande, porque quiere decir que se tienen tantos frentes abiertos que difícilmente se puede controlar todo.

¿En qué sentido?

Es difícil controlar las declaraciones que se hacen, cómo es realmente la gente que se te ha ido apuntando y ha acabado mandando, es difícil controlar que nadie meta la mano en la caja... Está claro que le ha pasado a todos los partidos y no dude que también los nuevos van a tener casos de corrupción. Podemos acaba de empezar y ya tiene líos con Monedero. En Ciudadanos ya tuvo que dimitir el diputado Cañas del Parlamento de Cataluña, porque las tentaciones en políticas son grandes. Es la otra cara de la moneda. Conocía un matemático que era catedrático que decía "que en matemáticas tienen una fórmula que se denomina el efecto de la decisión sobre la decisión", que es un dos por ciento.

Aplicando este fórmula a la política...

Quiere decir que cuando alguien llega, por ejemplo, a alcalde, lo que no se puede prever es cómo le sentará, si perderá el contacto con la realidad, si se creerá el rey del mambo. El coche oficial y la tele deslumbran mucho, lo que llamo 'champán y lentejuelas'. He estado muchos años trabajando en la televisión y he sido delegada sindical. He tenido que comer con mucha gente de treinta años que cuando les han quitado el programa han dicho "estoy acabado", porque han confundido su fama con el poste repetidor. La fama es efímera, y puedes hacer famosa a Belén Esteban y a la vez destrozarla.

Y eso también pasa en los partidos.

La gente a veces no se da cuenta de que el hecho que uno sea famoso porque se dedica a la política no es un mérito personal, es la consecuencia de un oficio. El oficio de político te obliga a comunicar y a darte a conocer. Y cuando te crees que todo es por tus virtudes personales, estás perdido. Hay gente a la que el poder les enloquece, porque nunca lo han tenido y lo confunden con una virtud suya. Y a continuación se confunde el dinero público con la propiedad privada. Y se hacen disparates. Esto ha pasado, porque se ha sido poco escrupuloso y no ha habido una línea divisoria clara de lo que es público y lo que es privado.

El famoso tres por ciento.

En una empresa privada, en un API, el tres por ciento de comisión es lo normal, un comisionista o un comercial se gana así la vida, y es lógico, es su trabajo. O alguien invierte su capital y quiere un porcentaje de beneficio. Y es normal y digno. Pero esto no puede pasar en la política, en la administración pública. Entre los poderes públicos y la empresa privada no puede haber comisiones, no se puede funcionar así. Y cuando no hay crisis se perdonan muchas más cosas que cuando hay dificultades. Si todo el mundo va bien, estos temas se relativizan, pero cuando te echan de casa porque no puedes pagar la hipoteca no puedes perdonar. Y es lógico. Y nosotros pagaremos las consecuencias de este tipo de actitudes. Pero no desapareceremos. Mi impresión con las encuestas es lo mismo que le ha pasado a Netanyahu... pero a senso contrario.

¿Por qué?

La gente no dice la verdad en las encuestas. Netayanhu es radical, no quiere darles un Estado a los palestinos, y en las encuestas muchos dijeron que no le votarían, pero a la hora de la verdad pensaron "es que no quiero que se lo den" y le dieron su apoyo. Si aquí preguntan "¿estás de acuerdo con los partidos tradicionales?", muchos dirán que no. Pero a la hora de la verdad, ya veremos. En Cataluña al PSC le irá mejor de lo que dicen las encuestas. A Podemos le irá peor de lo que dicen los sondeos, también. Veremos qué pasa con el partido de Albert Rivera.

Es el hombre del momento...

Es que le quitará muchos votos al PP, es el partido que gobierna, el que ha tenido todo el desgaste. Además, en Cataluña gusta más la ideología conservadora no radical. Aquí, si eres conservador, no puedes resistir un ministro como Wert, que dice locuras. Y la gente no olvidará que todo el lío del Estatuto comienza cuando Rajoy lo lleva al Constitucional, él pidió firmas en contra de Cataluña, y nunca lo entendí.

¿Por?

Porque una persona que quiere gobernar España no puede ponerse en contra al 21% del PIB, el 23% de las exportaciones y el 19% de la población. Eso lo podría haber hecho otra persona, no hacía falta que lo hiciera él personalmente. Pero quiso hacerlo él. Recordemos que el Estatuto no solo se aprobó por referéndum aquí, se aprobó en las Cortes Españolas, Congreso y Senado. Y se pasaron sus decisiones por el forro. Es un sinsentido.

¿Cómo ve al Tribunal Constitucional?

Las sentencias que hace ahora el TC son más ponderadas que las que hacían los anteriores miembros, porque aquellos del tendido del nueve... parecía que hacían los dictámenes en la Plaza de las Ventas. Este tribunal no se puede utilizar como arma política, porque hay temas en los que debe haber un acuerdo generalizado, pero con nobleza, no de política de baja estofa. Si hubiera un sentimiento ético respecto a los acuerdos de verdad, todo iría mejor.

Sin duda.

Si alguien que quisiera saltarse los acuerdos recibiera el rechazo de los medios de comunicación y de toda la sociedad, las cosas irían de otra manera. En Estados Unidos existe un anuario con la calificación de medios de comunicación y periodistas, con nombre y apellido, hecho por un organismo independiente. De acuerdo que no llegaba a la gente de Harlem, pero a la gente del establishment sí. Estos diarios tienen cierta garantía, el periodista también. Sería fantástico que hubiera algo así en España. Hay unos periodistas que contrastan la información y otros que dicen lo que se inventan. Pues hagamos dos listas. ¿Pero quién le pone el cascabel al gato?

¿Y quién lo hace?

Lo tendría que hacer la Unión Europea, con una comisión internacional, que hiciera el seguimiento y luego emitieran un informe. Como Transparencia Internacional, pero para los medios.