En un sector tan competitivo y expuesto a las fluctuaciones del mercado como el sector agrario, la factura energética se ha convertido en uno de los mayores dolores de cabeza para los productores.
Sin embargo, la transición hacia las energías renovables está demostrando ser una de las herramientas de viabilidad económica más potentes para el rural.
La historia de este éxito de ahorro energético, recogida por Campo Galego en una entrevista a su protagonista, Belén Piñeiro, tiene como escenario la SAT Carboeiro, una granja familiar situada en Guntín (Lugo).
Esta explotación ha encontrado en la instalación de placas solares la clave definitiva para reducir drásticamente sus costes fijos de producción y asegurar su futuro.
Belén Piñeiro, quien está a cargo de la granja avícola y parte activa en la gestión de la sociedad familiar, explicaba detalladamente en la entrevista concedida a dicho medio los resultados de esta apuesta tecnológica: “Estoy muy contenta, porque antes pagaba 3.500 euros y ahora lo máximo que pago son 500 o 600 al mes”.
Un ahorro mensual
La instalación de placas solares no solo ha supuesto un alivio en los meses de mayor consumo, sino que se ha consolidado como un ahorro estructural que supera los 1.000 euros al mes si se comparan periodos de actividad idénticos.
Los datos reales de facturación facilitados por los ganaderos a Campo Galego sirven para ilustrar con total precisión el impacto real de contar con este sistema de autoconsumo.
Para muestra, la ganadera exponía en su conversación con el medio la comparativa directa que pudieron registrar: “En la granja vacas, en mayo tuvimos una factura de 2.400 euros y en junio, que no funcionaron, se disparó a 3.400 euros. Son dos meses comparables y hubo una diferencia de 1.000 euros, así que mira si compensan”.
Este tipo de inversiones en el sector agroganadero suelen contar con el respaldo de diferentes líneas de subvenciones públicas orientadas a la eficiencia energética y la sostenibilidad.
En el caso de SAT Carboeiro, el acceso a estas ayudas fue determinante para amortizar la inversión inicial de manera mucho más rápida.
El doble beneficio bajo el mismo tejado solar
La estrategia de diversificación de esta familia de Guntín (que combina la producción de leche con la cría de pavos) requería un consumo eléctrico constante y sumamente elevado.
El ordeño diario de medio millar de vacas, sumado a los sistemas de ventilación, calefacción y alimentación automática que exigen las naves avícolas, generaban una demanda energética difícil de sostener con las tarifas convencionales.
La implantación de las placas solares en ambas superficies ha permitido mitigar estos picos consumo.
Al generar la electricidad allí donde se consume y optimizar los excedentes mediante fórmulas de compensación, la explotación no solo gana en competitividad frente a las fluctuaciones del mercado eléctrico, sino que asegura su viabilidad y el relevo generacional en un entorno socioeconómico cada vez más complejo.
Una inversión respaldada por subvenciones públicas
Para lograr este nivel de eficiencia y competitividad, la familia ganadera tuvo que realizar un importante esfuerzo económico, aunque fuertemente respaldado por incentivos institucionales.
La inversión total en placas solares rozó los 90.000 euros, repartida estratégicamente para cubrir las necesidades específicas de cada una de sus dos actividades productivas.
Por un lado, la explotación de vacuno cuenta con una instalación de 108 paneles solares que generan una potencia de 45 kilovatios, lo que supuso un coste de 40.400 euros.
Por otro lado, la nave avícola de pavos dispone de 92 paneles solares con una potencia de 38 kilovatios, lo que implicó un desembolso de 45.650 euros, sin incluir el IVA.
En el caso de la instalación avícola, el apoyo de la administración autonómica resultó un factor clave para que el proyecto saliera adelante.
Belén Piñeiro detalla en su entrevista que pudieron acogerse a una ayuda del 50% concedida por el Instituto Energético de Galicia (INEGA).
La ganadera reconoce abiertamente que decidieron dar el paso y colocar las placas solares gracias a esta ayuda, confirmando que la subvención convirtió la iniciativa en una excelente inversión y que este tipo de apoyo al sector primario es vital para acometer con éxito la transición verde.
