Publicada

A lo largo de la vida de un suministro eléctrico es habitual tener que realizar distintas gestiones: dar de alta una vivienda, elegir una tarifa, cambiar de comercializadora o modificar la potencia contratada. En todas ellas aparecen conceptos que conviene conocer para tomar decisiones informadas.

Actualmente existen dos formas de contratar la electricidad: el mercado regulado y el mercado libre. Ninguna opción es mejor en todos los casos; la elección dependerá de los hábitos de consumo y de lo que se busque en la factura. Tras la liberalización del mercado existen compañías en el mercado libre, como la empresa energética Factorenergia, que ofrecen la estabilidad de un precio fijo y que, además, ayudan a ahorrar con los mejores costes.

Dentro del mercado regulado se encuentra la tarifa Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). En esta modalidad, el precio de la energía cambia cada hora según la evolución del mercado eléctrico. Esto significa que el coste de la luz no es el mismo por la mañana que por la noche, ni tampoco de un día para otro. Solo pueden contratar la PVPC los consumidores con una potencia de hasta 10 kW, y siempre a través de una comercializadora de referencia.

El precio de la luz es más económico por la noche FACTORENERGIA

¿PVPC o mercado libre?

La principal ventaja de la tarifa PVPC es que refleja el precio real de la electricidad en cada momento. Si se puede adaptar el consumo a las horas más baratas, es posible ahorrar en la factura.

Ahora bien, no todo el mundo quiere estar pendiente de los cambios horarios del precio de la luz. Por eso muchas personas optan por el mercado libre, donde existen tarifas con precios estables durante un periodo determinado y condiciones adaptadas a distintos perfiles de consumo.

En Factorenergia, el equipo de Atención al Cliente asesora a cada persona en función de sus hábitos de consumo para ayudarle a elegir la tarifa que mejor se adapta a sus necesidades. En definitiva, la mejor elección será la que encaje con tu forma de consumir electricidad.

Los datos que necesitarás para cualquier gestión

Una vez tienes contratada la luz, es habitual realizar otros trámites: cambiar el titular del contrato, modificar la potencia o incluso cambiar de compañía. Para hacerlo, hay dos conceptos que aparecen una y otra vez: el CUPS y el boletín eléctrico.

El primero identifica el punto de suministro y el segundo certifica que la instalación eléctrica cumple la normativa vigente. Aunque suelen confundirse, cumplen funciones completamente distintas.

¿Qué es el CUPS?

El Código Universal del Punto de Suministro (CUPS) es un código único que identifica cada instalación eléctrica. Es permanente y no cambia aunque se cambie de comercializadora o de titular.

Se puede encontrar en cualquier factura y se exige para realizar la mayoría de las gestiones relacionadas con el suministro, ya que permite localizar de forma inmediata la instalación correspondiente.

El Código Universal del Punto de Suministro (CUPS) es un concepto que se encuentra en las facturas FACTORENERGIA

¿Cuándo hace falta el boletín eléctrico?

El boletín eléctrico, también llamado Certificado de Instalación Eléctrica (CIE), acredita que la instalación puede funcionar con seguridad y cumple la normativa técnica.

No se necesita para cualquier trámite, pero sí en situaciones concretas: cuando se da de alta un suministro nuevo, tras una reforma importante de la instalación, si el certificado anterior ha perdido su vigencia o cuando se solicita un aumento de potencia que exige una nueva revisión.

Entender la luz es más sencillo de lo que parece

La mayoría de los trámites eléctricos se resuelven con rapidez cuando se sabe qué documentación se necesita y se entienden los conceptos básicos.

Elegir entre una tarifa PVPC o una del mercado libre es el primer paso, pero conocer qué es el CUPS y cuándo puede hacer falta un boletín eléctrico es de gran ayuda para gestionar cualquier cambio sin complicaciones.

Noticias relacionadas