Carolina, electricista venezolana en España

Carolina, electricista venezolana en España

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Carolina, electricista venezolana en España: "en un presupuesto me pueden quedar limpios en el bolsillo 2.500 euros tranquilamente"

De policía en Venezuela a ganar más de 2.500 euros netos triunfando como electricista en España

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"Me dijeron que no debería tener este trabajo por ser mujer y extranjera". Esta es la historia de Carolina, una electricista en España que hoy factura por su cuenta más de 2.500 euros netos al mes, dueña de un oficio que domina con soltura.

Sin embargo, antes de coger un destornillador en su vida, esta venezolana trabajaba como policía en su país de origen, sin ningún vínculo previo con el mundo eléctrico.

Su testimonio en redes, compartido a través de su cuenta de TikTok @elec.carolina, cuenta ya con miles de seguidores que siguen con atención sus vídeos diarios, logrando conectar de forma directa con muchísimas personas gracias a la cercanía con la que muestra la realidad de su día a día.

Empezar de cero en un país nuevo

Antes de instalarse en España, Carolina jamás había tocado un cable.

Su llegada supuso reinventarse por completo, en un camino marcado por empleos inestables y la constante búsqueda de oportunidades hasta encontrar su lugar como electricista en España, un oficio que hoy domina con la misma disciplina que aprendió en su antigua profesión.

Con el tiempo, y ya trabajando por su cuenta, logró estabilizar sus ingresos y ganarse un hueco en un sector donde las mujeres siguen siendo minoría, aunque el camino hasta ahí estuvo lejos de ser sencillo.

El cliente que dudó de ella

Uno de los episodios que más recuerda Carolina ocurrió con un cliente que se negó a que ella reparase una avería, cuestionando directamente su capacidad por el simple hecho de ser mujer: "Me dijo: '¿Tú quién eres?, y cuando le respondí que era la electricista, contestó que mejor lo hacía él".

Minutos después, ese mismo cliente comprobó que no podía solucionar el problema por sí solo y terminó aceptando que Carolina hiciera el trabajo.

Ella misma resume la escena con satisfacción: "le resolví el problema y obviamente le callé la boca".

La doble barrera, mujer y extranjera

Los prejuicios no solo llegaron por su género. Su condición de extranjera tampoco se lo puso fácil, y así lo recuerda con una frase que resume el rechazo que sintió en más de una ocasión: "tú por ser sudamericana no deberías tener ese puesto de trabajo".

Pese a estas experiencias desagradables, Carolina asegura que nunca se planteó abandonar su oficio.

Al contrario, considera que la mejor respuesta posible es seguir esforzándose y demostrando su valía cada día, convencida de que ninguna profesión debería asociarse a un género concreto: "somos muchas más mujeres que hoy en día nos animamos a hacer estos trabajos que llaman de hombres".

Cuánto gana como electricista autónoma

Antes de trabajar por su cuenta, Carolina pasó por dos empleos como asalariada que marcaron un antes y un después en su forma de entender la conciliación.

En el primero, siendo la única electricista de una pequeña empresa, cobraba 1.900 euros a cambio de un horario de 8 de la mañana a 6 de la tarde, algo que ella misma describe como "una jornada laboral muy intensa" en la que llegó a hacer "absolutamente de todo".

Ese ritmo apenas le dejaba tiempo para su hija de 4 años, algo que cambió al saltar a una empresa más grande con mejor horario, pero con un sueldo de 1.400 euros que "no me daban para nada".

@elec.carolina seguimos con cableado eléctrico 🫡#parati #cableadoelectrico #electricidad #foryou ♬ sonido original - Carolina

Diferencia salarial entre un electricista autónoma y asalariado

La imposibilidad de llegar a fin de mes fue el empujón que llevó a Carolina a dar el salto al autoempleo, reconoce "el cambio ha sido maravilloso".

Esa nueva etapa trae consigo tareas que antes ni se planteaba, como elaborar presupuestos y facturas, "a veces termino a la una de la madrugada haciendo un presupuesto".

A cambio, la recompensa económica es notable, en el peor de los meses, asegura que "en un presupuesto me pueden quedar limpios en el bolsillo 2.500 euros tranquilamente".

El caso de Carolina, que llegó de Venezuela y levantó su propio negocio sin experiencia previa, refleja las luces y sombras del autoempleo en oficios tradicionales.

Pese a enfrentarse a la presión fiscal, la inflación y la falta de mano de obra cualificada, miles de autónomos demuestran cada día que el esfuerzo abre caminos. Su historia confirma que, aun con todas las barreras del sector, siempre hay margen para reinventarse y salir adelante.