La ingeniería en España atraviesa una paradoja evidente, mientras las aulas universitarias pierden alumnos año tras año, las empresas buscan profesionales desesperadamente.
Aunque las matriculaciones han caído un 40% en las últimas dos décadas, se calcula que nuestro país necesitará 200.000 nuevos ingenieros en los próximos diez años.
Actualmente hay unos 750.000 profesionales en activo con una tasa de paro de solo el 2%, lo que convierte a esta carrera en un billete casi seguro al empleo.
Para entender qué hay detrás de estas cifras y cómo es la realidad de la profesión desde dentro, conviene escuchar testimonios a pie de calle.
En el podcast "Qué carrera la mía", Fran, un divulgador de contenido e ingeniero que dio el salto a esta disciplina de forma tardía, repasa las luces y sombras de la industria, desde los verdaderos sueldos de entrada hasta la evolución del mercado laboral.
Empezar una carrera de ingeniería
Fran no encaja en el perfil habitual de estudiante de ingeniería.
Antes de dedicarse a esta profesión, había trabajado en una tienda, relata: "Empecé a estudiar con 34 años y acabe la carrera a los 38".
Su motivación para dar ese giro tenía que ver con no quedarse fuera de la revolución tecnológica, "cuando me planteé que estudiar, lo que tenía claro era que quería subirme al tren del desarrollo de la tecnología para el futuro".
Hoy, con la perspectiva que dan los años, asegura que repetiría esa decisión sin dudarlo. "Ahora es cuando me siento realizado, cuando siento que aporto mi granito de arena a la sociedad", explica, y añade que esa sensación se traduce también en su día a día, "duermo muy bien por las noches y me levanto muy contento por las mañanas".
Los contratos en el sector
Uno de los grandes atractivos de la ingeniería es su alta empleabilidad.
Fran lo resume citando datos del sector: "es una profesión con un 97% de empleabilidad", asegurando a quien piense estudiarla "que no vas a tener ningún problema para encontrar trabajo".
Sin embargo, el inicio profesional tiene letras pequeñas.
Fran explica prácticas habituales de algunas empresas para evitar pagar lo que corresponde a un ingeniero: "Ya no te ponen como ingeniero para no acogerte al grado dos", figurando en nómina como "técnico colaborador" o "ayudante de técnico".
A esto se suma el convenio aplicado, "Cuando terminas el periodo de formación, te encuentras con que a lo mejor la empresa no está acogida al convenio más favorecedor, que es el del metal", donde "el sueldo mínimo ronda netamente los 1.700 o 1.800 euros".
Aun así, los salarios superan en un 30% la media española, arrancando entre 25.000 y 35.000 euros brutos al año.
"A partir de los 5 o 6 años de experiencia", el sueldo mensual neto sube a "2.000, 2.200 o 2.300 euros" y puede superar los 60.000 brutos anuales, aunque Fran matiza: "Esto era un sueldazo hace 20 años; ahora igual ya no lo es tanto".
Aquí tienes el texto ajustado a aproximadamente tres cuartas partes de su extensión original, manteniendo las citas textuales intactas, el ritmo fluido y toda la sustancia de su testimonio:
De empleado a autónomo
El golpe de realidad salarial suele llegar tras graduarse. Al ser preguntado en el podcast por las expectativas de los recién titulados, Fran señala que "alguno dice 3.000 euros al mes, cosas así", una cifra que matiza con "Quizá en algún momento yo también lo pensé, pero creo que no es algo realista aquí en España, por lo menos".
Para rozar esos ingresos, su trayectoria demuestra que la clave pasa por el trabajo por cuenta propia: "Esas cantidades empecé a cobrarlas cuando me hice autónomo".
Tras arrancar como asalariado con cifras más ajustadas, el cambio de modelo fue determinante: "Yo empecé cobrando eso, 1.700 o 1.800 euros, y ya cuando ejercí por cuenta propia fue cuando empecé a ver un poco más el sueldo de un ingeniero real".
Aun así, ese salto no fue improvisado. Fran montó su propia ingeniería tras acumular "6, 7 años de experiencia", el tiempo justo para dominar el sector y la red de proveedores.
Un rodaje que resume en su reflexión final "La experiencia, sin duda, es lo que te forja y lo que hace que al final tengas éxito en lo que te propongas".
