El presidente de Francia, Emmanuel Macron

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Francia se adelanta a España y cambia las normas: ordena el bloqueo de páginas web a partir de abril y afecta a otros países

La resolución afecta a proveedores de internet, buscadores, VPN y resolutores DNS

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La justicia francesa ha dado un nuevo paso en su estrategia contra la piratería digital con una decisión que va más allá de sus fronteras adelantando a España y buena parte de la Unión Europea (UE).

El Tribunal Judicial de París dictó el pasado 17 de abril 18 órdenes judiciales que obligan a distintos intermediarios tecnológicos a bloquear el acceso a portales vinculados con retransmisiones ilegales de MotoGP y Fórmula 1.

La resolución afecta a proveedores de internet, buscadores, VPN y resolutores DNS, y tiene como objetivo frenar la difusión no autorizada de eventos deportivos de alta audiencia.

La demanda fue presentada por Canal+, titular de los derechos exclusivos de retransmisión de estas competiciones en Francia. La compañía había reclamado una respuesta judicial más amplia ante la proliferación de páginas que distribuyen contenidos deportivos sin autorización.

Quiénes son las víctimas

En este caso, la novedad no está solo en el volumen de dominios afectados, 16 relacionados con MotoGP y 21 con Fórmula 1, sino en el alcance técnico de la medida, que incorpora a DNS4EU, un servicio respaldado por la Comisión Europea.

DNS4EU es un proyecto gestionado por Whalebone, empresa de ciberseguridad con sede en la República Checa. La compañía no compareció en la audiencia celebrada el 19 de febrero, por lo que la decisión francesa dictó su rebeldía.

Un bloqueo con efecto internacional

A partir de ahí, la orden judicial ha obligado a aplicar bloqueos sobre los dominios señalados por los jueces franceses, con efectos que no se limitan al territorio nacional.

El aspecto más llamativo del caso es que la medida no solo impide el acceso a esos portales desde Francia. Al afectar a DNS4EU, el bloqueo se extiende también a usuarios de otros países que utilicen ese resolutor DNS, independientemente de dónde se conecten.

En la práctica, eso significa que una persona situada en España o en cualquier otro país puede ver restringido el acceso a esas páginas si su tráfico pasa por ese servicio.

Ese alcance convierte la resolución en un precedente singular dentro del debate europeo sobre el bloqueo de sitios web. Hasta ahora, este tipo de restricciones se habían aplicado de forma más localizada, normalmente dentro del país que dictaba la orden.

Qué dice Whalebone

La novedad en este caso es que el filtrado técnico se ejecuta sobre una infraestructura que no está limitada a una sola jurisdicción de uso, lo que abre interrogantes sobre su extensión real.

La propia Whalebone ha confirmado públicamente que ha implementado las medidas ordenadas por las autoridades francesas. En un comunicado, la empresa ha señalado que, como proveedor de un resolutor DNS público recursivo, respeta el Estado de derecho y cumple con las órdenes judiciales vinculantes emitidas dentro de la UE.

Qué es DNS4EU

DNS4EU nació con respaldo comunitario como una alternativa europea frente a servicios gestionados por grandes compañías tecnológicas como Google o Cloudflare.

Su promesa se apoyaba en la idea de ofrecer una infraestructura de “seguridad de Internet resiliente” y una opción de DNS “sin filtros”, además de un enfoque de soberanía digital. Entre 2023 y 2025 contó con financiación de la Unión Europea, aunque actualmente Whalebone asume por completo sus costes operativos.

Un precedente para la UE

La compañía ha defendido además que su política se basa en la “transparencia y relevancia regional”, con la intención de comunicar qué contenidos están restringidos y por qué motivos legales. La cuestión, sin embargo, trasciende el plano técnico y se sitúa en el terreno jurídico y económico.

La decisión del Tribunal Judicial de París puede tener consecuencias notables si otros jueces europeos adoptan medidas similares.