Publicada
Actualizada

La concepción tradicional de la salud suele limitarse a la ausencia de enfermedad, una visión reactiva que lleva al paciente a consulta solo ante el fallo físico. Monarka Clinic nace en el número 130 del Passeig de Gràcia de Barcelona para desafiar esta norma y proponer una revolución sanitaria basada en la neurolongevidad. Este centro busca transformar la comprensión del bienestar físico y emocional con el objetivo de trascender la simple cura de patologías y enfocar la medicina hacia la plenitud vital.

Tal propuesta disruptiva convence a figuras expertas en alto rendimiento y máxima exigencia física, quienes ven en este modelo el futuro del sector salud. Detrás de este sanatorio de vanguardia se hallan nombres propios del deporte mundial que apuestan su capital en el proyecto: Pep Guardiola, actual técnico del Manchester City, encabeza un grupo de socios inversores donde destacan también los exfutbolistas Thiago Alcántara y Jonathan Soriano.

Socios de élite

La implicación de Guardiola trasciende lo financiero, pues su confianza en el método surgió tras recibir tratamiento de la doctora Mireia Illueca, cofundadora del centro. Con una inversión inicial de dos millones de euros aportada por fundadores y socios, la clínica abrió en junio de 2025 para adquirir instalaciones de primer nivel. Los fondos también se destinaron al desarrollo de tecnología propia para sistematizar diagnósticos, un paso clave para consolidar el modelo de negocio.

Monarka se aleja de la medicina fragmentada para abrazar un modelo integral que evita tratar al paciente como órganos aislados, tal y como señala su dirección financiera. La clínica aplica la medicina de las 5P: personalizada, predictiva, preventiva, participativa y precisa, bajo la supervisión de un equipo fundador multidisciplinar. Neurociencia, psicología humanista y cirugía se unen en sus protocolos para hallar el origen real de los síntomas físicos y emocionales.

Éxito inmediato

La respuesta del mercado resulta rotunda: en seis meses de actividad el centro ha atendido a más de 1.500 personas y ha cumplido sus objetivos de facturación previstos. Empresarios y deportistas acuden ya regularmente a las instalaciones para optimizar su salud mediante terapias avanzadas y preventivas. Los tratamientos más solicitados abordan el dolor con técnicas mínimamente invasivas y protocolos específicos de longevidad diseñados por las doctoras Illueca y Lladó-Carbó.

El equipo fundador, compuesto por la neurocirujana Mireia Illueca, la especialista en neurociencia Estela Lladó-Carbó, la psicóloga Montse Escobar y el financiero Daniel Muigg, lidera la operación diaria. Su enfoque combina la medicina convencional con terapias complementarias para tratar a la persona en su totalidad. Este éxito inicial valida la necesidad de una atención que integre cuerpo, mente y espíritu en un mismo proceso terapéutico.

Futuro ambicioso

Con el modelo validado en Barcelona, la compañía prepara una inminente expansión nacional con conversaciones para abrir sedes en Madrid, Bilbao y el sur de España. La estrategia contempla incluso el salto a mercados europeos en una segunda fase para escalar el negocio y replicar sus estándares de calidad y personalización. La meta financiera apunta a alcanzar una facturación de 10 millones de euros en el próximo lustro gracias a estas nuevas aperturas.

El año 2026 traerá importantes novedades para sostener este crecimiento mediante la creación de unidades clínicas complementarias y especializadas. Destaca el área del Sueño, que usará inteligencia artificial para diagnósticos precisos, y una unidad de Otorrinolaringología centrada en la respiración y el sistema nasobucal. Asimismo, se sumarán servicios dedicados al Lipedema y una potente Unidad del Deporte enfocada al alto rendimiento y el metabolismo

Noticias relacionadas