El edadismo parece que también se impone en el mundo de la empresa. Los medios se centran en hablar de los jóvenes emprendedores de menos de 30 años.
Ellos son el futuro, pero también hay muchos que son ejemplos de ello y triunfaron pasados los 50. De ellos, no siempre se habla.
Emprender pasados los 50
Uno de los casos más destacados de los últimos años es el de Julio Estalella. Este trabajador estuvo dos décadas en Abengoa, hasta que en 2019 lo despidieron en un ERE de la empresa.
Lejos de rendirse, el gaditano hizo de su capa un sayo y decidió convertir una afición personal en su próximo negocio.
Convertir una afición en negocio
Más allá de su trabajo, como todo ser humano, Estalella tenía sus aficiones y una de ellas era la cocina. Había experimentado en casa creando distintas y, sobre todo, diferentes salsas picantes.
Su inspiración estaba en el tabasco, pero se le quedaba corto. Despedido, empezó a desarrollar una propuesta vinculada a su tierra y dio con ella. El resultado fue una salsa elaborada con vinagre de Jerez y vino oloroso. Un sello andaluz como pocos. Así que, con 53 años y sin trabajo, dio el gran salto.
Salsas picantes premium
Estalella dio nombre a sus recetas y en 2020 fundó un negocio. La idea comenzó a crecer hasta convertirse en Salsas Quietud, una marca especializada en salsas picantes premium que es sinónimo de éxito.
En 2023, el proyecto ya había superado las 10.000 botellas vendidas y alcanzaba alrededor de 100.000 euros de facturación. Y el éxito continúa.
Ese mismo año, el andaluz fue reconocido en los Premios +50 Emprende y poco después la marca amplió su presencia en el mercado. Pasó de vender en España a comercializar sus productos también fuera de nuestras fronteras.
De la mercería a la moda
No ha sido el único caso, antes de él han venido otros. Lola Casademunt es otro ejemplo claro. La diseñadora catalana tenía exactamente 50 años cuando fundó su marca.
Era 1980 cuando todo empezó. Acababa de enviudar y tenía cuatro hijos a su cargo. Tenía que salir adelante y lo hizo. Empezó con algo sencillo, fabricando accesorios para el cabello.
El diseño lo hacía en el sótano de su casa de Cardedeu, un pequeño pueblo de Barcelona, y fue tirando. Con eso compró dos mercerías y fue ampliando progresivamente la actividad hasta que llegó el diseño de moda.
53 millones de facturación
Más de cuatro décadas después, Lola Casademunt era una reconocida firma de moda que facturaba alrededor de 53 millones de euros al año. Su ropa se comercializaba en más de 60 países y era sinónimo de éxito.
Hoy, a pesar de que Casademunt falleció, la compañía continúa vinculada a la familia. Su hija, Maite Gassó, está al frente de la marca.
El caso McDonald's
Y si hablamos de marcas fundadas con más de 50 años, no hay ninguna más internacional que McDonald's. Sí, la hamburguesería más famosa del mundo fue fundada por un emprendedor de 52 años.
Su nombre era Ray Kroc y poco imaginaba que a su edad iba a fundar un imperio. La idea le vino cuando visitó el pequeño restaurante de hamburguesas de los hermanos Dick y Mac McDonald en San Bernardino, California.
La diferenciación
Él no era más que un vendedor de máquinas para preparar batidos en aquella época, aunque llevaba décadas desarrollando diferentes actividades comerciales.
¿Qué vio en ese restaurante? Un invento de los McDonald. En su restaurante, estos hermanos habían desarrollado un sistema de servicio rápido que permitía preparar hamburguesas con una rapidez muy superior a la habitual.
Crecimiento
Kroc vio la posibilidad de reproducir aquel modelo a gran escala y se convirtió en su agente de franquicias. En 1955 abrió el primer McDonald’s en Des Plaines, Illinois, y todo cambió.
Ese mismo año, el empresario pasó a ejercer como presidente de la compañía. Tenía una idea clara: conseguir que hubiera 1.000 restaurantes con el apellido de estos hermanos solo en Estados Unidos.
36.000 restaurantes
Lo logró de sobra. A pesar de que el apellido no fuera el suyo, Kroc fue el que propició la expansión de la marca, lo que llevó a que los hermanos McDonald le vendieran los derechos de la compañía en 1961 por 2,7 millones de dólares.
Eso en su época era una fortuna. Hoy McDonald's es, directamente, un imperio que cuenta actualmente con más de 36.000 restaurantes en más de 100 países.
Harland Sanders y KFC después de la jubilación
No fue el único caso de éxito en el mundo de la comida rápida. Harland Sanders tenía 40 años cuando comenzó a servir pollo frito en un restaurante situado en una estación de servicio de Kentucky.
No tenía nada especial, solo que durante años perfeccionó su receta y su método de preparación. Aun así, le iba bien, tanto que, en 1952, antes que Kroc, abrió la primera franquicia de Kentucky Fried Chicken.
Emprender a los 65
Sanders tenía 65 años, mucha energía y más ganas de emprender. A la edad de jubilarse, el estadounidense se dedicó a recorrer Estados Unidos para buscar nuevos franquiciados. Y lo logró.
Todo con algo muy sencillo: freír pollo, pero con tanto éxito que ya en 1964 vendió la compañía a un grupo de inversores. Eso sí, él continuó siendo la imagen de la marca durante años.
Séniors que triunfan
Estos son solo algunos ejemplos, se podría hablar también de la diseñadora de moda Vera Wang, del fundador de Nissin Foods, Momofuku Ando, o Iñaki Espinosa, que con 57 años creó Sqrups!
Porque la edad no es un límite y, por mucho que los medios de comunicación se centren en los unicornios de las telecomunicaciones y la inteligencia artificial, son muchos los emprendedores sénior que triunfan.
