Barcelona ha sido escenario de algunos de los momentos más importantes de la carrera de Javier Bardem. El actor ha protagonizado películas que retratan distintas caras de la capital catalana, desde su faceta más romántica hasta la realidad de sus barrios más humildes.
Pero su vinculación con la ciudad también llega a la gastronomía. Bardem figura entre los rostros conocidos que han pasado por el Restaurante Salamanca, una histórica marisquería de La Barceloneta que combina cocina mediterránea, tradición familiar y una ubicación privilegiada junto al mar.
Una conexión de película
Uno de sus grandes encuentros con la ciudad Condal llegó en 2008, cuando protagonizó Vicky Cristina Barcelona, dirigida por Woody Allen. En ella interpretó a Juan Antonio, un pintor envuelto en una complicada historia sentimental junto a los personajes de Scarlett Johansson, Rebecca Hall y Penélope Cruz.
Dos años después, volvió a rodar en la ciudad con Biutiful (2010), de Alejandro González Iñárritu. Su interpretación de Uxbal le permitió ganar el premio al mejor actor en el Festival de Cannes, un reconocimiento que compartió con el italiano Elio Germano.
Una visita muy especial
En el ámbito gastronómico, el actor también dejó su huella en el Restaurante Salamanca, situado en el número 34 de la calle de Pepe Rubianes. En diciembre de 2025, el establecimiento compartió en Instagram imágenes de su visita frente al Mediterráneo.
Aunque no se conoce qué plato degustó, el local destaca por sus paellas, pescados y mariscos frescos. Una oferta que combina los sabores marineros de Barcelona con carnes, jamones y embutidos procedentes de Salamanca.
Otros platos
La carta también incluye especialidades como la fideuá, el arroz negro y el arroz caldoso con bogavante. Entre los entrantes destacan los calamares a la andaluza, los chipirones de playa, las navajas a la plancha y los mejillones a la marinera.
Para quienes prefieren otros sabores, el establecimiento ofrece cochinillo de Salamanca, cabrito de Burgos y costillas de cordero. También destacan preparaciones como la merluza a la vasca, el bacalao a la llauna y la dorada al horno.
Una historia que comenzó en 1969
El restaurante nació el 28 de abril de 1969, cuando Silvestre Sánchez Sierra emprendió un proyecto familiar en un antiguo bar llamado Can Rosith. Lo hizo con el apoyo de su esposa, Lorenza González, y su hermano Modesto Sánchez.
El negocio fue creciendo hasta incorporar nuevos salones y una amplia terraza. Su popularidad también aumentó gracias a una clientela que incluía personalidades como Salvador Dalí y Leo Messi, según recuerda el propio establecimiento.
El legado de su fundador
La historia del Salamanca vivió un capítulo triste el 5 de diciembre de 2025, cuando falleció Silvestre Sánchez a los 88 años. El empresario había compaginado sus inicios en la hostelería con su trabajo como agente de la Policía Nacional.
Su trayectoria también estuvo marcada por el reconocimiento de sus raíces. En 2009 recibió la Medalla de Oro de Salamanca, después de haber sido pregonero de las fiestas de la ciudad en 2007. Un vínculo que mantuvo durante toda su vida.
Mucho más que una marisquería
Actualmente, la familia continúa al frente de un negocio que ha acompañado la transformación de La Barceloneta y que conserva buena parte de la identidad de sus comienzos.
Entre sus mesas han coincidido generaciones de barceloneses, turistas y grandes figuras públicas. Una historia de más de medio siglo que demuestra cómo un pequeño bar familiar puede convertirse en parte de la memoria gastronómica de Barcelona.
