Pásate al MODO AHORRO
Andrea Rodés sobre 'La Bola negra'

Andrea Rodés sobre 'La Bola negra'

Pensamiento

El albacea

"En los tiempos que corren, con tanto macho alfa en las esferas de poder, La bola negra es medicina pura".

Publicada

El martes pasado, dejándome llevar por la tendencia del momento, fui a los multicines del Mataró Park con una amiga a ver La bola negra.

Fuimos a la sesión de las 20.30 y la sala estaba abarrotada.

“El mejor martes de la historia para una película española”, aseguraron los medios al día siguiente, señalando como una de las razones principales la coincidencia con el programa Cine Sénior, que permite a los mayores de 65 años comprar entradas a 2 euros únicamente los martes.

Al día siguiente, día del espectador, las cifras de taquilla volvieron a batir récords.

El coste de la entrada seguro que tuvo algo que ver, pero la verdad es que la película es muy bonita, al menos a mí me lo pareció.

Y no solo por las tres historias que se cuentan, y cómo se cuentan, sino porque uno de los personajes es un laringectomizado, una persona a la que se le ha extirpado la laringe y que, en este caso, habla mediante una prótesis fonatoria: presionando con el dedo una especie de “botón” en la parte baja del cuello, el aire pulmonar se desvía hacia el esófago y permite producir voz.

Al tener un familiar cercano laringectomizado, la escena me impresionó mucho. No solo por la naturalidad con la que el personaje (que hace el papel de albacea) habla - lo que permite al público ver que los laringectomizados ya no van con ese altavoz chirriante colgado del cuello - sino por ver cómo la diversidad se integra en el filme sin que te des cuenta.

Se dice que el cine de “los Javis” - Javier Ambrossi y Javier Calvo - es inclusivo por querer dar visibilidad al colectivo LGTBQ+, pero su inclusividad va más allá.

Que un personaje laringectomizado tenga una función tan concreta como la de albacea y pueda comunicarse con fluidez rompe bastante con la imagen que mucha gente tiene de una laringectomía total, como si necesariamente implicara no poder volver a hablar de manera funcional, o quedarse al margen de la sociedad.

Bajo el prisma de los Javis, la diversidad se normaliza.

En Internet no he podido encontrar información sobre el actor laringectomizado que hace de albacea. Lo único que he descubierto es que su ayudante, una abogada joven llamada Goyita, ha sido interpretada por Yenesi, una cantante e influencer trans nacida en Cantabria, donde transcurre parte de la historia.

“Mi personaje es una mujer trans porque lo interpreto yo”, resumió Yenesi en una entrevista con Shangay.

Prefiero callarme aquí y no contar más detalles de la película, hay serio riesgo de spoiler. Pero en los tiempos que corren, con tanto macho alfa en las esferas de poder, La bola negra es medicina pura.

Inclusiva, antibelicista, romántica, inteligente.

Con un mensaje claro: nadie tiene la autoridad para decirnos qué o quién se queda fuera de la sociedad.