Publicada

El caso de Maricarmen, recientemente fallecida, ha conmocionado al país. Su desahucio se ha convertido en un símbolo para la lucha por una vivienda digna y un síntoma del funcionamiento del mercado inmobiliario.

Desde su desalojo, miles de personas han salido a la calle a manifestarse a favor de Maricarmen y contra la especulación inmobiliaria.

Acampadas en la plaza Cataluña de Barcelona, la Puerta del Sol en Madrid y otras ciudades son una muestra del nivel de indignación que existe. Pero el mercado inmobiliario no se detiene y los desahucios parece que tampoco.

En Cataluña hay ya un caso que ya parece asemejarse mucho al de Maricarmen. Es el de María de los Milagros Andrade y Francisco Olea.

Nuevo desahucio en Badalona

Ella tiene 74 años; él, 81. Ambos llevan alrededor de medio siglo viviendo en el mismo piso de Badalona y terminaron de pagar la hipoteca hace cuatro décadas. Aun así, el matrimonio está al borde de perder su casa.

Hace justo un mes, la pareja se enfrentaba a un desahucio previsto para septiembre. Lograron detenerlo, pero sólo momentáneamente, fue aplazado hasta el próximo 29 de octubre.

Qué ha pasado

El origen del problema está en una decisión que tomaron hace unos 15 años. La pareja avaló a uno de sus hijos para que pudiera conseguir una hipoteca.

El hijo dejó de pagar el préstamo después de la crisis de 2008 y de una separación, y el banco terminó quedándose con su vivienda.

María de los Milagros Andrade y Francisco Olea.jpeg RAC1

Pero la deuda no terminó ahí. El aval también comprometía el 100% de la vivienda de sus padres, por lo que ahora el banco reclama el piso en el que Francisco y Milagros llevan viviendo unos 50 años.

La entidad reclama además 70.000 euros a cada uno. Una situación que el matrimonio no se puede permitir cobrando una pensión.

Cómo lo supieron

La noticia ha captado la atención de los medios, que se han acercado a la familia para conocer su situación.

Todo pasó de golpe. El matrimonio supo lo que estaba ocurriendo apenas un día antes de la fecha prevista para el alzamiento, cuando un cerrajero acudió a su vivienda para cambiar la cerradura.

Sin información

Su hijo había recibido anteriormente la notificación, pero decidió no contárselo a sus padres porque pensaba que todavía podría encontrar una solución. Finalmente, tuvo que explicarles lo que estaba ocurriendo.

"Ya se quedaron con su piso. Yo no debo nada a nadie. Acabamos de pagar nuestra hipoteca hace 40 años", explicó Milagros Andrade a El País.

La situación provocó una movilización de vecinos y del Sindicato de Vivienda de Badalona. La presión consiguió frenar temporalmente el lanzamiento y la familia obtuvo una prórroga hasta el 29 de octubre.

En medio de aquella situación, Andrade lanzó una pregunta que resume la incertidumbre del matrimonio: "¿Dónde vamos a ir? Somos mayores, no podemos ir a dormir debajo de un puente", declaró a El País.

Un piso pagado hace 40 años

La vivienda está situada en la carretera de Santa Coloma, en Badalona. Francisco y Milagros la compraron hace unos 50 años por casi 1,5 millones de pesetas, unos 8.500 euros al cambio, y terminaron de pagarla diez años después.

El matrimonio sostiene que no tiene otra vivienda a la que trasladarse. Francisco Olea lo expresaba de forma contundente en RAC1: "No tenemos otro lugar donde ir a vivir. Me tendrán que sacar esposado a la calle, no queremos marcharnos de aquí".

Sin casa dónde ir

Milagros también explicó a la emisora cómo había quedado el piso después de que la familia tuviera que prepararse para el lanzamiento.

"No podemos descansar ni aquí ni en casa de mi hijo. No hay derecho. No debemos nada a nadie y estamos así a esta edad", sostiene.

Todo parte del aval que en su día hicieron a su hijo. El hombre necesitaba financiación para comprar una vivienda en Badalona y, como suele pasar, sus progenitores lo avalaron con el 100% de su vivienda.

Luego llegó la crisis y, tras esta, la separación del hijo, cuya economía se resintió. Las cuotas de la hipoteca de su hijo dejaron de pagarse.

El aval que ahora amenaza su casa

El banco se quedó finalmente con aquella vivienda y el hijo pasó a vivir allí mediante un alquiler social. El problema pasó entonces al techo de Milagros.

"Avalas a un hijo con todo el cariño del mundo y, bueno, llegan estas circunstancias”, justifica. “Pero no es justo”, critica.

La denuncia de Milagros

“Ellos ya se quedaron con su piso. No es justo que ahora quieran quedarse con otra vivienda que está sin ninguna carga", lamentaba en El País.

Por suerte, Milagros, como Maricarmen, no está sola. La movilización de los vecinos y la mediación del Ayuntamiento de Badalona permitieron aplazar el lanzamiento.

El problema es que solo se logró eso, echar la pelota para adelante. La nueva fecha fijada es el 29 de octubre, por lo que el matrimonio todavía tiene unas semanas para intentar encontrar una solución.

Por su parte, fuentes de BBVA explicaron a El País que el banco había ofrecido a la familia una alternativa de alquiler social, pero que no se había aportado la documentación necesaria.

Qué dice el banco

La entidad también señaló que está en contacto con los servicios sociales para intentar encontrar una solución.

En RAC1, Milagros resumió que su deseo y el de su marido es sencillo: "Queremos vivir aquí, sea como sea". De momento, la vivienda continúa siendo su casa, pero parece que por poco tiempo. La fecha que marca el calendario es el 29 de octubre.

Noticias relacionadas