Jubilados / Freepik

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Confirmado por la Seguridad Social: la jubilación anticipada a los 63 años llega con un recorte vitalicio

El sueño de abandonar el mercado laboral dos años antes es totalmente legal, pero esconde una letra pequeña que mermará drásticamente la cuantía mensual a percibir

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Retirarse del mercado laboral dos años antes de la edad legal es el gran anhelo de muchos españoles. Sin embargo, la factura mensual definitiva puede ser mucho más elevada de lo previsto inicialmente.

La Seguridad Social ha confirmado que esta decisión conlleva importantes penalizaciones económicas que el ciudadano debe conocer. Aunque es legal jubilarse a los 63 años, esto activa unos coeficientes reductores vitalicios.

Estas herramientas matemáticas recortan la cuantía de la pensión para siempre, sin posibilidad de revisión futura. Adelantar el retiro implica perder entre el 13% y el 21% del importe total de la prestación.

El verdadero coste del tiempo libre

Esta importante reducción puede suponer cobrar entre 150 y 400 euros menos cada mes en las nóminas públicas. La magnitud del tijeretazo depende directamente de lo aportado al sistema durante toda la extensa vida laboral.

No todos los trabajadores asumen la misma escala de penalización económica al tomar esta vía en España. Para acceder a la jubilación anticipada voluntaria hay que cumplir requisitos de cotización que este año son muy estrictos.

Según el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, no basta simplemente con alcanzar la edad biológica. Es imprescindible estar en situación de alta o asimilada al alta al realizar la solicitud formal.

Requisitos para abrir la puerta de salida

Para poder jubilarse exactamente a los 63 años en 2026, la exigencia legal es elevada. El trabajador debe acreditar una carrera de al menos 38 años y 3 meses de aportaciones a la administración.

Solo cumpliendo ese requisito de tiempo se puede adelantar la salida del mercado los 24 meses permitidos. Si se tiene menos tiempo cotizado, la ley obliga a retrasar la jubilación más allá de los 63 años cumplidos.

Giro de 180 grados en la jubilación:

Giro de 180 grados en la jubilación: CG

Las cifras actualizadas por el Instituto Santalucía para este ejercicio confirman la progresividad de los nuevos recortes mensuales. Quienes cuentan con una carrera de 44 años y 6 meses sufren el recorte mínimo posible.

El peligro oculto de la denegación

A este grupo de trabajadores con largas carreras solo se les descontará el 13% de su base reguladora. Por el contrario, jubilarse a los 63 años con la cotización mínima para esa edad supone el máximo castigo posible.

En este escenario concreto, la administración aplicará una reducción del 21% de forma permanente. Un riesgo muy grave que pocos contemplan es la denegación por pensión insuficiente tras realizar el cálculo oficial.

La entidad pública tiene la potestad de rechazar el retiro anticipado si la cuantía resultante es demasiado baja. Esto ocurre si la cifra queda por debajo del umbral mínimo que marca la ley para la pensión correspondiente.

Excepciones a la regla general

Este rechazo administrativo es muy frecuente entre personas con bases de cotización bajas durante sus últimos años. Estos ciudadanos se ven obligados a seguir trabajando hasta alcanzar la edad ordinaria de jubilación.

Como en todo el marco normativo actual, existen colectivos que están blindados por sus circunstancias especiales de retiro. Quienes acceden a la jubilación de forma involuntaria o forzosa tienen coeficientes mucho más favorables.

Ciertas profesiones consideradas de alto riesgo por el Estado disponen de regímenes especiales y ventajosos en la actualidad. Mineros, bomberos o personal de vuelo entran en esta categoría y pueden evitar estos recortes.

Una decisión para sopesar fríamente

Las personas con una discapacidad legalmente reconocida también pueden retirarse antes de tiempo sin sufrir estas mermas. En cualquier caso, abandonar el puesto de trabajo a los 63 años exige un análisis económico exhaustivo.

Ganar tiempo libre conlleva un precio muy alto que afectará a la capacidad adquisitiva futura del nuevo pensionista. El beneficio innegable de descansar antes debe pesarse frente a la pérdida económica acumulada durante décadas.

Esta resta en los ingresos mensuales puede sumar decenas de miles de euros a lo largo de toda la etapa de retiro. Antes de firmar cualquier documento, es vital realizar una simulación oficial en la sede electrónica ministerial.