Planta química de Repsol en Tarragona

Planta química de Repsol en Tarragona EP

+Economía

Adiós a la petrolera de Tarragona: Repsol desmantelará la plataforma Casablanca

La compañía energética estima terminar los trabajos en 220 días

Más noticias: Marta, camarera: "Las cenas son las que hacen el negocio durante el Mobile"

Llegir en Català
Publicada

Noticias relacionadas

La era del petróleo en Cataluña encara su punto final frente a las costas de Tarragona. Repsol ha anunciado una inversión millonaria para desmantelar la plataforma petrolífera que tiene frente a las costas tarraconenses.

La energética pone fin así a la prospección en la zona, que tanto malestar causó a vecinos y a grupos ecologistas.

La compañía prevé invertir 60 millones de dólares para el desmontaje de la instalación, de nombre Casablanca, y acabar con la última infraestructura petrolífera en activo del país hasta 2021.

Entre otros trabajos, Repsol indica que va a sellar los pozos submarinos asociados y clausurar así un yacimiento que simboliza más de seis décadas de producción de crudo en territorio español.

La fiebre del petróleo

La plataforma, ubicada en realidad frente al delta del Ebre, entró en funcionamiento en 1981 y fue uno de los diez proyectos estratégicos de Repsol, después de que en los años 60 se descubriera el yacimiento de Ayoluengo (Burgos).

Desde entonces, España empezó su búsqueda y prospección del terreno, lo que dio inicio a la fiebre de la extracción de petróleo en el país. Una etapa que llega ya a su fin.

Repsol fija el calendario

A pesar de que la producción en la plataforma tarraconense se detuvo a mediados de 2021, la plataforma se mantiene en pie frente a la costa catalana. Aun así, la compañía siempre ha mostrado su voluntad de poner en marcha su desmantelamiento, con todas las precauciones técnicas y medioambientales necesarias.

El Informe de Gestión Consolidado de 2025 de la compañía anuncia ya el desmontaje de la propia plataforma Casablanca y de sus conexiones más directas e indica que el proceso se encuentra en su recta final.

Una plataforma petrolífera

Una plataforma petrolífera EFE

Repsol prevé completar esta fase a finales de marzo. Sin embargo, advierte que los trabajos vinculados al abandono definitivo de los pozos submarinos se prolongarán durante más tiempo.

La operación incluye la retirada ordenada de equipos, estructuras y conexiones, y se enmarca en las exigencias regulatorias que acompañan la clausura de este tipo de instalaciones offshore.

Inversión millonaria

El objetivo es garantizar que no queden elementos que supongan riesgos para la navegación, el medio marino o futuras actividades en la zona.

La fase más delicada será la gestión de los pozos que alimentaron la plataforma. Para ello, Repsol ha firmado un contrato valorado en 60 millones de dólares con Dolphin Drilling, una compañía especializada en el desmantelamiento de infraestructuras offshore.

Cómo se hará el desmontaje

El acuerdo contempla el abandono y taponamiento de ocho pozos submarinos vinculados al activo Casablanca: Casablanca-11, Casablanca-12, Rodaballo-1, Montanazo D-5, Lubina-1, Chipirón-1, Chipirón NE y Chipirón S.

Las operaciones se ejecutarán mediante la plataforma semisumergible Borgland Dolphin, capaz de trabajar en aguas medias y profundas y con una amplia experiencia en entornos marítimos hostiles.

El contrato prevé un alcance inicial de siete pozos en firme y una duración mínima de 220 días, con opción de extenderlo a tres pozos adicionales.

El inicio de estas tareas está previsto para finales de este año, una vez culminado el desmontaje de la estructura principal.

Una tarea exigente

El trabajo consiste en sellar los pozos desde el fondo marino mediante técnicas específicas de taponamiento, de forma que se garantice el aislamiento definitivo de los reservorios y se eviten filtraciones futuras.

La tarea no es nada sencilla. El entorno de trabajo en aguas abiertas frente a Tarragona exige equipos preparados para el oleaje, el viento y las condiciones cambiantes.

Casablanca, la plataforma petrolífera de Repsol en Tarragona

Casablanca, la plataforma petrolífera de Repsol en Tarragona EP

La coordinación entre Repsol, la empresa contratista y las autoridades competentes será clave para completar el abandono de los pozos con todas las garantías.

De hecho, han sido necesarias autorizaciones administrativas, evaluaciones de impacto ambiental y planes específicos de abandono de pozos antes de emprender el desmantelamiento.

Adiós a una era

Hay que tener en cuenta que, además de la retirada de la estructura visible, la operación incluye la limpieza y adecuación de los elementos internos, como conductos y vaciados, con el fin de facilitar futuros trabajos de mantenimiento o control.

Con la desaparición de la última plataforma petrolífera operativa, España deja atrás 60 años de producción de hidrocarburos y Tarragona dice adiós a una infraestructura que destacaba en el horizonte de su costa desde principios de los años 80.