Toni Bolaño y una imagen de los posdisturbios de Barcelona
Identificar al pato
"Los autores materiales de los desmanes son la carne de cañón. Han sido usados y manipulados. Se han aprovechados de sus debilidades y frustraciones para convertirlos en delincuentes"
De lo sucedido la tarde del sábado lo descocemos casi todo. No sabemos el quién. No hemos identificado al tipo que daba las órdenes. Tampoco tenemos idea de quién construyó la red que implicó a unos cientos de chavales en una orgía de saqueo y destrucción. Si sabemos el por qué.
Desestabilizar en un momento clave: las elecciones. Voy a continuar con mi opinión sobre esta cuestión, pero también les digo que la gran desestabilización de esta larga campaña es el accidente ferroviario de Toledo. Llueve sobre mojado, y la izquierda patria queda muy tocada por el impacto emocional. Eso no es óbice para poner en cuestión la operación desestabilizadora de hace una semana.
La pregunta que nos hemos de hacer es ¿a quién beneficia? De entrada beneficia a la derecha patria. PP y Vox han visto como los temas incómodos desaparecen. Ni pensiones, ni salarios, ni eutanasia, ni aborto están en el diálogo político de esta semana. El debate está ahora en temas más cómodos para las derechas: inmigración, seguridad y orden, que bien amasados y lanzados contra el gobierno centran su argumento electoral. Más a Vox que al PP.
Abascal acusó a las “milicias sanchistas” de orquestar el caos, erigiéndose como la voz del orden y del concierto. Feijóo se movió a toda prisa acusando a Sánchez de orquestar los altercados para incendiar la calle y evitar la -para él inevitable- victoria de la derecha. Sin embargo, a Feijóo se le veía incómodo porque no encontraba su carril de aceleración para pillar a Abascal. Me parecen argumentos peregrinos y muy básicos pero que tienen su eco social. Porque, como envoltorio con celofán y lazo, los que están a las órdenes de Sánchez son los inmigrantes, pero los de izquierdas, of course.
Sin duda, a la izquierda no beneficia el actual debate que ha viciado la campaña toda la semana. Pero viendo lo que ha sucedido en medio mundo, alguien puede dudar de ¿qué esa internacional reaccionaría y sus tecno oligarcas están detrás de la fiesta? Eso, sin apuntar que algún país -Rusia e Israel con muchos números en la rifa- quieran desestabilizar a una España incómoda gobernada por su archienemigo Sánchez.
Otra pregunta. ¿Por qué no se ponen a disposición de las autoridades las plataformas que controlan WhatsApp, Telegram, TikTok e Instagram. ¿Por qué ocultan información? ¿Por qué protegen a los saboteadores? ¿O es que son cómplices? ¿Han cerrado los canales que quieren provocar el caos? No. Y, más grave, no tienen mucha intención de hacerlo.
Personalmente no tengo dudas de esa complicidad porque las plataformas siempre apoyan a los mismos, siempre a la derecha y, a ser posible, a la extrema derecha. Es grave el ataque a los derechos democráticos de un país pero, al menos a mí me lo parece el ataque a los jóvenes. Los autores materiales de los desmanes son la carne de cañón. Han sido usados y manipulados. Se han aprovechados de sus debilidades y frustraciones para convertirlos en delincuentes. No había una motivación política, ninguna reivindicación, solo pillaje y violencia.
Sin embargo, estos chavales desmotivados, desilusionados, frustrados y cabreados con el mundo existen. Tienen un futuro sombrío y complicado porque, seguramente, no vivirán mejor que sus padres. Emanciparse puede ser un escollo importante e, incluyo, un objetivo inexpugnable.
Los ciudadanos y ciudadanas tenemos en nuestra mano poner orden en la situación y con nuestro voto decidir quién tiene que marcarnos el camino para ordenar el futuro. Podremos decidir si nos entregamos con armas y bagajes a los tecno oligarcas y sus aliados, o apostamos por una izquierda plural y transversal.
De aquí al 29 de noviembre pueden pasar, pasarán, muchas cosas. Todo valdrá para desestabilizar, pero la estabilidad y la fortaleza está en nuestras manos. El pavor en algunas formaciones lo estamos viendo en sus movimientos. El PP abandona a sus electores en Tarragona y Girona para que voten a Vox. Es la prueba del algodón de estos temblores de piernas en el PP que indican, muy claramente, que descartan tener senadores en estas provincias catalanas y, mucho peor, también renuncian a tener diputados. ¿O será que ya no los tienen como vaticinan algunas encuestas?
Podemos dar muchas vueltas a lo que está pasando pero céntrense en lo mollar, en ver quién sale beneficiado y a quién quieren despistar. Les doy una pista para solucionar el enigma: Si grazna como un pato, anda como un pato y nada como un pato, es un pato.