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Su sonrisa es contagiosa, porque transmite confianza y entusiasmo por lo que hace, convicción en un trabajo sordo, a veces desesperante, pero que también ha dado importantes resultados. Es Reed Brody (Brooklyn, 1953), quien, a sus 73 años, se mantiene incansable. Conocido como “cazador de dictadores”, el “simpatizante sandinista”, como le llamaba Ronald Reagan, Brody ha dedicado su carrera, como abogado internacional, a una lucha muy concreta: romper la impunidad de los dictadores.

Lo ha explicado en su reciente libro Atrapar a un dictador, (Debate), centrado en el proceso que condenó al dictador de El Chad, Hissène Habré, protegido, precisamente, por Estados Unidos, por el presidente Reagan.

En esta entrevista con Letra Global, Brody analiza el estado de la justicia global en un momento de “profunda encrucijada”. Con la mirada puesta en el décimo aniversario de la condena de Habré, el jurista defiende una justicia descentralizada impulsada por las víctimas y la sociedad civil, la única vía verdaderamente replicable frente a una Corte Penal Internacional (CPI) maniatada por los intereses de las grandes potencias.

Brody no rehúye los temas más espinosos de la geopolítica actual: arremete contra el giro dictatorial de Daniel Ortega en Nicaragua, --a quien había defendido frente a la ‘contra’ financiada por Estados Unidos-- califica a Donald Trump como una amenaza existencial para la democracia y condena con dureza el "doble rasero" de Occidente respecto a las acciones de Benjamín Netanyahu en Gaza.

El abogado entiende que hay figuras, sin embargo, que deben ser ensalzadas. Y, asumiendo que no quiere entrar en la política doméstica española, alaba la labor de Pedro Sánchez por su papel internacional. Lo ve como un faro de resistencia progresista global frente a la ola de autocracias: “El mundo necesita a Pedro Sánchez frente a Trump y los tiranos”.

Reed Brody, en la entrevista con 'Letra Global' Òscar Gil Coy Barcelona

En la entrevista Brody analiza el caso de Habré. Demostró que la persistencia da sus frutos, incluso frente a mandatarios que, en su día, gozaron de la protección de potencias como Estados Unidos.

Para Brody, la clave de este hito —en el que un tribunal africano juzgó a un dictador africano— radicó en dar el control a los verdaderos afectados, esquivando la figura del "salvador blanco".

"Hemos podido crear las condiciones políticas, sobre todo cuando ponemos a las víctimas en el centro, que tengan el protagonismo. Lo que tenemos que evitar es la imagen del abogado blanco americano que protege con un tono paternalista a los pueblos africanos”, señala.

Una parte sustancial de la entrevista se centra en la crisis de la Corte Penal Internacional con el caso de Gaza. El análisis de Brody es crítico. Durante sus primeros 24 años, la institución solo juzgó a rebeldes africanos o a enemigos de Occidente. El paradigma cambió drásticamente en 2024 con las órdenes de detención contra Benjamín Netanyahu y Yoav Gallant, --ex ministro de Defensa israelí-- desatando una agresiva respuesta de Washington.

Reed Brody, en la entrevista con 'Letra Global' Òscar Gil Coy Barcelona

"Cuando por primera vez la Corte Penal Internacional da una muestra de imparcialidad y emite un mandato contra un aliado de Occidente en la persona de Benjamín Netanyahu, ahí se desata una reacción de Estados Unidos que pone en riesgo existencial a la CPI. Estamos en una encrucijada: la pregunta es si la justicia internacional será una víctima más dentro de los escombros de Gaza”, advierte Brody.

Su condición de judío –su padre, un judío húngaro que emigró a Estados Unidos tras sufrir las condiciones de campos de trabajo en Europa—la pone sobre la mesa para criticar con dureza a Israel. “No puedo soportar lo que está haciendo Israel hoy en día. Está actuando como el colonizador".

“Como judío me siento obligado a decir: no, no representan el judaísmo. Esa larga tradición noble del pueblo judío no la representa Benjamín Netanyahu. Y no haga en mi nombre, con el pretexto del Holocausto, lo que está haciendo en Gaza”.

Nicaragua forma parte de lo más hondo en el corazón de Brody. En los años ochenta del siglo XX, documentó las atrocidades de la 'Contra' financiada por Ronald Reagan en Nicaragua, un informe que el líder sandinista Daniel Ortega utilizó para denunciar a EEUU ante los tribunales internacionales. Cuatro décadas después, Brody trabaja para las Naciones Unidas investigando los crímenes de ese mismo líder.

El abogado Reed Brody, autor de 'Atrapar a un ladrón', en la entrevista con 'Letra Global' Òscar Gil Coy Barcelona

"La ironía triste es que 40 años después, Naciones Unidas me nombra para investigar los crímenes de Daniel Ortega. Es una decepción total. Ortega, que se había alzado contra una dictadura familiar, ahora está consolidando la suya”.

¿Una explicación posible? “El poder corrompe. Una lección de todo esto es que no se puede confiar en nadie, no podemos dar un cheque en blanco ni a un gran revolucionario".

Brody tiene claro que en estos momentos son necesarios dirigentes que sepan enfrentarse a nuevos tiranos. Frente al avance de las fuerzas autocráticas, Brody hace un llamamiento a la resistencia global y destaca de forma explícita el rol que está jugando la política exterior española liderada por Pedro Sánchez, desmarcándose de las críticas internas que acusan al presidente español de usar la escena internacional como distracción.

Reed Brody, durante la entrevista con 'Letra Global' Òscar Gil Coy Barcelona

"El mundo necesita a Pedro Sánchez. Personifica una oposición necesaria a Donald Trump y al mundo de los tiranos. Ha sido tan íntegra la actitud de Pedro Sánchez y la concentración que se produjo aquí, en Barcelona, de una resistencia internacional, que eso no quiero que se pierda".

España, por tanto, está en el escenario internacional, jugando un papel importante para muchos ciudadanos de todo el mundo. “España fue la primera en decir firmemente no a la guerra y aglutinar a las fuerzas progresistas. Eso ha dado coraje a muchos otros. Para hacerle frente a Donald Trump hay que negarle victorias internacionales”.