Enric, dueño de una hamburguesería en Barcelona

Enric, dueño de una hamburguesería en Barcelona

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Enric, dueño de una hamburguesería en Barcelona: “Empezar en el negocio me costó 45.000 euros y de media facturo 8.000 euros al mes”

Enric proyecta cerrar el año con unos ingresos totales cercanos a los 100.000 euros, operando principalmente durante el turno de tarde-noche

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Enric, un ingeniero industrial dedicado a la consultoría financiera, decidió dar un giro a su carrera para fundar Sigma Burgers, un concepto que él denomina "Open Kitchen".

Se trata de un modelo híbrido, similar a una dark kitchen, pero transparente al público, donde los clientes pueden ver el proceso de cocina y recoger sus pedidos directamente.

Este proyecto nació de su pasión por las Smash Burgers y fue gestionado inicialmente sin abandonar su empleo de oficina, sacrificando sus ahorros y tiempo personal para validar el negocio.

Según ha desvelado en el podcast de Eric Ponce, la puesta en marcha del local requirió una “inversión inicial de 45.000 euros”, procedentes íntegramente de sus ahorros personales.

El gasto más significativo fue “el traspaso de 22.000 euros por un local” que anteriormente funcionaba como churrería, lo que le permitió aprovechar la salida de humos ya instalada.

Los 23.000 euros restantes se destinaron a la adecuación del espacio, incluyendo licencias de apertura y actividad, cartelería de 2.000 euros y maquinaria esencial como una plancha de segunda mano por 1.000 euros y una freidora nueva de 600 euros.

En términos de rendimiento, el negocio ha logrado “una facturación mensual media de 8.000 euros” durante su primer año de trayectoria. Aunque comenzó abriendo solo tres días a la semana, la ampliación del horario a cinco días (de miércoles a domingo) permitió alcanzar picos de hasta “11.000 euros en meses como octubre y noviembre”.

Con estas cifras, Enric proyecta cerrar el año con unos ingresos totales cercanos a los 100.000 euros, operando principalmente durante el turno de tarde-noche.

A pesar del volumen de ventas, la rentabilidad neta se sitúa en un realista 10%, ya que Enric debe cubrir unos gastos fijos mensuales de aproximadamente 4.000 euros.

Este presupuesto operativo incluye un alquiler de 560 euros, suministros de luz y gas, y el coste de dos empleados a tiempo parcial. Además, para mantener la viabilidad frente a las comisiones del 30% de plataformas de delivery como Glovo y Uber Eats, el propietario se vio obligado a incrementar los precios en las aplicaciones respecto a los del local físico.

Con el escenario actual, Enric estima que recuperará la inversión total en un plazo de cinco años. Actualmente no percibe un sueldo propio, ya que utiliza su salario de consultor como "colchón" financiero para reinvertir todos los beneficios en el crecimiento de la hamburguesería.