Las empresas operan hoy en un entorno global cada vez más complejo, con un mayor énfasis en la diversificación, la resiliencia y el acceso a nuevos mercados de crecimiento. Para muchas compañías españolas, la cuestión ya no es si Asia importa, sino cómo abordarla con el equilibrio adecuado entre escala, estabilidad y valor estratégico a largo plazo.

Ahí es donde el Sudeste Asiático destaca con fuerza. La región, con una población de alrededor de 670 millones de personas, cuenta con un PIB conjunto de aproximadamente 3,8 billones de dólares estadounidenses y se prevé que crezca un 4,4% este año.

La inversión extranjera directa (IED) se ha mantenido resiliente pese a las incertidumbres globales: en 2024, el Sudeste Asiático atrajo 226.000 millones de dólares estadounidenses en entradas de IED —equivalentes al 15% de la IED mundial—, un 8% más que en 2023.

Su economía digital también sigue siendo una de las más dinámicas del mundo, con proyecciones a largo plazo que apuntan a una economía digital potencial de un billón de dólares estadounidenses para 2030. Para las empresas con ambición internacional, el Sudeste Asiático representa una oportunidad de crecimiento significativa.

Situado en el corazón del Sudeste Asiático, Singapur se ha consolidado como un hub fiable, predecible y favorable a los negocios para empresas orientadas al crecimiento. Compañías como Repsol, B-Global Tech y Amadeus han aprovechado el sólido entorno operativo de Singapur, respaldado por la seguridad jurídica, la estabilidad política, una conectividad de primer nivel mundial y un entorno empresarial altamente competitivo, para desarrollar sus operaciones en Asia-Pacífico.

Las empresas pueden constituirse en Singapur en tan solo 1,5 días, mientras que la red de acuerdos de libre comercio de Singapur ofrece acceso a mercados que representan más del 85% del PIB mundial. Para las compañías que desean expandirse en Asia-Pacífico, estas ventajas ayudan a reducir fricciones y proporcionan una base operativa fiable.

El atractivo de Singapur va más allá de su entorno regulatorio. También se ha consolidado como un hub regional líder en conectividad, logística, fabricación avanzada e innovación, actuando como puerta de entrada al Sudeste Asiático y a Asia-Pacífico.

Desde Singapur, las empresas pueden acceder a las principales ciudades del Sudeste Asiático en vuelos de entre tres y cuatro horas, con sólidas redes de conectividad aérea hacia otros mercados clave de la región, como India, China y Australia.

Las robustas capacidades logísticas de Singapur se apoyan en redes aéreas y marítimas de primer nivel mundial, lo que convierte a la ciudad-Estado en una base eficiente y fiable para que las empresas gestionen operaciones regionales, cadenas de suministro y la toma de decisiones estratégicas.

Grandes operadores logísticos, entre ellos Ceva Logistics, FedEx y DHL, han invertido de forma significativa en soluciones logísticas para ayudar a sus clientes en Singapur a atender tanto a clientes regionales como globales.

Sus capacidades industriales son igualmente sólidas. Singapur se ha comprometido a aumentar el valor añadido manufacturero en un 50% entre 2020 y 2030 y sigue desempeñando un papel clave en la fabricación avanzada global. La ciudad-Estado representa el 10% de la producción mundial de chips semiconductores y aproximadamente el 20% de la producción de equipos para semiconductores, respaldada por profundas capacidades en electrónica, ingeniería de precisión, energía y productos químicos, aeroespacial, logística y ciencias biomédicas.

Se trata de sectores en los que la escala, la fiabilidad, la experiencia en ingeniería y la integración en cadenas de valor globales son cada vez más importantes, y que han atraído a gigantes internacionales como GSK, Safran y Siltronic para desarrollar capacidades de fabricación en Singapur.

Singapur es también una de las principales plataformas de innovación de Asia-Pacífico. El plan de Investigación, Innovación y Empresa (RIE) 2030, dotado con 37.000 millones de dólares singapurenses, está diseñado para reforzar las capacidades nacionales de investigación y acelerar la innovación impulsada por la industria.

El ecosistema de innovación de Singapur se apoya en una sólida red de empresas tecnológicas, instituciones de investigación, aceleradoras, capital riesgo, alianzas público-privadas y centros globales de I+D. Un ejemplo es RINA, grupo global de clasificación naval, inspección, certificación y consultoría de ingeniería con sede en Italia, que recientemente amplió su Open Innovation Hub en Singapur para acelerar la innovación en los sectores marítimo y energético.

Para las empresas que buscan desarrollar nuevos productos, servicios o modelos de negocio en Asia-Pacífico, Singapur ofrece un entorno bien conectado y colaborativo para la innovación y el crecimiento.

La inteligencia artificial es uno de los ejemplos más claros de esta ambición. La Estrategia Nacional de IA 2.0 de Singapur se centra en reforzar las capacidades públicas de investigación en IA, acelerar su adopción y apoyar la innovación impulsada por la industria.

Singapur también está desarrollando talento en IA: desde investigadores y creadores de IA que trabajan en innovaciones de vanguardia, hasta profesionales como científicos de datos e ingenieros de aprendizaje automático, así como el conjunto de la fuerza laboral, para que puedan utilizar con confianza herramientas y servicios habilitados por IA.

Más de 70 empresas han establecido Centros de Excelencia en IA en Singapur, entre ellas el fabricante suizo-belga de chocolate y cacao Barry Callebaut, que creó su Global Innovation Center en Singapur para impulsar el futuro del chocolate mediante la IA y la innovación avanzada.

Las empresas españolas que operan en IA, automatización industrial, servicios digitales, nube, telecomunicaciones y otras tecnologías avanzadas pueden beneficiarse del vibrante ecosistema de Singapur a medida que desarrollan y escalan soluciones en Asia-Pacífico.

La sostenibilidad y la transición energética también están emergiendo como áreas clave de crecimiento e inversión en toda la región. A través de su compromiso de alcanzar las cero emisiones netas en 2050, Singapur está reforzando su posición como hub regional para el crecimiento verde y la descarbonización.

La ciudad-Estado está construyendo capacidades en energía limpia, servicios de carbono, financiación sostenible y tecnologías bajas en carbono. La isla de Jurong, el hub de refinado y petroquímica de Singapur, está girando gradualmente hacia una transformación baja en carbono, productos químicos especializados y materiales sostenibles, acompañando así la evolución de las carteras de las 100 empresas que alberga.

Un ejemplo es Neste, que transporta hidrógeno desde la isla de Jurong para fabricar combustible sostenible de aviación (SAF) en el territorio continental. La biorrefinería de Neste en Singapur produce hasta un millón de toneladas de SAF al año.

Estos factores convierten a Singapur en un socio eficaz para las empresas que buscan expandirse en Asia-Pacífico. Establecer una presencia en Singapur no consiste simplemente en entrar en un mercado, sino en acceder a oportunidades de crecimiento regional desde un hub fiable, estable y bien conectado.

Aquí es donde el Singapore Economic Development Board (EDB) desempeña un papel importante. El EDB es una agencia del Gobierno de Singapur dedicada a trabajar con empresas internacionales para establecer, expandir y profundizar su presencia en la ciudad-Estado. Esto incluye ayudar a las compañías a navegar por el ecosistema, conectar con actores públicos y privados relevantes y explorar cómo Singapur puede apoyar sus ambiciones de crecimiento regional, innovación e industria.

A medida que Asia-Pacífico se vuelve cada vez más central en las estrategias de crecimiento empresarial a largo plazo, Singapur ofrece a las empresas españolas una puerta de entrada fiable al Sudeste Asiático y a Asia-Pacífico. Respaldado por un sólido entorno regulatorio, profundas capacidades industriales, talento global de alta calidad y amplias redes de conectividad, Singapur es el hub líder para los negocios y la innovación, y proporciona a las empresas una base sólida desde la que crecer, innovar y escalar en Asia-Pacífico.