El prestigioso chef barcelonés, copropietario de Disfrutar, elegido número 1 del mundo en The World's 50 Best Restaurants en 2024, ha vuelto a estar en el centro de todas las miradas tras el estreno de la miniserie Gènesi que retrata los orígenes de la revolución gastronómica de Cala Montjoi.
En los episodios 4, 5 y 6 de la ficción, el actor Joan Sentís da vida a un joven Castro trabajando codo con codo en los fogones de El Bulli, mostrando el efervescente proceso creativo que más tarde lo llevaría a situar su restaurante Disfrutar en el olimpo mundial de la gastronomía junto a Eduard Xatruch y Mateu Casañas.
Sin embargo, más allá de la alta cocina de vanguardia y los menús degustación de alta complejidad, el cocinero catalán defiende la importancia de volver a la cocina tradicional, al fuego lento y a las recetas de aprovechamiento que aprendió en casa.
El truco de la sopa de ajo perfecta según Oriol Castro
Para elaborar una auténtica sopa de ajo y pan tradicional llena de sabor, el chef insiste en la sabiduría de utilizar lo que se tiene a mano en la despensa sin complicarse la vida.
La clave está en respetar los tiempos de dorado para extraer todo el aroma sin quemar los ingredientes básicos.
Ingredientes
- 6 dientes de ajo
- 12 rebanadas de pan seco
- 1,2 kg de caldo de ave
- 4 lonchas de jamón
- 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de pimentón
- 2 huevos enteros
- Tomillo seco y sal al gusto
La receta paso a paso
Para comenzar hay que hacer el sofrito base. En una cazuela amplia, se calienta el aceite de oliva y se añaden los dientes de ajo laminados. Se dejan dorar despacio a fuego suave para evitar que se quemen. A continuación, se incorpora el jamón bien picado y se rehoga unos instantes.
Una vez todo esté dorado, se añaden las 12 rebanadas de pan seco para que se impregnen bien del aceite, el ajo y el jamón, dorándolas ligeramente.
Para condimentar se agrega la cucharada de pimentón e inmediatamente después se vierte el caldo de ave para evitar que el pimentón se queme y amargue el conjunto. Se suma una pizca de tomillo seco y se deja hervir a fuego lento durante unos 25 minutos.
Para el remate final se baten los dos huevos en un recipiente aparte, se vierten sobre la sopa hirviendo y se remueve enérgicamente con una cuchara para crear finos hilos de huevo integrado. Se rectifica de sal y se sirve muy caliente.
Alternativas y sustituciones según el chef
Uno de los grandes secretos de este plato es su absoluta flexibilidad. El propio chef señala que, si no se dispone de todos los elementos exactos en la nevera, la receta admite variaciones que permiten ajustar el plato y dejar contentos a todos los comensales.
Además de poder reemplazar el caldo de ave casero por versiones comerciales, el jamón, por ejemplo, puede reemplazarse perfectamente por chorizo u otro embutido curado similar que aporte potencia de sabor.
