Un hombre mayor observa la calle desde su ventana

Un hombre mayor observa la calle desde su ventana Fundación ”la Caixa”

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Casi la mitad de las personas mayores ve difícil acceder a recursos de salud mental

Un estudio nacional señala que casi la mitad de las personas de 60 a 75 años percibe complicaciones para hacerlo y alerta, además, del bajo conocimiento de los recursos disponibles, especialmente de la línea 024

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El acceso a la atención psicológica sigue teniendo obstáculos para una parte importante de las personas mayores. El 44,8 % de quienes tienen entre 60 y 75 años considera difícil o muy difícil acceder a recursos de salud mental, según un estudio del Observatorio Social de la Fundación ”la Caixa”, realizado en colaboración con la Universitat de València y la Universitat Politècnica de València.

La investigación, titulada ¿Buscan ayuda las personas mayores más jóvenes? Claves de un estudio nacional sobre salud mental, analiza cómo perciben este grupo de edad la atención psicológica y otros recursos de apoyo. Los resultados muestran que el problema no está solo en el acceso: también existe un importante desconocimiento sobre los recursos disponibles.

Más dificultades entre los 60 y los 64 años

El estudio se basa en las respuestas de 1.411 personas, una muestra representativa de la población española de entre 60 y 75 años. Los investigadores Miriam Marco, del Departamento de Psicología Social de la Universitat de València, y Francisco Sánchez-Sáez, del Departamento de Estadística e Investigación Operativa Aplicadas y Calidad de la Universitat Politècnica de València, analizaron su percepción sobre distintos servicios, desde la atención psicológica y psiquiátrica hasta las líneas telefónicas y las asociaciones de apoyo.

Hombres y mujeres presentan una percepción similar sobre las dificultades para acceder a estos recursos. Sí aparecen diferencias cuando se tiene en cuenta la edad. El 52% de las personas de 60 a 64 años considera difícil acceder a ellos, frente al 42% de quienes tienen entre 65 y 69 años y al 38,7% del grupo de 70 a 75 años.

Infografía sobre la percepción del acceso a los recursos de salud mental según el grupo de edad

Infografía sobre la percepción del acceso a los recursos de salud mental según el grupo de edad Fundación ”la Caixa”

Para Miriam Marco, esta diferencia puede estar relacionada con las expectativas que tienen las personas más jóvenes dentro de este grupo de edad o con una mayor conciencia de las barreras existentes. También puede influir, apunta, que las generaciones de más edad tengan una percepción distinta de sus necesidades o estén menos familiarizadas con estos recursos. "En cualquier caso, se trata de una diferencia que merece ser estudiada con mayor profundidad para comprender qué factores pueden estar detrás de esta percepción", señala.

Miriam Marco, investigadora en el Departamento de Psicología Social de la Universitat de Valencia

Miriam Marco, investigadora en el Departamento de Psicología Social de la Universitat de Valencia Fundación ”la Caixa”

Poco conocimiento de los recursos de ayuda

El desconocimiento aparece como otra de las principales conclusiones del estudio. El 76,1% de las personas encuestadas asegura no conocer ningún teléfono de ayuda relacionado con la salud mental. Entre quienes sí identifican alguno, el más mencionado es el 112, con un 8,7%, seguido de los teléfonos de hospitales o centros de salud, con un 5,2%, y el 061, con un 2,3%.

Llama especialmente la atención el conocimiento de la línea 024, destinada a la atención a la conducta suicida. Solo el 0,4% de las 1.411 personas participantes fue capaz de identificar este número de forma espontánea.

La investigadora considera que estos datos apuntan a la necesidad de mejorar la difusión de los recursos entre la población mayor y de llevar esa información a los espacios y canales que utiliza habitualmente. Saber que existe el 024 y cómo acceder a él, explica, es un primer paso para poder recurrir a este servicio cuando sea necesario.

Las mujeres, más dispuestas a pedir ayuda

El estudio también encuentra diferencias entre hombres y mujeres en su relación con la salud mental. En conjunto, las mujeres muestran una mayor predisposición a buscar ayuda y una menor preocupación por el estigma asociado a acudir a servicios de salud mental.

Al mismo tiempo, son ellas quienes expresan una peor percepción de su calidad de vida y de su estado de salud en comparación con los hombres. Los investigadores señalan, además, que ser mujer, tener un mayor nivel educativo, sentir menos soledad social y haber recibido anteriormente tratamiento psicológico están relacionados con actitudes más favorables hacia la búsqueda de ayuda.

La pandemia dejó una percepción de deterioro

La investigación también analiza el impacto de la pandemia en el bienestar emocional. Los participantes describen un efecto moderado sobre su propio bienestar, aunque la percepción cambia cuando se les pregunta por la salud mental de las personas de su misma edad.

El 42,2% de los hombres y el 59,4% de las mujeres considera que la salud mental de las personas de su grupo de edad empeoró como consecuencia de la pandemia.

Según Miriam Marco, esta diferencia sugiere que existe una mayor percepción del deterioro de la salud mental cuando se valora la situación del conjunto de la población de la misma edad que cuando se habla de la propia experiencia. Los resultados, añade, ponen sobre la mesa la necesidad de seguir trabajando para facilitar el acceso a los recursos y favorecer la búsqueda de ayuda.