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Las albóndigas en salsa son uno de los platos más tradicionales de la cocina española. Su carne jugosa y su salsa cremosa las convierten en una receta perfecta para disfrutar en familia.

El cocinero Karlos Arguiñano propone una preparación sencilla, recogida en su libro Las recetas de toda la vida. Su secreto consiste en utilizar un ingrediente habitual que mejora la textura de la carne.

El secreto de Arguiñano

La clave está en remojar miga de pan en leche antes de mezclarla con la carne picada. Este pequeño gesto ayuda a conservar la humedad y consigue unas albóndigas más tiernas.

Para preparar la receta se utilizan 500 gramos de carne picada, 50 gramos de miga de pan, 100 mililitros de leche y un huevo. También se necesitan ajo, perejil, harina, cebolla, zanahoria, vino blanco y caldo.

Una salsa cremosa

Primero se mezcla la carne con el pan remojado, el huevo, el ajo y el perejil. Después, se forman las albóndigas, se pasan por harina y se doran en una sartén con aceite de oliva.

Para la salsa, se sofríen cebolla, zanahoria y ajo. Se incorpora un poco de harina, vino blanco y caldo. Tras unos minutos de cocción, se trituran las verduras hasta obtener una textura cremosa.

El toque final

Las albóndigas se introducen en la salsa y se cocinan durante unos diez minutos para que terminen de hacerse y absorban el sabor de las verduras.

El resultado es un plato de albóndigas tiernas y jugosas, perfecto para acompañar con patatas fritas o arroz blanco. Una receta sencilla que demuestra que los mejores sabores suelen encontrarse en la cocina de toda la vida.

Receta de las albóndigas

Esta es la receta de las albóndigas de Karlos Arguiñano:

Ingredientes

  • Carne picada, 500 g
  • Perejil, un manojo
  • Dientes de ajo, 3
  • Huevo, 1
  • Harina de trigo para rebozar las albóndigas
  • Caldo de pollo, 500 ml
  • Cebolla, 2
  • Miga de pan, 50 g
  • Leche, 100 ml
  • Zanahoria, 1
  • Vino blanco, 200 ml

Paso 1

Pica un diente de ajo y ponlo en un bol con la carne, el huevo, la miga de pan remojada en la leche, una cucharadita de perejil picado y un pellizco de sal. Mezcla hasta obtener una masa homogénea. Forma las albóndigas pasándolas por harina y resérvalas.

Paso 2

En una sartén con aceite de oliva abundante, fríe las albóndigas hasta que se dore su exterior. Saca y reserva mientras elaboramos la salsa. Pica dos dientes de ajo, la zanahoria y las dos cebollas, pochándolos en una sartén a fuego lento.

Paso 3

Añade una cucharada de harina y el vino y reduce mientras vas removiendo. Agrega el caldo de pollo o de carne y cocina durante 15 a 20 minutos.

Paso 4

Tritura la salsa con la batidora y ponla en una cacerola. Mete también las albóndigas y deja que el conjunto cueza durante diez minutos, apaga el fuego y tapa, dejando reposar unos minutos antes de comer.

Paso 5

Al volver a cocer, la salsa expulsa el aire que le entra con la batidora y recupera su color intenso. Sirve raciones de cuatro o cinco albóndigas por persona, riega con su salsa y sirve el resto en un cuenco para que quien quiera pueda añadirse más.

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