José María Micó —recientemente entrevistado en este medio— ha recibido el famoso Premio Internacional Alfonso Reyes 2026, un galardón mexicano que celebra las trayectorias inspiradoras y volcadas a la investigación literaria. Es otorgado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), la Sociedad Alfonsina Internacional, el gobierno del estado de Nuevo León, la Universidad Autónoma de Nuevo León, la Universidad Regiomontana y el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
Catedrático de Literatura española en la Universitat Pompeu Fabra, traductor, poeta, cantante —forma un grupo con su mujer: Marta y Micó—, profesor y codirector del máster de Creación Literaria por la BSM UPF.
El jurado ha querido destacar la larga trayectoria —toda una vida— de Micó destinada a acercar la historia de la literatura y la poesía —Siglo de Oro, Edad Media y Renacimiento— a las nuevas generaciones. Un intento de fusionar la poesía más vanguardista o culta, con la popular, trasladando la lírica —también la cantada— hasta día de hoy. También la extraordinaria labor y rigor de sus ensayos, creaciones, investigaciones y traducciones y su "amplio conocimiento de las formas y una voluntad de comunicación con el público".
Portada de ´Dante Alighieri. Comedia´
El mismo poeta menciona clásicos españoles como Lope de Vega o Quevedo, que fueron los que le suscitaron el interés a averiguar más sobre los maestros, el origen de todo: Tasso, Ariosto, Petrarca y Dante.
La obra de Micó
Sobresale, claro, su ímpetu por traducir —o versionar— la Divina comedia de Dante o Jerusalem liberada, de Tasso, empujado por su vocación y su interés en conocer desde dentro aquello que le apasionaba. Su poesía está recogida en Primeras Voluntades. Y de su obra ensayística, diversas ediciones de clásicos españoles, antologías y libros como Clásicos vividos, Para entender a Góngora y De Dante a Borges.
Portada del libro ´Primeras voluntades´
Si algo es necesario dejar claro es que hasta los grandes maestros improvisaban, tenían fórmulas —unas que fallaron y otras que funcionaron—, y esas que se han podido conocer y estudiar Micó las ha rescatado e investigado. Ya contaba para Letra Global que tanto Cervantes como Dante fueron en su día creadores experimentales que produjeron obras monumentales.
Para Micó, la traducción es conciencia del texto, de su trascendencia y poder sobre lo demás, y dicha conciencia solo se obtiene leyendo —leyendo mucho— y con total atención. Y este entendimiento le ha llevado a querer dedicar toda una vida a todo lo que rodea la literatura. Y esto es lo que siempre ha querido trasladar a sus proyectos.
